capítulo 25

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Me desperté tarde ya que era sábado y hoy no tenía que ir al instituto, desayuné con toda mi familia excepto Bryan ya que él se había ido a desayunar con Katie, al parecer muy pronto habrá algo entre ellos dos, después de que vi a Luke no lo volví a ver, tal vez se fue, no lo sé, simplemente no quiero saber nada de él, subí de nuevo a mi habitación, escuché un poco de música y después me di una ducha, salí, me vestí, cepillé mi cabello y lo dejé suelto, no puse ni una gota de maquillaje ya que estaría en mi casa.

Estaba mirando la televisión en mi habitación cuando Dylan abrió la puerta.

Dylan: Te buscan abajo –Apenas dijo eso cerró la puerta de nuevo-.

Apagué la televisión y bajé, me dirigí a la puerta y en ella estaba recargado Cameron.

Pauleth: Hola –Dije con una sonrisa y le di una abrazo a lo que él respondió de la misma manera- Pasa –Dije haciéndome hacia un lado para que él pasara y así lo hizo-.

Se sentó en el sofá, mamá le hizo una seña a papá para que subiera y nos dejarán solos pero lástima que mi mamá no sabe disimular, por lo que reí por lo bajo, mi papá obedeció y subió detrás de ella.

Pauleth: ¿Quieres algo de beber? –Dije con una sonrisa-.
Cameron: No, gracias, estoy bien –Dijo de la misma manera-.

Iba a sentarme a en el sofá al lado de Cameron cuando alguien toca la puerta, de seguro era Bryan, siempre olvida las llaves.
Me dirigí la puerta y abrí.

Pauleth: Te dije que no olvidaras las llaves, nunca haces caso –Dije sin antes ver de quien se trataba-.
Xx: ¿Disculpa? No me habías dicho que podía sacarle una copia a las llaves de tu casa, amor –Dijo con una sonrisa egocéntrica en su rostro-.

Para mi mala suerte no era Bryan el que estaba del otro lado de la puerta si no...Luke.

Pauleth: ¡No me llames amor! ¡Te dije que me dejarás en paz! ¡Largo de mi casa! –Grité molesta-.
Cameron: Amor, ¿Pasa algo? –Gritó desde el sofá-.

Cameron sabía perfectamente quien era con la persona que hablaba y pretendía que Luke pensara que era mi novio y...Tal vez así Luke me deje en paz.

Pauleth: No, no pasa nada, amor –Dije siguiéndole el juego-.
Luke: ¿Amor? ¡Yo soy el único que te puede decir amor! –Dijo molesto-.
Pauleth: Perdiste ese privilegio cuando te metiste a la cama con otra –Sonreí hipócritamente-.
Luke: Amor, tienes que escucharme –Intento tomarme de las manos pero yo di un paso hacia atrás-.
Pauleth: ¡Deja de llamarme mi amor! ¡Largo de mi casa! ¡Ya!
Toretto: ¿Pasa algo, hija? –Dijo mientras Dylan se encontraba detrás de él-.
Luke: Dom...Yo -lo interrumpió mi papá-
Toretto: ¿No escuchaste lo que te dijo Pauleth? ¡Vete! -Gritó con su ruda voz-.

Luke miro con temor pues Cameron, papá y Dylan estaba detrás de mí con cara de asesinos y sin responder nada se fue de ahí.

Recuerdos de cuando era novia de Luke llegaron a mi mente, recuerdos hermosos que jamás olvidare sin embargo también llegó a mi mente aquella vez que lo vi con otra chica, entregarlo todo y que te paguen de esa manera es lo peor...Sin darme cuenta lágrimas salieron de mis ojos sin permiso alguno, al ver que estaba llorando Cameron me gira rápidamente dejándome frente a él.

Cameron: No, no, no, no quiero que llores por un patán que no merece tus lágrimas –Limpió con sus dos manos mis lágrimas que recorrían mis mejillas-. ¿Me la podría llevar un momento? –Le dijo a mi papá y Dylan-.
Toretto: Sí, pero me la cuidas muy bien, muchacho –Dijo con su ruda voz-.
Cameron: Claro, tenga por seguro que mientras ella este conmigo no le pasará nada –Dijo seguro de lo que decía-.
Dylan: Con mucho cuidado –Dijo el más blando de mis hermanos-.

Salimos de casa y subimos al auto de Cameron, mientras el conducía tomaba mi mano con su mano derecha y con la izquierda tomaba el volante del auto.
Nos dirigimos a la playa, de nuevo, lo sé, pero es un lugar maravilloso, mi favorito en todo el mundo para ser sincera, bueno aparte de los brazos de Cameron.
Llegamos a la playa y bajamos del auto, antes de entrar a la playa Cameron me toma de la cintura y con la otra mano me tomo del brazo y me cargo en su hombro.

Pauleth: Cameron, bájame –Dije riendo-.
Cameron: No, no lo haré –Dijo con una sonrisa-.
Pauleth: ¿Por qué? –Dije con una sonrisa-.
Cameron: Porque aquel chico de allá no deja de mirarte y quiero que sepa que eres mía –Dijo mirando al chico del que hablaba-.
Pauleth: Cameron...Yo sé que soy tuya y con eso basta, ahora bájame –Reí-.

Cameron me bajo dejándome frente a él, puso sus manos en mi cintura y yo rodee su cuello con mis brazos.

Cameron: Así que al fin te atreves a aceptar que eres mía –Dijo sonriente y victorioso-.

Yo solo sonreí pues a veces este chico que me deja sin palabras.

Cameron: Lo siento, de nuevo –Puso una mano bajo mis piernas y la otra en mi cintura tomándome como si fuera un bebé-.
Pauleth: Cameron, ¿Qué haces? -Grité al ver que al ver que se dirigía al mar, Cameron se echó a reír y de todos modos entró al mar-.

Ya adentro del mar paro hasta que estaba profundo, nuestros pies no tocaban la tierra y ahora habíamos cambiando de posición, ahora estábamos como anteriormente habíamos estado antes de entrar al mar, Cameron se acercó a mí quedando a centímetros de mis labios.

Cameron: Te amo –Dijo sin dejar de mirar mis labios-.
Pauleth: También te amo –Rompí la pequeña distancia que había entre nosotros, nuestros labios encajaban perfectamente uno con el otro, era un beso lento y suave, hasta que nos separamos por falta de aire-.

Después de nadar un rato salimos del mar, hacía frío así que mejor nos fuimos de ahí.
Llegamos a casa.

Cameron: Buenas noches, amor. –Me dio un pequeño beso en los labios y después baje del auto-.

Cameron no se fue hasta que yo entré a la casa, subí a mi habitación y me di una ducha, me puse mi pijama y me metí entre las cobijas y al poco tiempo quede dormida.

Un amor peligrosoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora