Narra SeungRi
Ahora nos dirigíamos a Japón y encontrarnos con el resto de chicos, quienes nos esperaban ansiosos para que les contáramos lo detalles, de cómo habían pasado las cosas.
Con tantas cosas que estaban sucediendo, mi Noe y Yo, no hemos tenido tiempo de recorrer el mundo, como lo habíamos decidido, pero era muy urgente detener esos planes malvados.
SeungRi: ¿estás bien Noe? – pregunté al verla deprimida un poco.
Noe: ¡sí! ¡Quiero verlos a los chicos! – me respondió y con un corto suspiro se recostó y se quedó dormida.
Me dolía verla tan triste, yo sabía que esperaba que en nuestras vacaciones pasara algo entre nosotros, pero no hubo tiempo. Le acaricié su cabeza y con un dulce besito en la frente la dejé dormir.
SeungRi: ¡duerme mi amor! Al llegar a Japón, prometo decirte lo que hace mucho tiempo vengo sintiendo por ti – le susurré y al verla tan incómoda, tomé su cabecita y la recosté sobre mi hombro, para finalmente quedarnos dormidos.
No tardó mucho nuestro viaje y enseguida nos trasladamos al hotel donde se encontraba dragoncito con Kitita y Topacito con Grechi, quienes al vernos corrieron a abrazarnos, aunque pude sentir a una Grechi algo triste y distante.
Narra Noe
Estaba algo cansada, subí un rato a la habitación a dormir, no sin antes percatarme, que mis primas estuvieran bien.
Entré a la habitación y solo caminé hacia la cama y me tiré. No se cuento tiempo me quedé dormida pero al despertar me encontré con una gran caja blanca, que contenía un precioso vestido turquesa más una nota de mi bello panda.
“te espero en el lobby a las 8 pm”
Era tan tierno con sus detalles, que hacía que cada día me enamorara más de él, aunque él no lo estuviera de mí, o bueno eso creía.
Me levanté a tomar mi teléfono y miré la hora, sin embargo casi me da un paro cardiaco al ver que faltaban cuarto para las ocho de la noche y yo aún me veía como un león al despertar. ¡Rayos!
Creo que me convertí en la mujer maravilla ese momento, tomé una ducha rápida y me coloqué aquel vestido que no solamente era hermoso sino que me hacía sentir una princesa.
Trate de peinarme un poco y maquillarme pero ya no me quedaba tiempo, así que dejé tirando todo sobre la cama, tomé mis zapatos y salí corriendo al lugar donde mi hermoso SeungRi me esperaba ansioso.
Como no tuve tiempo de colocarme los zapatos, unos cuantos metros antes de llegar a mi pandita, me los coloqué y me dirigí a él con una gran sonrisa.
Noe: ¡siento llegar tarde! – dije avergonzada.
SeungRi: ¡está bien! Yo fui el que llegó muy temprano jajaja. Estaba ansioso de verte Noe ¡te ves hermosa! – me dijo algo coqueto.
Noe: ¡Muchas Gracias! También te ves muy guapo, por cierto ¿A dónde me llevarás? – le dije nerviosa
SeungRi: mientras dormías como una princesa, preparé algo especial y esta noche saldremos a cenar – contestó y tomándome de la mano, me llevó al auto que nos esperaba fuera del hotel.
No tardamos mucho en llegar. Como todo un caballero, me ofreció su mano y con tanta delicadeza me ayudó a bajar. Nunca se había comportado conmigo de esa forma y me encantaba, parecía un príncipe azul de cuentos de hadas.
El lugar estaba precioso, había mucha gente, así que me decepcioné un poco ya que no estaríamos solos, sin embargo él conocía mis gestos y conduciéndome por un pequeño pasillo, llegamos a un cuarto pequeño pero con un gran ventanal que nos mostraba una noche perfecta y romántica para los dos.
Narra Seung Ri
Estaba muy nervioso esta noche y es que planeaba declararle mi amor a la mujer que me había robado el corazón desde aquel día en que le vi aparecer en casa de Grechi, pero ahora me terminaba de matar de amor, tan solo verla vestida con ese vestido, algo corto pero que le quedaba muy bien. Lucía hermosa sin maquillaje y con ese cabello largo que cubría su suave espalda.
Estaba nerviosa y lo sentía, hasta yo temblaba como una hoja seca pero era por verla tan hermosa. Sin perder más tiempo nos dirigimos al lugar donde pensaba decirle todo lo que sentía y no pensaba callar por más tiempo.
Nos sentamos en una mesa apartada de la gente ya que solo quería estar con ella. Bailamos un par de minutos y antes de comenzar con nuestra cena, sentí que era el momento para hablar.
SeungRi: ¡Noe! – Dije nervioso. Ella me miraba atenta pero ansiosa ya que me imaginaba que presentía lo que iba a decirle. Tomé sus manos temblorosas y fijándole la mirada dije – hace tanto tiempo que he querido decirte lo que siento pero no ha habido oportunidad. Es la primera vez que estoy realmente nervioso jijiji pero seguro de lo que quiero decir. Me enamoré de la mujer más hermosa que pude haber conocido y siento que ella también me ama por sus ojitos brillan mucho –le dije sin dejarla de mirar, sin embargo creo que ella confundió mis palabras y pensó que no era ella.
Noe: ¡ohh! Me imagino que ella debe sentirse feliz – me dijo algo triste bajando su cabeza.
Me levanté y con cuidado tomé su rostro para que me mirara, pero lo que vi, fue una lágrima recorrer una de sus mejillas. Me dolió verla así, sin embargo era Noe, la mujer que amaba.
SeungRi: ¡No lo sé! Ella debería contestarme una pregunta, solo lo así sabré si me ama – dije con tal de que me entendiera pero seguía confundida - ¡Noe! Eres tú a quien amo, la mujer más hermosa que he conocido y a la que quiero preguntarle ¿Quieres ser mi pandita? ¿Mi novia pandita? – dije emocionado
Su mirada cambió, ahora tenía mucho más brillo que antes y un par de lágrimas recorrer esas mejillas.
Noe: ¿tu pandita? ¡Sí! ¡Sí quiero! – gritó feliz y sin dejarme hablar se tiró a mis brazos a robarme un beso tan dulce tan tierno que me hizo volar.
Narra Kitita
Estaba tan feliz de que las cosas hayan terminado bien, lo único que me preocupaba era mi hermana y por más que pedía explicaciones, ninguno de los chicos me contaba algo. Estaba tan segura que había sucedido algo malo y mientras más silencio había, me confirmaba que Donghae tenía que ver en esto.
Kitita: ¡Graciela! ¿Qué pasó? – preguntaba angustiada al verla llorar desconsoladamente. La abrazaba muy fuerte pero no había manera de que se tranquilizara, así que pensé en pedir ayuda, sin embargo antes de alejarme, solo vi cómo se desplomó. – Graciela!!! – grité desesperada
Corrí a buscar a Top, quien al escucharme hablar, fue a ver a Graciela. Mientras intentaba hacerla reaccionar, yo miré a mi esposo esperando alguna respuesta, pero seguía sin decirme nada.
Kitita: ¿se puede saber que rayos pasa? ¡Ji Yong! ¿Qué pasó con mi hermana? ¡Dímelo! – grité llorando pero el miró a top y este a su vez solo le dio una señal para que se quedara callado.
Al ver su complicidad ante esta situación, me enojé y salí furiosa de la habitación. ¿acaso no se daban cuenta que estaba mal? ¿Por qué no me decían nada?
GD: ¡Kitita! ¡Espera! – me detuvo.
Kitita: ¿me dirás qué pasa? – dije seria
GD: no es tan fácil. Yo quiero que mi hija y tú estén bien – me dijo sin contestarme a la pregunta.
Kitita: ¡perfecto! ¡Me voy! – me solté con brusquedad de sus mano y seguí corriendo hacían un ascensor, sin embargo tardaba en subir y Gd estaba por alcanzarme.
Seguí caminando desesperada buscando una salida, hasta que por fin pude dar con las escaleras de emergencia y me fui por ahí, pero creo que no fue buena idea, los recuerdos con Jung min me ataron nuevamente y no pude avanzar más. Quise volver atrás pero no sabía cómo y llena de miedo me quedé llorando ahí, cuando de pronto sentí como unos brazos abrazarme fuerte.
Kitita: ¡Perdóname! ¡Sácame de aquí por favor! – dije entre lágrimas
GD: ¡Kitita ya estoy aquí! ¡Tranquila! – me dijo tan dulce como siempre y levantándome en sus brazos, volvimos nuevamente a su habitación ya que Top se quedaría con Graciela , esa noche.
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enredos de amor
РазноеLa vida es una aventura y eso les esperaba a dos jovencitas que por casualidades del destino, iniciaban una nueva vida en Corea. Su padre, una persona muy estricta y dura, al ser nombrado como director general de una empresa de modas decide mudars...
