A la mañana siguiente, los primeros rayos de sol me bañaron la cara, haciendo que de muy buen humor me levantara ya que se me había quitado el sueño a las siete de la mañana. Nota mental: la próxima vez, acuérdate de cerrar las persianas. O las cortinas. Algo.
Lo primero que me encontré al abrir los ojos fue la cara de Baekhyun, a escasos centímetros de la mía. Alrededor de mí, notaba cómo sus brazos me rodeaban y llegaban hasta la parte baja de mi espalda. (Sólo hasta la parte baja de mi espalda, más abajo no. Ay… Como le gusta a la gente ser malpensada…)
Su cabeza estaba descansando sobre mi hombro, y me cogía con tanta fuerza que cualquiera diría que tenía miedo que fuera a desaparecer en cualquier momento. Intenté moverme para soltarme un poco de su abrazo, ya que tanta cercanía me ponía un poquitín nerviosa, pero sólo conseguí que Baekhyun me acercara más.
-Oh, genial…-susurré por lo bajo. Apenas podía respirar, me estaba asfixiando…
De repente oí un pequeño gemido. Giré mi cabeza otra vez hacia Baekhyun, intentando descifrar las expresiones de su cara para saber exactamente qué estaba sintiendo. A primera vista parecía que estaba tranquilo, que no le pasaba nada. Pero eso estaba muy lejos de la realidad.
Aunque se notaba muy poco, Baekhyun estaba respirando fuerte. No hiperventilaba, pero era demasiado fuerte para alguien que estaba durmiendo. Segundo: Si te fijabas en sus ojos cerrados, podías ver que no podían estar quietos, y que se movían de un lado a otro, mostrando el miedo que estaría viendo Baekhyun en su sueño. Y tercero: me estaba agarrando tan fuerte que me estaba cortando la circulación. Tanto que pronto podría presentarme a un casting para hacer de pitufo.
Como no podía moverme, ya que Baekhyun me tenía apresada entre sus brazos, decidí tocarle con mi cabeza a ver si lograba despertarlo. Después del tercer toque, Baekhyun abrió los ojos lentamente, como si tuviera miedo de lo que pudiera ver. Pero en cuanto se dio cuenta de que quien estaba delante era yo, todo su cuerpo se relajó, soltándome un poco y haciendo que la sangre volviera a correr por mis venas.
-Buenos días.-dije con suavidad. No quería sorprenderle. Ni mucho menos asustarle.
Y de repente, Baekhyun hizo una acción que me dejó bastante confusa. Se llevó la mano a su mejilla y se la pellizcó. Pero no un pellizquito de “au…” y ya está. No, se la pellizcó con ganas. Tanto que creo que se hizo daño de verdad.
-Esto… Tengo una pregunta. Y no una pregunta cualquiera, sino una pregunta que me desgarra el alma y me causa desasosiego: ¿qué se supone que haces?
Baekhyun me miró y pestañeó un par de veces ante mi pregunta, al mismo tiempo que se frotaba el lugar donde se había pellizcado. Con mi intento de chiste malo conseguí sacarle una sonrisa, una sonrisa capaz de iluminar toda mi habitación, traspasar las puertas y despertar a los otros chicos de tanto brillo.
-Estaba comprobando que esto no fuera un sueño. No sabes la cantidad de días que he hecho ese mismo gesto sin sentir absolutamente nada.
Con cuidado me senté sobre mi cama, haciendo que Baekhyun se sentara también. Sus manos seguían alrededor de mi cadera, y su cabeza en mi hombro.
-¿De qué tienes miedo?
-De que si te suelto desaparecerás, al igual que estos muros, que este techo, que este suelo…
-Pues escucha.-dije forzándolo a separarse de mi hombro para poderlo mirar cara a cara. Aún así seguía sin soltarme la cadera.- No voy a desaparecer. Nada de esto va a desaparecer. No es un sueño.
Baekhyun me miraba sin saber si creerme o no. Miraba a nuestros alrededores, y luego me miraba a mí. Miraba al paisaje que se veía desde los ventanales, y luego me miraba a mí.
ESTÁS LEYENDO
Las Leyendas de EXO
FanfictionNunca pensé que mi vida fuera a dar tal giro de 180º. Los días solitarios y llenos de silencio se transformaron en ruidosas tardes en las que me divertía como nunca lo había hecho. Aún así, se acerca algo que cambiará todo como lo hemos conocido. No...
