Cuando abrí los ojos, lo único que vi fue oscuridad. Por más que miraba a mi alrededor, lo único que veía era oscuridad. A tientas, estiré las manos hacia el suelo y empecé a tocarlo para reconocer el lugar en el que me encontraba.
La habitación era muy pequeña. No tendría más de cinco metros cuadrados. Y no tenía ni un solo orificio, salvo una pequeña puerta con una rendija, por la que entraba un poco de aire. Sin embargo, no entraba absolutamente nada de luz por ningún lado.
Después de forcejear con la puerta y darme cuenta de que no servía de nada, me senté y enrollé los brazos alrededor de mis piernas. Cerré los ojos, y por mi cabeza pasaron las caras de los chicos de EXO. Probablemente ahora Sehun estaría muy asustado, porque aunque pareciera más maduro que, por ejemplo Chanyeol, en realidad era muy vulnerable. Y Kai. Ese chico empieza a llorar por nada. No quería separarme de ellos. ¿Quién era Maldad? ¿Por qué los quería? ¡No era justo!
Sin darme cuenta, mis ojos empezaron a llenarse de lágrimas, y comencé a sollozar. Ya había perdido a mis padres. No quería perderlos a ellos también.
“Sarang… No llores.”
Confundida levanté la cabeza y miré hacia mis lados. No había nadie. Supongo. No se veía nada, pero no notaba a nadie moverse. Y estaba segura de que la voz que había oído era de Baekhyun.
“Aquí. En el bolsillo.”
Fui hasta mi bolsillo derecho y saqué de él algo que brillaba. Era un pequeño espejo, no más grande que la palma de mi mano. La noche anterior lo había sacado de una de las cajas de recuerdos, y le había dado otro de los que estaban ahí a Baekhyun. Y ahora, en ese pequeño espejo, estaba la cara de Baekhyun.
“Acabo de descubrir cómo hacer portales. ¿Estás bien?”
Asentí con todas mis fuerzas, al tiempo que me secaba las últimas lágrimas con la manga. No veía a nadie con él, así que pregunté:
-¿Estás solo? Yo estoy sola en una habitación muy pequeña.
-Sí, estoy solo.
De repente, la imagen de Baekhyun fue cambiando de forma, hasta que adquirió la cara de Ira.
“¡Comunicaciones interceptadas, a los dos!”
Y se volvió a apagar. Y volví a quedarme sola.
Por supuesto. ¿Qué iba a lograr una humana como yo? ¡No tenía poderes, ni increíbles habilidades!
Me acerqué a la puerta y cogí uno de los invisibles de mi pelo. Si por alguna razón la abrían, podía conseguir que al cerrarse pareciera trancada, pero que en realidad estuviera abierta.
Doblé el metal en la oscuridad, y lo metí en la cerradura. Luego me senté en un rincón de la habitación y esperé a que alguien abriera la puerta.
Sin embargo, no vino nadie. No sabía cuántas horas habían pasado ya que no veía al sol salir y ponerse, pero llevaba mucho tiempo sin comer. Poco a poco, iba perdiendo fuerzas, y en caso de tener que defenderme a mí misma no sabría si sería capaz.
Pero de repente, como si alguien hubiera escuchado mis plegarias la puerta se abrió, dejando pasar la luz de fuera y cegándome. Pestañeé un par de veces para intentar poder acostumbrarme a la luz y miré al sujeto que había entrado. Debido al contraluz no veía su cara, pero sí podía ver que tenía una bandeja con comida y agua.
-Esos idiotas se están resistiendo de lo lindo… Si sigues viva podemos amenazarles, ¡así que come!-me dijo poniéndome la bandeja en el suelo y quedándose en la puerta para asegurarse de que comía.
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Las Leyendas de EXO
FanfictionNunca pensé que mi vida fuera a dar tal giro de 180º. Los días solitarios y llenos de silencio se transformaron en ruidosas tardes en las que me divertía como nunca lo había hecho. Aún así, se acerca algo que cambiará todo como lo hemos conocido. No...
