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Y entonces, así, llegó a ella y dijo, no voy a soportar más esta basura, estás sola nena." Rinji deslizó su cabello sobre su hombro. "Y ¿sabes lo que ella dijo?"

"¿Qué?" Yuki estaba encantada.

"Dijo… 'bien' - ¡sólo eso! ¡Bien!" Rinji levantó sus manos dramáticamente. "¡La chica estaba loca! Si yo fuera ella no habría dejado escapar un hermoso hombre como él."

"Bueno, Miroku tiende a coquetear." Le recordó ella. "Siempre le molesta a Sango."

"¡Pero lo dejó!"

Kagome suspiró mientras sus amigas balbuceaban a su lado. "Saben que no durará mucho - él le enviará un poema o algo al final del día y ella le rogará volver."

"¡Kagome!"

Sango estaba llamándola desde los escalones de la escuela en la entrada. Kagome se disculpó y corrió a saludar a su mejor amiga. "¡¿Por favor dime que estás en la misma clase?!" Chilló Sango.

"¿2B?" preguntó Kagome.

"¡Gracias a dios!" Sango se relajó visiblemente antes de añadir. "De cualquier forma - ¿qué hay de nuevo contigo? Lo último que escuché fue que mostraste tu fea cara en la pantalla de mi televisión a la seis de la mañana. Casi me haces perder mi desayuno."

"Oh… ya sabes… un mal día, eso es todo…" Kagome ondeó su mano.

"Bueno… ahora todos sabemos la verdad." Sango suspiró. "Apuesto que esa agencia ha estado en tu casa por dejar escapar a todos esos individuos, ¿huh?"

"Sí…" el rostro de Kagome cayó. "Llamaron y me dijeron desaparecer… dijeron que lo que había hecho fue increíblemente estúpido porque ellos nunca serían aceptados en la sociedad con caras como esas… fue cruel… pero creo que estaban bien de cierta forma…"

"Mejor ser libre, Kagome." Sango palmó a su amiga compasivamente. "En tanto como no sean atrapados en las calles entonces los dejarán en paz."

"Pero escuché anoche en las noticias que esto iba a inducir toda una nueva forma de racismo." Kagome aún lucía miserable. "No tenía idea…"

"¿No has escuchado de Inuyasha todavía?" preguntó Sango.

"No… fui a casa de su madre pero el lugar aún está abandonado… no sé si salieron vivos del instituto… y aunque lo hicieran podrían haber sido capturados por la otra agencia…" Kagome suspiró.

Hubo un momento de silencio hasta que la expresión de Sango se suavizó. "Lo extrañas, verdad."

'Lo amo' le había dicho cuando la había dejado. ¿Realmente lo había notado? ¿Le importó? ¿Sabía lo que quería decir?

"Sí, lo extraño." Kagome admitió la declaración del siglo mientras caminaban por los corredores de la escuela.

"Ahora todos te llaman una gran activista de la libertad." Dijo Sango animada, intentando cambiar el tema. "No te sorprendas si la gente comienza a acercarse y a pedirte autógrafos y cosas… y… ¿qué demonios está pasando aquí?"

Había todo un grupo de estudiantes bloqueando completamente el corredor adelante - y parecía haber una fuerte conversación porque realmente no podían escuchar lo que estaba pasando. ¿Alguien se había caído?

Kagome se levantó de puntas (siendo muy pequeña) intentando ver cuál era la bulla - cuando captó un destello de cabello blanco. Y su corazón se detuvo literalmente. Por supuesto que comenzó a latir un segundo después pero su pecho se apretó con shock y se sintió mareada…

Oh no… de alguna forma Inuyasha había entrado a la escuela y ahora estaba siendo acosado y molestado por los otros estudiantes… ¿había venido para encontrarla…? Kagome puso su peso atrás mientras empujaba y se deslizaba entre la multitud para acercarse a Inuyasha quien estaba siendo halado por varias chicas - y no se veía muy feliz.

Descubriendo SecretosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora