Capitulo XVII

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Desperté pensando que todo había sido un sueño, pero al ver a Javi durmiendo a mi lado supe que no era así. Mire la hora: las dos y media del mediodía, nos habíamos quedado dormidos. Me puse a pensar en todo lo que había pasado y sinceramente, no era capaz de asimilarlo. Me había acostado con Javi, que no es que fuera nada malo, todo lo contrario, había sido genial, lo que me preocupaba era el motivo por el que lo había hecho, rabia? no estaba bien. 

De repente Javi se giró y se quedo frente a frente conmigo. Me miraba con esos preciosos ojos esmeralda y eso solo me hacia sentirme peor, él no se merecía lo que le había hecho y aunque él me gustaba esto no tendría que haber pasado, no así.

- Estas preciosa - me dijo con una sonrisa en la cara

- Gracias - fue lo único que supe decirle.

- Quieres que comamos algo?- la verdad era hora de comer, pero yo apenas tenia hambre. Tampoco podía decirle que me iba así de repente así que acepte.

- Vale, aunque no tengo mucha hambre- le dije con una sonrisa, es lo mínimo que merecía

- Pues te prepararé algo ligero - dijo mientras se levantaba para irse a la cocina, no sin antes darme un suave beso en los labios.- Por cierto, puedes coger lo que quieras de ropa, la tuya aun estará mojada.

- Muchas gracias- le dije sonriendo

Ya ni me acordaba de que me había mojado toda con la lluvia, decidí darme una ducha, no sin antes preguntarle a Javi. Mientras el agua caía yo solo tenia ganas de llorar, me sentía mal por todo lo que había pasado, se que había olvidado todo lo de Alan mientras estuve con Javi pero ahora no se iba de mi cabeza, como había podido hacerme eso si tanto me quería? tal vez no lo hiciera después de todo y yo había creído como una estúpida todo lo que me decía. Pero tenia más problemas en los que pensar, que me diría Javi ahora? porque seguro que me preguntaba que significaba esto y yo que le decía? que ya no estaba con Alan y que me gustaba? eso seria darle esperanzas de algo de lo que ni siquiera estaba segura. Necesitaba aclararme y solo había hecho que complicarlo todo, aunque el que mas lo había complicado era Alan, todavía no entendía porque me había hecho esto, yo no me lo merecía.

Salí de la ducha y fui a la habitación de Javi para coger alguna camiseta. El baño y su habitación estaban en el piso de arriba, la verdad me encantaba su ático. Me puse una de manga corta que me quedaba un poco ancha y larga, pero no me importaba. Después fui a buscarle a la cocina, olía muy bien, lo que provocó que mi apetito volviera. Tenia curiosidad por saber que había cocinado.

- Que estás cocinando?

-  Son unas tortitas de beicon y queso, que acompaño con un poco de pasta.

- Tiene muy buena pinta- le dije sonriendo

- Espero que te guste- me dijo devolviéndome la sonrisa.

Nos quedamos mirándonos, sus ojos me hipnotizaban y hoy tenían un brillo especial. Estaría feliz de estar aquí conmigo? No quitaba su sonrisa de la cara y eso solo hacia que me contagiara su felicidad, era increíble. De repente me cogió de la mano y me acerco a él para darme un beso. Al principio me quede quieta, no sabia si responder, pero poco a poco perdí la consciencia y me deje llevar. Sus besos eran suaves y dulces y me provocaban una sensación extraña, eran agradables, tanto que no te despegarías de sus labios nunca, pero el lo hizo.

- No sabes cuanto he ansiado este momento- me susurro al odio pero yo no sabia que responder, simplemente le dí un corto beso en la mejilla y le ayudé a servir los platos en la mesa. Ya se que le había dejado un poco mal, pero que se suponía que debía decir o hacer? 

Él no le debió dar mucha importancia porque siguió sonriendo y se sentó conmigo en la mesa. La comida estaba mas que buena. Era un plato que nunca había probado pero estaba segura de que lo copiaría para comerlo en casa porque me había encantado.

Algo inesperadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora