—Chicas ¿quieren apurarle? Zeed esta esperando abajo.— Nía grita desde afuera de la habitación.
—Mierda Kenzie ¿que hiciste conmigo?
—Lo...siento, yo creí que te gustaría. —Habla temerosa mientras ve mi rostro por el espejo.
—Mi cita llego ¿como se supone que pueda quitarme esto en medio minuto?
Estaba perdiendo la paciencia, mi hermana hizo en mi el peinado mas horrendo de la historia. Tenia demasiados cosméticos en mi cabello como para solo quitarlo y ya.
—¡Tengo una idea! Tal vez si pongo un poco de gel por aquí...
—¡No! Mackenzie hablale a Chloe, la necesito.
Pude notar como bufo antes de desaparecer por el umbral de la puerta.
Minutos después Chloe apareció.
—¿Para que soy bue...wow ¿que te paso?
—No preguntes mejor ayudarme con este desastre.
—¿Tienes una motosierra?
—¡Deja de bromear y ayudame!
(...)
—¿Seguras de que no se arrepintió?
Oí decir a Zeed mientras bajaba las escaleras.
—Claro que no...¡mira ahí viene!
Regalo una sonrisa tímida mientras bajo un par de escalones restantes.
Todas me miran como si 20 bloques fueran quitados de sus espaldas.
—Wow, te ves...hermosa— Comenta Zeed.
—Oh gracias ¿nos vamos?
—Por supuesto— toma mi mano y abre la puerta.
Un carraspeo hace que volteé.
—¿No te vas a despedir de nosotras?
—Claro tontas.
Camino hacia ellas y nos damos un pequeño y corto abrazo grupal.
—¡Con condón!— grita Kalani mientras nos alejamos por la puerta.
Todas empiezan a reír y pude ver como Zeed se puso mas rojo que un tomate.
—Primero las damas— Zeed habré la puerta y yo asiento de agradecimiento.
—¿A donde vamos?— hablo una vez que él esta a mi lado.
Realmente no me interesaba saberlo, solo quería nivelar la tensión entre nosotros.
No despega un sólo momento la vista cuando responde:
—Es una sorpresa.
Suspiro. Odio las sorpresas ¿lo sabían? Porque una sorpresa es como un maldito acertijo. Oh tal vez no las odie, tal vez solo estoy tensa, se que me va a preguntar que si quiero ser su novia y aun no tengo una respuesta clara. Tengo que ordenar mi mente, no puedo seguir pensando en Jacob después de lo que le dije, él ya no merece estar en mi corazón, nunca lo mereció. No puedo ir hacia él y decirle "oh mira volví, cambie a Zeed por ti" seria una estupidez después de lo que le dije en el elevador.
—Vaya, ya mero cumplimos 2 meses de conocernos- interrumpe el silenció mientras tiene un tonta sonrisa estampada en su rostro.
—Ah...si— ¿Estoy tartamudeando? No puedo creerlo. Esta maldita cosa del amor esta acabando con mis palabras.
—Llegamos.
Miro hacia alrededor.
—No puedo creerlo.
—¿Te gusta?
—Me encanta.
—Sabia que era tu lugar favorito en Los Ángeles y dije ¿por que no?
—Gracias— Sonreí.
—De nada. Bajemos porque no quiero perder mi reservación.
