Desperté en la camilla de un hospital, Cameron estaba sentado en un banco a mi lado mientras sostenía mi mano, entonces recordé todo, Dasha le había dado un gran golpe a mi auto provocando un gran accidente, al abrir mis ojos Cameron rápidamente me abrazo metiendo su cabeza en mi hombro.
Cameron: Pauleth, ¿Estás bien? Estaba muy preocupado, si te pasa algo me muero –Dijo aun en mi hombro-
Pauleth: Estoy bien, tranquilo –Le di un beso en la mejilla-.
Cameron se separó de mí y después me beso como si no hubiese mañana, yo correspondí el beso y lo seguí hasta que una voz hizo que nos detuviéramos y rápidamente nos separáramos.
Mi papá raspo su garganta lo más fuerte que pudo para hacernos notar su presencia ahí.
Toretto: Pauleth, ¿Estás bien? –Dijo con preocupación-.
Bryan: Hermana –Dijo apunto de soltar las lágrimas al verme en el hospital-.
Letty: ¡Hija! –Dijo casi gritando-.
Dylan: ¡Pau! –Dijo de la misma manera que mamá-.
Rápidamente llegaron a la camilla y me dieron un fuerte abrazo, por lo que Cameron se aparto.
Bryan: Hermana, que bueno que estés bien –Dijo aun abrazándome-.
Dylan: No sé qué hubiera hecho si te pasa algo –Dijo con seriedad-.
Cameron: Opino lo mismo
Pauleth: No pasó nada grave, estoy bien –Dije con una sonrisa-.
Toretto: Pauleth...Quiero decirte algo...No quiero que vuelvas a correr –Dijo con seriedad y firmeza con lo que decía-.
Pauleth: ¿Qué? ¿Por qué? No, no puedes pedirme eso –Dije a punto de romper en llanto-.
Esa era una de las peores noticias que me pudieron haber dado, correr era la mejor sensación que he experimentado y que me arrebaten lo que más amo hacer, es lo peor.
Toretto: No quiero que te pase nada
Pauleth: No me paso nada, estoy bien y no pasará nada, tendré cuidado, pero por favor no me prohíban que corra -Dije mirando a mamá y a papá con lágrimas en los ojos-.
Letty: Hija, es por tu bien, sólo intentamos protegerte –Dijo con calidez-.
Pauleth: ¡No! Por esos 10 segundo o menos soy libre, tras el volante me olvido de todo por lo que esté pasando por mi cabeza, automáticamente me hace sentirme bien....Los autos y la velocidad son mi vida...No me hagan esto –Dije mientras mis lágrimas rodaban por mis mejillas-.
Toretto: Pauleth...Lo siento, pero si no haces caso tendremos que quitarte tu auto –Dijo con seriedad por lo que yo di un gran suspiro-.
Estaba destrozada, me estaban arrebatando lo que más amo hacer y no podía hacer nada, lo entiendo quieren protegerme pero con eso sólo sufriré, ¿Qué haré si no vuelvo a correr? No me imagino en una vida en la que no corra, en la que la velocidad no sea mi motivación, en la que mi auto no sea mi motor de cada día, Cameron me abrazo y yo metí mi cabeza en su hombro para seguir llorando.
Cameron: Tranquila, lo hacen por tu bien, amor, sólo quieren protegerte, al igual que yo, me llevé un gran susto hoy y no quiera que te pase nada malo –Después de decir eso besó mi frente-.
Después de estar unos minutos ahí, el doctor entró y me dijo que ya me podía ir, aun no les dirigía la mirada a mis padres, menos la palabra, seguía molesta por su manera de protegerme.
Llegamos a casa y subí a mi habitación rápidamente, cerré la puerta de un gran golpe y me lancé a la cama acorrucándome en ella para ponerme a pensar en lo que había ocurrido hoy, cuando tocan la puerta de mi habitación sacándome de ellos.
Pauleth: No estoy de humor para hablar con nadie –Grité desde adentro de la habitación-.
Toretto: Pauleth...Te comprendo, se cómo te sienes, lo mismo siento yo cuando estoy tras el volante y...Por eso creo que...Puedes seguir corriendo –Dijo pegado a la puerta, aun sin abrirla-.
Mi corazón comenzó a latir rápidamente al escuchar esa magnífica noticia, corrí a abrir la puerta, me lancé sobre para darle un gran abrazo, aun en entre sus brazos él hablo.
Toretto: Sólo promete que te cuidarás mucho, no quiero que esto vuelva a ocurrir, te amo hija
Pauleth: Tendré cuidado lo prometo, yo te amo más papá –Dije con una sonrisa-.
Nos separamos y él salió de la habitación.
Me di una ducha, cepillé mis dientes, salí, me puse mi pijama y después me metí entre las cobijas para al poco tiempo caer en un profundo sueño.
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Un amor peligroso
RomancePauleth Toretto, la hija de Dominic Toretto y Letty Ortiz, ingresará a un nuevo instituto, en el cual se encontrará con un chico el cual podrá hacer sentir grandes cosas al duro y frío corazón de Pauleth, sólo hay un pequeño problema...Ella es hija...
