Capítulo VI

20 1 0
                                    

Sonrisa sin dudas

Nuestro mayordomo abrió y era la chica nueva, parada en el umbral de la puerta saludándome.

¿Qué hacía ella aquí? era la persona que menos esperaría ver en este momento... Bueno en realidad pensé por un momento que sería Emily, pero sabía que eso no podría ser posible ya que las cosas no eran como antes.

Ella entró y le dije Demián que se podía retirar.

-Hola Jaden, Buenos Días- saluda mientras pasa a la sala.

-¿Qué haces aquí?- la miró mientras paso una mano por mi cabello-es que acaso no puedo saludar a mi nuevo amigo?.

- además eres el más cercano que conozco así que te puedo visitar cuando quiera cierto?- tomó mi mano y me dijo- al parecer llegó en buen momento, además creo que deberías desayunar vamos. 

Después de haber dicho eso me llevó hacia el comedor donde Gil estaba sirviendo la comida, estaba algo sorprendido del hecho de que ella estuviera aquí y por si fuera poco estuviera desayunando conmigo en este preciso momento.

No confiaba en el hecho de que apareciera de esta forma el primer día después de conocerla pero lo más peculiar aún fue el hecho de que estaba muy normal cuando llego, cuando por lo general se asombrarian o más bien buscarán la manera de conseguir ser amigos míos luego de descubrir quien soy, por ahora hare una excepcion pero luego descubriré el por qué llego de esa manera.

-Acaso tengo algo en la cara- dijo tocándose el rostro- Has estado mirándome por mucho tiempo en silencio, y no has acabado tus hotcakes aún- dijo mirando mi plato y luego volteo a ver su reloj de mano- llegaremos tarde.

-Lo siento, no era mi intención incomodarte, dame un momento y termino enseguida- entre a la cocina y termine el resto de los hotcakes que quedaban, Gil se acercó a decirme algo- Joven Señor, disculpe mi intromisión, pero realmente me alegra mucho de que tenga una nueva amiga, después de la señorita Emily- me dio una sonrisa y salió de la habitación.

Luego de terminar salimos y yo la llevé en mi auto hasta la preparatoria ya que realmente íbamos tarde, era la primera vez desde que me regalaron mi auto  que lo utilizaba para ir a tal lugar.

No lo volví a usar para ir al instituto ya que no quedaba lejos y podía fácilmente caminar pero hoy era uno de esos días que si no lo usábamos estaríamos en problemas.

llegamos y ella bajo lo cual todo el mundo que pasaba cerca de la entrada observa quien era el conductor del auto, en ese instante baje pero no mire a nadie, cerré el auto y camine normalmente a la entrada, ella comenzó a seguirme hacia nuestro salón de Biología, lo cual quedaba en el tercer piso así que tuvimos que correr y entramos al mismo tiempo todos nos observaron y como siempre salvado por la campana, tomé asiento y comencé con mi aburrida rutina.

Eres Mi Nueva VidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora