—Ah, yo...no lo recuerdo con exactitud, ya sabes el tour me deja mareado.
—Segun yo oí que fue un sábado — el anciano vuelve hablar y yo no puedo evitar mirarlo con una expresión severa, aunque el solo se limito a mirar a otro lado.
—¿Cual es su problema?— escupo con aires de grandeza.
—¿Tu fuiste a mi presentación?— La cálida voz de Maddie retumba mi cabeza, haciendo que mi mandíbula deje de tensarse.
Tarde unos segundos en responder, no estoy preparado para decirle que la ví con ese guarura.
Asiento lentamente.
Suspira— ¿Y me puedes decir por que no fuiste capaz de saludarme?— eso para nada sonó como una pregunta, sé que era un reclamo.
—Yo...—baje la mirada— iba hacerlo ¿sabes? Lleve un ramo de rosas para ti, estaba dispuesto a...
—¿Pedirme disculpas?... ¿Por todo el daño que me hiciste en las vacaciones pasadas? ¿Por preferir a la arpía de Kendall? ¿Por dejarme sola a mitad del bosque llorando? ¿Por enamorarme de ti?— toma aire por un minuto creí que seguiría recordándome los momentos en los que me comporte como un verdadero idiota. Pero no fue así, ese silencio era para que prosiguiera.
—¿Quieres que te diga por qué nunca te llegaron esas rosas de disculpas?— la miré.— No me arrepentí, estaba más dispuesto que nunca pero...
Fui interrumpido por un ruido proveniente del elevador. Nos estábamos moviendo. Al fin.
—Creo que lo arreglaron — exclama el señor con una sonrisa en su boca.
Maddie regresa la mirada hacia mí.
—¿Vas a continuar?
Asiento.
—Pero...después te ví abrazada de... Él— hable un poco mas bajo, casi en un susurro.
El elevador abrió sus puertas, habíamos llegado al estacionamiento.
El anciano, se levanta y sacude sus pantalones marrones.
—La vida es muy corta para ser tan necios— recita, antes de salir por estas.
El elevador se cierra y un meneo nos avisa de que vamos subiendo.
El silencio invade el lugar. Cuando una risita sarcástica se escucha.
—¿Y que creías? ¿Que te iba a esperar? No Jacob, tu fuiste historia para mí. Dure 2 meses más pensado en ti después de que dejaste de llamarme ¿Por que lo hiciste? No sabes cuanto necesitaba oír tu voz...
—Maddie— susurro.
—Dime ¿por que llegas cuando logre olvidarte? ¿A que juegas?—
—Maddie
—No, ¿sabes? Mejor dejalo así, excusas se que te sobran.— se levanta con cuidado, y se recarga en la pared contraria.
Yo solo me limite a mirar el piso, estaba arrepentido.
Las puertas del elevador se abrieron nuevamente. Intente levantarme hasta que lo logré.
—Adiós Jacob — susurra Maddie mientras se aproxima a la salida.
Trato de responder pero alguien me lo impide.
—¡Viejo! No sabes lo preocupado que estuve por ti, bueno eso era antes de que viera a la castalla de allá — sus ojos señalaron.
Mire y la chica que por cierto no era fea estaba con Maddie al parecer venía con ella.
—Si lo sé, es muy linda pero consigue la tuya león — da un golpe en mi hombro y camina hacia la salida.
—Algo te iba a preguntar pero a papi Marki se le fue. Dime ¿como te fue allá dentro? ¿No te desmayaste?— sube a la camioneta y lo imito.
—Estuve apuntó de hacerlo pero...
—¡Recordé la pregunta!— interrumpe — si mi memoria no me falla Maddie entro a ese elevador ¿como te fue?— sube y baja sus cejas.
¿Tenia que recordarlo?
—No es buen momento Mark
—¿Que sucede?— Cambia su expresión picara a preocupada.
