Capítulo Uno

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Se que les habia dicho que el primer capitulo se iba a publicar el primero de enero pero me hace una falta de respeto dejarlos sin regalo para navidad, so, feliz navidad y año nuevo adelantado, espero que lo pasen increíble con sus seres queridos y un chingo gracias por leer mis adaptaciones, Love u all.

***

Creo haber matado a un chico que se parecía a este.

Sí. Se llamaba David Danagger. Lo asesinaron cuando era un adolescente; fue un contratista que trabajaba en la casa de sus padres. Emparedó su cuerpo en un muro del ático y luego lo revocó.

Parpadeo y murmuro una vaga respuesta a lo que quiera que me haya preguntado el chico que está junto a mí. David tenía los pómulos más altos. Y la nariz es diferente. Pero la forma de la cara es tan parecida a la suya que tengo la sensación de estar mirando a aquel muchacho al que seguí la pista hasta una habitación de invitados en un segundo piso. Tardé casi una hora, sin parar de dar tajos con el áthame en una pared tras otra cuando el rezumaba del muro, tratando de colocarse discretamente a mi espalda.

—Me encantan las películas de monstruos —dice el chico que está a mi lado, cuyo nombre no recuerdo—. Jigsaw y Jason son claramente mis favoritos. ¿Y a ti?

—A mí no me van mucho las pelis de monstruos —respondo, sin mencionar que, técnicamente, ni Jigsaw ni Jason pueden considerarse monstruos—. Prefiero las explosiones, los efectos especiales.

Adam Milligan. Así se llama. Es también estudiante de tercer curso en el Winston Churchill. Tiene los ojos color zafiro, algo grandes para su cara, pero es lindo. Ignoro de qué color tenía los ojos David Danagger. Cuando lo conocí, ya no quedaba vida en ellos. Recuerdo su pálido rostro materializándose a través del papel floreado y descolorido de la pared. Ahora parece una tontería, pero en aquel momento fue la partida más intensa de atrapa al chico muerto al que me había enfrentado. Estaba empapado en sudor. Fue hace mucho tiempo, cuando era más joven y fácilmente impresionable. Aún pasarían años antes de que me enfrentara a fantasmas con una fuerza real —fantasmas como Stiles Stilinski, el chico que podría haberme destrozado la espina dorsal cuando hubiera querido, pero que acabó salvándome la vida—.

Estoy sentado en la mesa del rincón de una cafetería próxima a Bay Street. Lydia se encuentra frente a mí con dos de sus amigos, Jo y Chad, que creo que son pareja desde séptimo curso. Qué horror. A mi lado está Adam Milligan, con el que se supone que esto y teniendo una cita. Acabamos de ver una película; no recuerdo de qué iba, pero me parece que salían unos perros gigantes. Adam trata de captar mi atención hablando con gestos exagerados, las cejas arqueadas y unos dientes perfectos gracias a una infancia repleta de aparatos dentales. Pero lo único en lo que puedo pensar es en lo mucho que se parece a David Danagger, aunque sea mucho menos interesante.

—Entonces —dice él con tono nervioso—, ¿cómo está tu café?

—Está bueno —respondo. Trato de sonreír. Nada de esto es culpa suya. Fue Lydia quien me involucró en esta farsa, y fui yo quien aceptó llevarla a cabo para que se callara. Me siento como un imbécil por hacerle perder el tiempo a David. Y como un imbécil mayor por compararlo en secreto con un chico muerto al que maté hace cuatro años.

-PAUSADA- El Chico Desde el Infierno - Sterek (Adaptación)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora