Sentiste cosquillas en tu rostro y al abrir los ojos viste como Daryl pasaba su dedo por todo tu rostro en un intento de despertarte.
-¿No puedes dejarme dormir tranquila cierto?- preguntaste aun somnolienta.
-No, necesito que me des amor, hace algo de frio allá afuera- contesto acurrucándose sobre ti.
Volteaste hacia la ventana dándote cuenta de que se encontraba nevado y que seguramente hacia mucho frio, solo que tu no lo sentías ya que Daryl se encargaba de acurrucarte toda la noche, todos los días.
-¿Quieres quedarte todo el día en la cama cariño?- preguntaste cariñosamente.
-Si- contesto casi dormido.
-¿Y qué haremos todo este rato?- le preguntaste curiosa ya que sinceramente no tenías ganas de dormir todo el da.
-O ya sabes acurrucarnos, dormir, comer, ver películas, hacer el amor...- respondió para luego comenzar a besarte.
