Capítulo 24: Un bello regalito

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Narra Kitita
Esta última semana me he sentido algo indispuesta y no sabía porque, sin embargo no le di importancia. Esa mañana estaba tan feliz porque había dormido con GD. No era mi primera vez, ya antes lo habíamos hecho, pero esta vez bajo el permiso de mi hermana y eso significaba que lo iba a aceptar.
Esa mañana me preparaba para tomar el desayuno que GD me había hecho pero algo extraño sucedió en mí, que tan solo comer una tostada inmediatamente algo extraño invadió mi estómago haciendo que saliera rápidamente al baño.

No lo sabía que pasaba, pero algo en mi interior me decía que no era nada grave, así que tranquilicé a GD, quien se había preocupado al verme correr así.

Volví con él y mientras tomábamos un delicioso vaso de leche, una llamada inesperada llegó y claro era mi hermosa hermana, sin embargo su voz estaba apagada y eso medaba a entender que había llorado aunque tratara de ocultarlo. Tomé mi ropa inmediatamente y me fui, no sin antes despedirme de mi gran amor.

No tardé mucho en llegar al restoránt, ella se encontraba algo triste pero al verme fingió como sino pasara nada. Nos saludamos como siempre con un gran y cálido abrazo y nos sentamos a ordenar lo que deseábamos pero antes de que empezara a contar, nuevamente las náuseas volvieron a mí, haciendo que corriera al baño.
Al verme así, ella me preguntó si estaba bien, pero mi respuesta fue extraña y es que no entendía que era lo que sucedía conmigo, hasta que uno de sus comentarios, hizo que saltara de la emoción y de nervios a la vez, ya que no me imaginaba cuál sería su reacción y es que ella en broma me dijo que quizás estaría embarazada.

Esa palabra hizo que mis ojos se abrieron como platos y al instante Graciela se dio cuenta que algo había pasado entre él y yo. Aunque al inicio lo negué, pero terminé contándole lo que había sucedido en Japón, más que todo era a la única en la que podía confiar a pesar de que quería matar a GD.
Salimos de ese lugar y con seriedad me llevó a hacerme un test de embarazo, el cual salió positivo.

Graciela: aunque no me esperaba esta noticia, te felicito Kitita, es mi sobrino y lo voy a querer mucho sin embargo su padre seguirá siendo mi dolor de cabeza jijiji, sé que él te quiere y no me voy a oponer más a su amor. ve a decírselo -  me dijo algo triste pero se notaba muy sincera. Quería seguir hablando conmigo sin embargo una llamada de papá la alteró y tuvo que irse.

Narra Graciela
No me esperaba tal noticia del embarazo de Kitita, pero estaba convencida que GD la amaba demasiado y que ese hijo que les unía era fruto de su gran amor, fue extraño como se conocieron pero increíble como la ternura de mi hermana logró cambiarlo a ese tonto.
Quería seguir hablando con ella pero lamentablemente mi padre me llamó y no para darme una buena noticia precisamente sino para decirme algo que me partía el corazón y con el cual me separaba de mi amor, TOP.

Al llegar a la oficina de mi padre, me encontré con una escena desagradable y es que la mujer que tenía por novia me caía pesimamente mal y ese momento ella se lo comía a besos a mi padre. Como no notaban mi presencia hice un ruido con mi garganta para que me vieran por lo menos y lo hicieron.
Mi padre como siempre tan amoroso con sus hijas, pero ella me miraba como lo peor que pudiera ver.

Padre: princesa, he decidido que te cases en un par de días – me dijo sin ni siquiera tomar aire.
Graciela: ¡no papá! no puedo casarme y mucho menos con Donghae. – dije entre lágrimas – hay algo que no sabes de él – volví a decirle
Padre: es que tampoco lo harás sola, sino que Kitita también se casará con Jung Min – dijo de repente

Eso era la gota que derramó el vaso y es que Kitita no podía hacerlo y ahora menos esperando un hijo de GD. Tomé aire y con enojó le grité a mi padre, era hora de parar esto de una buena vez.

Graciela: prefiero sacrificarme yo, pero Kitita no lo hará y menos con Min – grité furiosa
Padre: ¡no me levantes la voz! – Me respondió enojado – te casarás y tu hermana también
Lo observé furiosa pero él ni captaba el dolor que llevaba solamente tenía ojos para esa mujer que solamente estaba por su dinero.
Salí llorando de su oficina que ni siquiera me di cuenta que brazos me abrazaban, hasta que escuché su voz tan aguda pero la que amaba escuchar, besas esos labios que me hacían llegar a la gloria cuando estábamos juntos.

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