Sehun estaba muy confuso. Lo último que recordaba era estar luchando contra Muerte y de repente… ¡Bam! Se encontraba en una habitación oscura, con una puerta de metal cerrada a cal y canto. Estuvo intentando forzar la cerradura un buen tiempo, pero era imposible. Ahora sí que estaban atrapados.
Así que Sehun se limitó a sentarse en un rincón y pensar. Si él tuviera poderes como Kai, Baekhyun o Chanyeol todo sería más fácil. Pero sin embargo, él es sólo un chico normal (dentro de lo que cabe ser normal), y no podía hacer mucho.
Después de muchas horas, incluso días diría él, la puerta de repente se abrió sola. Sehun estaba débil, ya que no había comido, así que miró a la luz del pasillo mareado. Entrecerró los ojos intentando enfocar para poder ver, pero llevaba demasiado tiempo en la oscuridad, así que se quedó deslumbrado por un par de minutos.
Lentamente se levantó y se acercó a la puerta. Acercó la mano al pasillo para asegurarse de que no era ninguna trampa y que de verdad la puerta estaba abierta. ¿Por qué? ¿Por qué se había abierto de repente?
Aunque tampoco se iba a quedar para averiguarlo. Cuando se dio cuenta de que era libre echó a correr por el pasillo, buscando una salida. No tardó mucho en encontrar a unos secuaces de Maldad. Secuaces formados por sombra y humo. Bueno, había visto tanto que ya nada le sorprendía.
Sehun no sabía luchar como Sarang, ni como Baekhyun, ni como Tao. Pero tampoco podía quedarse sin hacer nada ante esas… Eh… No eran personas… Ante esos espectros. Así que sin saber exactamente si tendría algún efecto, Sehun le lanzó un puñetazo a uno de los espectros. Y aunque creía que la mano atravesaría la sombra, lanzó al espectro hacia detrás, el cual al caer el suelo se esfumó en el aire.
Viendo lo que era capaz de hacer, Sehun luchó contra el resto de los espectros, haciéndolos volar y desintegrándolos en el momento que los lanzaba muy fuerte contra el suelo, techo o la pared.
Siguió corriendo, sin pararse para mirar exactamente por donde iba. Necesitaba irse de aquel lugar. Cada vez que se encontraba a un espectro le daba un puñetazo o una patada y éste desaparecía. Era tan fácil que a Sehun le resultaba extraño. Cuando algo es fácil es porque no te has encontrado con el verdadero peligro.
Cuando pasó cerca de un cruce entre pasillos oyó los gritos de alguien. Parecía que estaba sufriendo de verdad, y era tan desgarrador que cualquiera que hubiera pasado por hubiera ido por ahí para ayudar a quién fuera que lo estuviera pasando tan mal. La voz le sonaba mucho, pero calculaba que había por lo menos tres o cuatro hileras de pasillos entre él y la habitación de donde venía la voz, porque se oía lejos a través de las paredes.
Sehun cogió el camino que más le parecía en la bifurcación y siguió corriendo. Cuando se encontró a otro espectro de frente le dio un puñetazo, y de una patada lo aplastó contra la pared. Pero este espectro no se desintegró. Sehun miró mejor al espectro, y éste se parecía mucho a Luhan. Mucho. Ostras, que era Luhan.
-¿Pero qué…?-se preguntó a sí mismo Luhan, que recordaba estar corriendo y al segundo siguiente estaba contra una pared.
-¡¡LUHAN!!-gritó Sehun abalanzándose sobre él para abrazarle.
Luhan al principio estaba un poco confuso, pero cuando vio al maknae coreano la cara se le iluminó. Durante aquellos casi dos meses le había echado mucho de menos, muchísimo.
-¿Tú también lograste escapar?-le preguntó Sehun.
-Sí. Y tenemos que salir de aquí, lo más rápido posible.
Así que los dos chicos salieron corriendo, dirigiéndose por un pasillo que cada vez se iba ensanchando más, así que dedujeron que llevaba hasta una sala importante. Cada vez que se encontraban a un espectro lo hacían desaparecer, así que iban bastante rápido. Pronto llegaron a una sala enorme, con muchos botones, ruedas y palanquitas. A la derecha, había un aro enorme, y Luhan supuso que ése sería el portal.
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Las Leyendas de EXO
FanfictionNunca pensé que mi vida fuera a dar tal giro de 180º. Los días solitarios y llenos de silencio se transformaron en ruidosas tardes en las que me divertía como nunca lo había hecho. Aún así, se acerca algo que cambiará todo como lo hemos conocido. No...
