🍂 OCHO 🍂

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No uses de excusa la locura

Todo estaba muy oscuro y el olor a humedad llegó a sus fosas nasales, quiso abrir los ojos, pero sentía que todo daba vueltas.
Gerard no sabía dónde estaba y quiso mover ligeramente la espalda, ocasionando que sintiera un intenso dolor en la nuca, haciéndolo quejarse. Maldita sea ¿Qué había ocurrido?

Se quejó tan fuerte que logró despertar a Frank, quien yacía acostado a su lado.

—No te muevas, cielo —dijo inmediatamente al ver que su novia intentaba levantarse.

En ese instante, Gerard reaccionó y  miró a su alrededor.

¿Dónde estaba?

Cuando su vista se acostumbró a la oscuridad, notó que la habitación era enorme y estúpidamente negra, llena de pequeños destellos luminosos y un silencio penetrante.

—¿Qué mierda? —murmuró Gerard sentándose a pesar del dolor.

¿A caso estaba soñando?

—Te dije que no te muevas, Grecia.

Esa voz...
Su piel se erizó al recordarla, por fin había tomado sentido. 
Giró la cabeza con rapidez y su corazón se aceleró al ver como la luz de la luna iluminaba el rostro de quién se había sentado a su lado en la cama y lo miraba preocupado.

Frank estaba ahí, mirándolo fijamente, como si fuera lo más hermoso que existiera en el mundo.

—¿Frank?

—Bienvenida a casa nuevamente, mi amor.

It's Her [Frerard]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora