Sehun decidió aparcar la caravana y dejar de lado el volante. Iban bien de tiempo, y no haría falta estar conduciendo día y noche para llegar hasta el lugar donde sería el eclipse. Después de cenar y ducharse, los dos se acostaron en sus respectivas camas y decidieron disfrutar de un poco de tranquilidad.
Sin embargo, a los cinco minutos tanto Luhan como Sehun tenían los ojos abiertos e incapaces de cerrarlos. Estar tan lejos y a la vez tan cerca de sus hermanos les hacía sentir emocionados a la vez que tristes. Toda esa mezcla de emociones les hacía imposible dormir.
-¿Qué? ¿No puedes dormir?-preguntó Luhan.
-Qué va…-dijo Sehun, sentándose en su cama y encendiendo la bombilla que había al lado de él.
Los dos chicos se sentaron y se miraron. No tenían ganas de dormir. Y a esas horas de la noche tampoco es que hubiera tantas cosas por hacer.
-¿Quieres que te cuente cómo nos fue nuestra estancia en este planeta?-dijo Luhan.
-¡Cuenta, cuenta!
-Perfecto. Pero ni se te ocurra interrumpirme.-dijo Luhan con una sonrisa.
No sabemos exactamente cómo llegamos. Sé que viajamos en forma de meteorito, así que supongo que la gravedad de esta Tierra nos atrajo, y terminamos chocando contra la superficie. Lo primero que recuerdo fue abrir los ojos y ver verde, mucho verde. Todo a nuestro alrededor era verde, excepto el cielo, el cual tenía un azul cian muy claro, nunca visto por nosotros antes. Más tarde nos enteramos que habíamos caído en un bosque.
El sitio donde estábamos los seis era un gran cráter, formado supongo por el impacto de nosotros como meteorito contra la tierra. Cuando me desperté, empecé a despertar al resto de nuestros hermanos.
Uno a uno se fueron levantando, y al ver el lugar en el que estábamos se quedaron igual de confundidos que yo.
-Kris… ¿Dónde estamos?-dijo Tao.
-Supongo que esto será la Tierra. Es increíble… La realidad supera con creces las imágenes que nos mostró Baekhyun…
Así que empezamos a movernos por aquel lugar. Y pronto nos encontramos con el primero de los problemas que afrontamos como nuevos seres humanos. Bueno, “seres humanos”.
-Chicos, me duele bastante la barriga…-se quejó Tao.
-Sí, a mí también…-dijo Chen.
Nos aterramos bastante. No saber la razón por la cual sentíamos ese dolor nos ponía todavía más nerviosos, y por más que buscábamos no encontrábamos manera de sofocarlo.
De repente, Lay percibió un olor y giró su cabeza hacia la fuente de aquel aroma tan delicioso. Uno de los árboles tenía unos frutos colgando, y olían tan bien que Lay estaba tentado de meterse uno a la boca. Y bueno, ya sabemos que Lay no piensa las cosas dos veces. Pronto acabó con los frutos del árbol.
-Lay, ¿qué haces?-le pregunté.
-¡Esto es increíble! ¡Ya no me duele la barriga!
Fue decir eso y que el resto de nuestros hermanos miraran a los frutos que tenían alrededor con otros ojos. No tardaron en devorarlo todo, frutos de todos los tamaños y colores. En menos de diez minutos no quedaba nada.
-Bueno, empezamos con buen pie nuestra estancia en la Tierra.-dijo Lay, incapaz de moverse por todo lo que había comido.
-Sí… ¿Dónde estarán nuestros hermanos?
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Las Leyendas de EXO
FanfictionNunca pensé que mi vida fuera a dar tal giro de 180º. Los días solitarios y llenos de silencio se transformaron en ruidosas tardes en las que me divertía como nunca lo había hecho. Aún así, se acerca algo que cambiará todo como lo hemos conocido. No...
