La mañana de aquel sábado Jason llevó a Toddy a lo más profundo del bosque, donde no podrían ser vistos y oidos por nadie.
Jason tomó el arma y la apuntó hacia uno de los frutos colgando en uno de los enramados de la vegetación.
—Quiero que observes cada uno de mis movimientos.
El mayor deslizó el seguro y disparó sin pensarlo dos veces, partiendo en mil pedazos la rosada fruta que quedó esparcida por todo el lugar.
Todd volvió a deslizar el seguro, esta vez apuntó a una ardilla que corría a lo lejos y volteó hacia Toddy.
—¿Va a morir hoy esa ardilla? —preguntó hacia el menor.
—No —Toddy respondió a secas.
Jason llevó el arma hacia el rostro del menor.
—¿Porqué estás seguro?
—Porque bloqueaste el disparo del arma.
Jason sonrió y bajó el arma para entregarla al niño. Toddy sostuvo la pistola con fuerza y tenacidad en espera a la orden de su padre.
—El disparo es tan potente que puede hacerte perder el control del arma, desviar tu tiro y romperte la mitad de la cara. Empecemos con una de bajo calibre.
—¿Las balas son de salva?
—No, Toddy.
—Conoce su funcionamiento, piensa como alguien que porta un pistola.
—¿Porqué la gente lleva pistolas?
—Porque están desprotegidos, sin el arma no son nada.
—¿Cómo puedo quitarle una a alguien?
—No pienses en pelear con la fuerza, usa tu mente y responde tu pregunta.
—Disparando a su hombro derecho.
—¿Cómo lo haras?
—Con la ayuda de una distracción. Nadie espera que un niño de seis años sepa usar un arma.
—Pero no te confíes, incluso una piedra puede... bueno, después Dick podrá explicarte eso.
—¿Vas a enseñarme defensa personal, no es así?
—Escapismo, mejor dicho.
—Creo que me está empezando a dar hambre.
Jason levantó una ceja.
—Creo que hoy cazarás tu alimento.
—¿Qué? —el menor inmediatamente exclamó llevando ambas manos a su cabeza —¡no voy a dispararle a un animalito!
—¿Qué? ¿no te gusta la carne de víbora?
Toddy llevó ambas manos a su boca asqueado.
—Qué delicadas son las nuevas generaciones —agregó rodando los ojos.
...
Jason y Toddy finalmente acordaron ir a comer al restaurante más próximo, un McDonalds, lugar donde se encontrarían una gran sorpresa.
Sentado, a solas, en una de las últimas mesas estaba nada más y nada menos que Damian. Jason fué el primero en verlo, y junto con Toddy tomaron asiento a una mesa cercana a él. El chico traía puestos los audífonos por lo que ni siquiera pudo percatarse de la presencia de los Todd, y cuando apenas iba a empezar a comer, Jason le dió una ligera palmada en la cabeza.
Damian de inmediato se puso de pie quitándose los audífonos de un sólo jalón.
—¡Fíjate idio...
Pero al reconocer a su hermano bajó los puños de un instante a otro.
—¿Jason? ¿Ted?
—Toddy —corrigió el menor.
—¿Qué haces aquí sólo, enano? —preguntó Jason —¿no estabas en Suiza?
—Digamos que me tomé unas vacaciones —contestó el chico encogiéndose de hombros —el internado acaba con mi paciencia. ¿Te pido un favor? Nada de esto a Bruce.
—Como digas —dijo el mayor sin darle importancia —¿quieres comer con nosotros?
—Por qué no.
Tras estar lista la orden de comida los tres comenzaron a comer sus hamburguesas, Damian comenzó retirando la carne y poniendo en medio de los panes las papas fritas.
—Barbara está preocupada —comenzó Damian —la encontré ayer, no se que tanto dijo sobre tí, sólo entendí la parte en la que te nombraba idiota una y otra vez.
El mayor esbozó un suspiro de tensión.
—¿Que sucedió con Bárbara? —preguntó Toddy alzando la vista hacia Jason. Este último tan sólo esquivó la mirada del menor.
—Barbara tampoco quiere que estés con migo.
—Contratame como niñera —propuso Damian sin esperar ser escuchado —puedes estar seguro que si alguien se le acerca a Toddy será partido a la mitad... o al menos quedará muy adolorido por meses.
—¿Cuanto cobras, precioso? —Jason soltó una risotada y tras unos instantes agregó con compostura —Deadshot no va a detenerse a pelear, solo disparará y ya.
Damian se cruzó de brazos y rodó los ojos.
—Es por eso que nunca me ofrezco para nada.
—¿Dónde te estás quedando? —preguntó el mercenario —dudo mucho que en la mansión, solo dime que no duermes bajo el puente.
—Realmente apenas llegué y esperaba al primer idiota para ir con el —esbozó una sonrisa fingida —pero creo que ya lo encontré.
—Ya, está bien —Jason soltó un suspiro —te cubriré de Bruce pero tienes que ser mi mano derecha ya que no solo tengo a Deadshot sobre mí sino también a Bruce.
Damian asintió con la mirada, a la par que daba un sorbo a su refresco.
-—¿Tienes espacio para una vaca más?
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Lo Mejor de mi, Jason Todd
FanficUn rudo mercenario de graves antecedentes penales y con más armas que muebles en su casa, se entera que es padre de un niño de cinco años, tras salir de prisión la noticia lo toma por sorpresa. Red Hood, ahora no solamente es experto en usar armas d...