Capítulo 4

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-Ponte comodo- después de que le pedí hablar, tomamos la ducha para cambiarnos y regresar a la escuela. Decidimos venir a su departamento para poder hablar a gusto.

-Gracias...- me senté en la sala y el fue por algo de comer, cuando ambos estábamos sentados por fin tuve que hablar.

-Bien, que querías decirme?- pregunto mientras comía.

-Quiero hablar del próximo que enfrentarnos de la generación milagrosa...

-Ah? Porque es importante?

-Porque... el... era mi antigua luz.

Cuando escucho eso dejó de comer y me presto total atención, era difícil recordar todo lo que pasó... para poder explicarle porque el siguiente partido era tan importante.

-Bien, escucho...

-Aomine fue el primero en confiar en mi, aunque era malo... el siempre me acompañaba a practicar después de que el practicaba con los del primer equipo, se convirtió en mi mejor amigo... sabía todo de el y el todo de mi, el era el as del equipo, entonces era muy especial para mí tener su confianza.

- El as? Así que es el más fuerte- sonrió con entusiasmo.

-Hay alguien más fuerte que Aomine... pero si te refieres a fuerza... si, el unico que estaría sobre el sería nuestro capitán... Akashi Seijuro

-Eso suena más interesante...

-Eso es lo que me preocupa- baje la mirada.

- Que quieres decir?

-Aomine y tu son muy parecidos... su instinto es lo que los hace mejorar tanto cada vez que se enfrentan a un oponente más fuerte.

-Eso es lo interesante no? -parecía confundido.

- Antes de eso... quisiera saber algo...

-Mmh?

-Ya habiamos dicho esto antes pero... eres un cambia formas no?- se ahogó con su saliva y se sorprendió de sobre manera.

-Igual que tu no?- pregunto cuando se recuperó.

-Lobo y tigre...-asegure.

-Rara combinación, pero porque es relevante?

-Tu te estás enfrentando a más cambia formas- se sorprendió pero no lo mostró mucho tiempo.

-Ya veo... por eso son tan especiales.

- Por eso nadie se opone a ellos, pero eres uno de la misma especie así que eso es lo que te hace lograr competir con ellos.

-Entiendo que su especie es un secreto... es interesante seguir haciendo esto...- sonreía con prepotencia.

- Pero me preocupa que pasará con Aomine...

- Que quieres decir?

-Ya te lo dije, ustedes son muy parecidos, cualquier cosa puede pasar en el partido... y recuerda, nuestra existencia es un secreto.

- No pasará nada Kuroko, estamos aquí para jugar... si pasa algo malo debes detenernos...

-Eso es mucho trabajo- refunfuñe.

-Ahora que harás?- se burlaba de mi.

-Ya eh dicho todo... es mejor que me vaya.

-Esta bien... aún tenemos tiempo para ir contra Aomine... relajate- me acompañó a la puerta.

-Eso haré...

Salí de ahí y me sentía más tranquilo, aunque me mates un poco, las piernas me temblaron... había dejado de tomar las pastillas para prevenir mi celo desde la mañana, entre en pánico y me tomé las pastillas antes de que algo malo pasará, no llegaría a casa de esta manera y nadie sabía de esto... más que una persona.

Camine lo más rápido que podía al departamento de Kise y al llegar no me pusieron peros para entrar, llegando a la puerta no tenía seguro y entre sin problemas.

Llegué a la sala buscándolo y ahí estaba acostado en el piso frente a la ventana dándole los últimos rayos de la tarde, rodé los ojos con resignación al verlo es su forma animal... un zorro más grande que el promedio.

Se dio cuenta de mi presencia y alzó la cabeza, le negué que se acercará, en cambio yo lo hice acostandome sobre el, hundiendo mi rostro en su pelaje absorbiendo su aroma para tranquilizarme.

Me quedé dormido, mi cuerpo estaba resintiendo las pastillas, ya no lo soportaría mucho tiempo más, tendría que dejar salir mi celo y se sabría por fin el porque lo eh querido ocultar.

-Kurokocchin- escuche mi nombre cuando iba despertando.

-Mmh?

- Como te sientes?- desperté de golpe al recordar lo que pasó.

-Kise?

- Te quedaste dormido, me transforme de nuevo y te deje en el sillon, tuve que estar produciendo hormonas para que te tranquilizaras... que bueno que despertaste- se veía preocupado.

-Siento las molestias, no tome las pastillas a la hora y me sentí mal

-Kurokocchin, te había advertido de esto-fruncio el ceño

-Si... pero aún no es tiempo

-Esperaras hasta hacerte daño? Estabas muy pálido, me espante...

-Entiendes que pasará cuando deje salir mi celo?- lo veía con súplica, tenia miedo de lo inminente.

- Te buscarán a tu alpha...

- Eso sería lo normal pero... hay un cambia formas en Japón compatible conmigo- grite mi sien cuando me dolió un poco la cabeza

-Compatible? Que raza eres Kuroko?

- No creo que sea bueno decirlo Kise...- me incomode.

-Vamos Kurokocchin... somos amigos...

-Ahh... Lobo...- me resigne.

-Entonces te juntarian con...- se sorprendió.

-Aomine...

- No tenía ni idea, no me lo esperaba siquiera...

- Ese no es el problema... cuando mi familia lo sepa querrán unirnos y Aomine no le agradara la noticia... eh estado reprimiendo mi celo todo lo posible y averiguar si tengo un destinado... para impedir todo esto...

-Kurokocchi... Eso lo sabrás hasta que tengas tu celo, tu alpha y tu lo sabrán al oler su aroma... si sigues reprimiendolo será imposible.

-Lo se, pero puede que lo averigüe de esta forma, mi olfato es agudo...

-Y has pensado si es Aomine tu destinado?

-Imposible- lo negué enseguida.

-Reprimiste tu celo todo el tiempo que estuviste a su lado pero eran inseparables... si lo es... que harás?

Si esa era una posibilidad, no sabría que hacer... No podía dejar que eso pasará, Aomine me alejó de el... además sus gustos son muy diferentes a lo que yo soy.

- No lo sé...- acepte algo cohibido.

-Es una posibilidad.

-Tienes razón pero...

-Tienes que pensarlo, tienes poco tiempo para encontrarlo...

Sólo tenía que aceptar lo que decía, seguimos en contacto después de Eso, Kagami me ayudaba en la escuela y en los partidos con su aroma al ser uno muy dominante y Kise cuando quería salir se ofrecía a acompañarme.

Pasaron 2 semanas de partidos y por fin había llegado el día... me tendría que enfrentar a Aomine.

Juegas con la bestiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora