Capitulo 6

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K pez amiguitos :> disculpen por no actualizar!!! He estado corrigiendo errores/ faltas ortográficas y cambiando nombres que no me convencen (la principal, por ejemplo ah perdón) Sin más, disfruten el capítulo <3

Desperté más temprano de lo habitual, me dirigí a bañarme y después arreglarme para la escuela.
Me puse el uniforme blanco que tenía en mi pequeño guardarropas, un par de botines negros, mis medias negras y un pañuelo negro en el cabello.
Caminé directo a la escuela mientras escuchaba un poco de música. Jamás me había percatado de mis alrededores mientras caminaba, lo cual me resultó extrañamente peligroso, pero hoy en especial, vi que al otro extremo de la calle, un poco más adelante que yo venía el pálido chico del que me hice amiga, se le veía muy entusiasmado por algo y sostenía su mochila con una seguridad enorme.
-Andy!!- le grité floja.
-¡Cat!- Se cambió de acera y vino corriendo hacia mi.
-Que haces aquí, Biersack?-
-Me quedé a dormir en casa de un amigo que vive cerca. Lamento que me veas así de...muerto.- el chico de ojos azules se ruborizó.
-Solo tienes ojeras...pero anda, te ves bien! Porque tan cansado?- Pregunté.
-Pues, mi banda y yo estuvimos ensayando por varias horas, viste la batalla de bandas de MTV no?- Musitó.
-Claro que lo vi, que emocionante! ¡No puedo esperar a verlos tocar en vivo algún día!- Le di una palmada en el hombro.
-Si quieres hoy puedes acompañarnos al ensayo Cat, estamos escribiendo la canción para el concurso y sería genial si nos ayudarás!- Sonrió tierno.
-Claro, si no los molesto.- Devolví la sonrisa.
Andy y yo entramos a nuestros respectivos salones, pues él tiene diferentes clases que yo pero al menos teníamos descanso a la misma hora.

Pasé las clases como siempre, hasta que recibí un mensaje de texto de Mikey en media clase de Historia, olvidé silenciarlo y este hizo mucho ruido.
-Brooks, tiene algo que compartir con la clase?- el profesor detuvo su clase y todos voltearon a verme, todos se reían.
-N-No...disculpe profesor.- trate de apagar mi celular algo desesperada.
-Señorita, sabe que tiene que darme eso.- el profesor extendió la mano y tímidamente puse mi celular en ella.
Janny se asomó desde su lugar a ver la foto de quien me mandaba mensajes.
El profesor apagó mi celular y lo guardó en su cajón muy serio, gracias a dios después de clases me lo devolvió de mala gana, pero lo hizo.

Las clases pasaban y al fin a las 2:00 pm terminaron, me quedé afuera de la escuela en el bordillo de la calle, y mientras tanto estuve pensando acerca de el asunto de Mikey.
Ya que Andy salía de clases a las 2:15, decidí llamar a Mikey para preguntarle porque me mensajeaba.
Tomé el dispositivo y marqué las teclas al número de Mike.
-¿Bueno, Catherine?- Escuché ruidos de fondo mientras él hablaba en un tono fuerte, como instrumentos musicales y voces de personas.
-Mikey, ¿para qué me mandabas mensajes hace rato?- Tomé un smoothie que compré en el descanso y lo tomé de la pajita.
-Oh cierto! Te iba a dar las gracias por existir, básicamente.- escuché su risa muy sutil, e igualmente reí yo.
-¿Y eso?- bebí de mi smoothie de frutos rojos.
-Pues, gracias a tu libro raro del otro día, Gerard y yo le dimos nombre a nuestra nueva banda.-
-¿Banda? ¡Asombroso, Mikey! ¿Cómo se llamará?- Me emocioné bastante.
-Todavía no estamos muy seguros...los nuevos miembros tienen que estar de acuerdo, pero Gerard y yo estamos de
acuerdo con que se llame "My Chemical Romance"- Ví que algunos chicos del salón de Andy comenzaron a salir de clases y esperaba que el viniera con ellos.
-El nombre es bueno Mike! Espero que les vaya genial y que se hagan todos unos rockstars.- sonreí al saber la noticia.
Me despedí de Mikey por teléfono al ver a Andy llegar y me levanté del bordillo, vi que el iba de la mano con un chico de cabello corto que llevaba una especie de sombra negra debajo de los ojos, era aún más delgado que Andy.
-¡Cat!- escuché decir a Andy dándome un abrazo con una mano, sin soltar a el chico.
-Andy, ¿como te fue?- le sonreí.
-Excelente, ¡gracias hermosa!- Andy, el chico que va con él y yo comenzamos a caminar por el borde de la calle.
-El es Remington, Cat.- Andy miró al Delgado chico dulcemente, este se sonrojó y cubrió sus labios con la mano que no sujetaba la de Andy.
-Ya veo! Su nombre es bastante lindo.-
-Lo es, ¿No?- Dijo Andy entusiasmado.
-Oh, gracias chicos.- Remington nos mostró una sonrisa bellísima y muy pura.
-Planeaba que fuéramos a la casa de Rem, nos dejó usar su garaje para que mi banda ensayara.- Andy pasó por su bicicleta que estaba con una cadena en una esquina de la calle, y Remington tomó la suya, debería comprarme una.
Ambos chicos subieron a sus respectivas Bicicletas y Andy me ofreció subirme a la suya, acción que acepté.
Me pregunté si Rem y Andy eran pareja en el camino, puesto a que se veían muy cariñosos y hablaban muchísimo desde que subimos a las bicis.
Mientras íbamos en camino, pasamos enfrente de la biblioteca de Nueva Jersey donde trabaja Gerard y Mikey, extrañamente estaba cerrada.
En el camino, recargué mi barbilla en el hombro de Andy y este acarició mi cabello con una mano cuando aparcó su bicicleta enfrente de una casa.
Remington tocó el timbre en ese lindo lugar y esperamos a que abrieran.
-¡Mamá! ¡Llegué de la escuela!- Gritó Rem.
Rápidamente escuche los pasos de una persona dentro de esa casa y susurros que no entendí.
-Cariño!- una mujer bastante joven de cabello castaño con mechas rubias le abrió la puerta, llevaba un vestido rojo de tirantes bastante lindo y mucho maquillaje sobre sus labios y ojos, le dio un abrazo enorme a Rem.
-Mamá, viene Andy, porfavor...- Este se puso nervioso.
-Ah cierto! Viene Andy y ella, son amigos, quiero pensar.- Me miraron felices. -Pasen chicos, haré la comida y si quieren luego les pasó patatas, o algún snack para la tarde.- Era una mujer muy adorable, mataría por tener una madre así. Andy, Rem y yo entramos a la casa, era muy acogedora y hermosa.
Los tres nos dirigimos a la habitación de Rem, donde ambos se tiraron a la cama demostrando que estaban exhaustos.
-Ahh...odio fingir, Andy.- Rem acarició su mejilla.
-Ya sabes que yo también...pero si mis padres se enteran de nosotros me matarían...- Me sentí incomoda, hacia mal tercio.
-Coff coff...chicos, acabo de recordar que tengo que...pasear a mi erizo.- mi excusa me dio risa hasta mi.
-Oh...claro Cathie, no hay apuro.- Rem me dijo sonriente.
Rápidamente tomé mi mochila y salí de la habitación, pasé sigilosamente por
El pasillo de su casa.

Tal vez luego escucharía la banda de Andy.

Justo cuando termine de me escabullirme de la casa, recibí un mensaje de texto.

"Toma mi bicicleta, regresa con cuidado, hermosa.
Andy."

No sé que hice para merecer un amigo tan lindo.

Obedecí a Andy y tomé su enorme bicicleta, había un pequeño problema que no era tan importante pero me molestaba, realmente no alcanzaba los pedales, así que iba recargándome más de uno de ellos que del otro. El ambiente era hermoso para manejar una bicicleta, Summit estaba nublado y la calle era acogedora.

Escuché una voz familiar.

-Vaya que eres enana para no poder manejar esa mierda.- Esa persona rió burlona. Me detuve un momento y lo observe a él, Gerard.

Se veía lindo, era extraño ver a un chico de su estilo usando una camiseta a cuadros, usaba un par de típicos jeans ajustados negros y converse negros, iba fumando como siempre.

-¿Disculpa? No me interesa en absoluto.- Traté de seguir manejando la bici, pero al estacionarme me desacomodé y mis piernas no llegaban al pedal.

-A ver, quita- hizo una seña para que me bajara de la bici.
-No voy a bajarme, cabeza hueca.- mis intentos perseveraron y yo insistía en querer manejar.
El dio un suspiro muy largo de desesperación, sentí sus manos en mi cintura intentando bajarme de la bici, lo cual logró.
-Idiota!! ¡Bájate!-
-No, pedazo de infantil, sube tú atrás.- no estaba decidida en subir o no, pero lo seguro es que no podía manejar hasta mi casa.
Finalmente puse una cara de amargura terrible y subí con el.
Sujeté a Gerard de los hombros y vi cómo en su mano sujetaba con dificultad el cigarrillo, acomodándome hice un movimiento que provocó que se quemara la mano con este.
-Ahh...Auch...- lanzó un corto quejido.
-Lo siento, lo siento!- sentí la necesidad de ayudarlo, pero en ese momento no podía hacer nada.
-sí sí...cálmate, me desesperas.- rodó los ojos y lanzó su cigarrillo al piso para después pisarlo.
-enserio lo siento, debió dolerte mucho.- hice un puchero y Gerard se despreocupó comenzando a manejar.
-realmente no, tengo muchas de esas en todo el cuerpo.- tomó mi mano y la puso en la suya encima del manubrio.

Se sentía fría, aunque era muy suave.

Hubo un silencio en el que Gerard detuvo la bicicleta.
-Siquiera puedes decirme dónde vives? Andamos sin rumbo, genio.-
-Si si, perdón, me distraje.- rasqué mi nuca. -Es siete calles arriba y dos a la derecha, es una casa blanca.-
Gerard solo manejó la bicicleta mientras ambos íbamos en completo silencio, y casi al llegar a casa, le hablé.
-¿Que hacías por aquí?- Pregunté.
-Pegaba anuncios.- contestó cortante.
-Ya veo...- me sentí avergonzada por un momento.
Llegamos a mi casa y cargue la bicicleta, notaba de más que Gerard quería decir algo, pero al parecer se quedo con las palabras en la boca.

||Don't Try||-Gerard WayDonde viven las historias. Descúbrelo ahora