-¿Es enserio?- espetaste furiosa-Ahora si es tuyo. Eres increíble Dixon- luego de eso, te fuiste dejando a todos asustados, ya que, nunca habías levantado la voz de aquella manera.
-Creo que la hiciste enojar- le dijo Abraham a Daryl.
Este se molestó y se fue hacia otro lado, con la esperanza de encontrarte.
Paso toda la tarde y Dixon no te había visto por ningún lado, hasta que, pasando por una de las casas del lugar escucho un llanto, tu llanto.
Se asomó a la ventana y te vio sentada en un sillón, llorando, eso le partió el corazón, no quería lastimarte, sin embargo lo hizo, desde el momento en el que comenzaron algo más que una amistad, desde que te embarazo, desde que te dejo irte.
Sin embargo a él se le partió el corazón al ver a ese hombre que te consolaba.
-______, calma. No quiero verte llorar. ¿Qué puedo hacer para que dejes de llorar? ¿Quieres que golpee a ese idiota?- te hablaba.
Al escuchar eso último soltaste una pequeña risa.
-Quiero verte internarlo- respondiste.
-¿Por qué lloras?- volvió a insistir.
-Lloro porque Daryl es un idiota, conmigo, con mi bebe- respondiste.
-¿No lo había aceptado ya?- preguntó confundido.
-Que dijera que es suyo no significa que lo quiera. ¿Tienes idea de cómo me hizo sentir cuando me dijo que estaba sola en esto?; Que apenas me fui él se fue a revolcar con otra y que hasta la fecha sigue haciéndolo- respondiste más que triste, furiosa.
-No lo justifico, sabes que a mí tampoco me gusta que este aquí, ¿Somos competencia lo recuerdas?- pregunto.
-¿Me quieres aun con un bebe que no es tuyo?-
-No me importa, así te conocí y por eso no me alejare de ti. Sé que no estas lista para una relación pero ¿Crees que más delante tenga alguna oportunidad?-
-Claro- contestaste con una pequeña sonrisa.
Luego de eso se abrazaron, y Dixon, que estaba en la ventana observando apretó los puños, lleno de enojo, pero ¿De dónde venía eso?. Él no quería que estuvieras con alguien más, pero él no estaba dispuesto a volver contigo y su bebe.
