pov perla
- ¿qué te parece? - decía la chica con una sonrisa.
el lugar era más grande de lo que imaginaba y estaba demasiado limpio, las paredes estaban pintadas de blanco, había un sofá frente a un gran televisor y una mesa de centro pequeña, una guitarra reposaba en una de las esquinas del lugar, en una puerta no muy lejos se veía la cocina, la habitación de ella parecía estar al lado de la cocina, el comedor estaba a la derecha de la sala, el lugar estaba decorado con un librero enorme lleno de libros con alguno que otro peluche y una enorme ventana, parecía que se veía toda la ciudad en ella.
- es lindo - le dije con una leve sonrisa.
- bien, siéntete como en tu casa - dijo dejando el casco de la moto en el sofá - ¿quieres algo de tomar?
me había quedado viendo el infinito, solo estaba pensando en garnet, claro, ¿en qué más pensaría? después de salir corriendo de esa forma, aun así, no se supone que ya no me interesa... ¿porque sigue preocupándome eso? ¡rayos! jamás me desharé de esto...
- ¡perla! - grito tan fuerte la chica que me aturdió.
- lo siento... - dije con desesperación.
- quizás estés cansada... ven conmigo - me tomo de la mano y me llevo a su habitación.
su habitación era diferente al resto de la casa, tenía un fuerte tono morado, había posters por las paredes, a pesar de que la cama y el resto de lugar estuviera bien ordenado, había unos libros y hojas en el suelo, como si alguien las hubiera tirado con desesperación, había otra guitarra, pero esta tenía solo dos cuerdas, una ventana con cortinas negras y un closet de madera.
- ¿vas a dormir? - apenas me escucho me miro de una manera extraña.
- ¿no quieres dormir también? - dijo ladeando un poco la cabeza a un lado.
- no necesito dormir, toda mi energía me es brindada por la gema que tengo aquí - dije apuntando a mi gema, en cambio ella solo sonrió un poco - pero si dormirás ¿puedo quedarme en la sala por favor?
se sentó en la orilla de la cama y me miro - como gustes... - suspiro - a decir verdad, me hubiera gustado que te quedaras conmigo, pero si quieres ir al sofá, está bien - me sonrió.
esta chica sonríe demasiado, lo que me preocupa es que cada que lo hace me lleno de una leve tranquilidad - yo podría hacerte compañía si es lo que deseas... - me acerque a ella y nos acostamos, nos quedamos viendo el techo.
- perla... - dijo, haciendo una leve pausa - ¿me regalarías un beso?
la mire con cierta sorpresa, ella me miro, sus ojos verdes brillaba entre la oscuridad, le mire los labios y ella solo se acercó, como si fuera lo más normal del mundo la bese, apenas sentí sus labios me separe, fue como si regresara la coherencia a mí, ¿que estoy haciendo? pensé, intente levantarme, lo primero que paso por mi mente fue salir de ahí, pero ella me detuvo y me abrazo, sentir su calor me paralizo, hace tiempo no me sentía de esa forma, tan tranquila... podría llamarlo así, aunque no podía evitar sentir mi cara arder.
- no te vayas aun, disculpa mi atrevimiento - dijo y me acerco un poco más a ella - te soltare solo si tú lo dices - lo dijo de una manera tan dulce, me había quedado en silencio, no quería salir de esa tranquilidad, por primera vez en mucho tiempo había dejado de sentir aquel vacío, ese que dejo rose y el mismo que garnet agrando... esta chica, ¿qué me está haciendo?
pov garnet
- ¿no ha regresado? - le pregunte a amatista, ella solo negó.
- seamos realistas, no creo que vuelva, por lo menos no hoy.
- tiene que regresar, a perla no le gusta estar en la ciudad ¿que haría ahí toda la noche? - mire por la ventana - tiene que regresar... - en ese momento pude sentir una ausencia enorme que se transformó en un vacío doloroso en el que no se podía encontrar ni un pequeño rayo de luz, la preocupación comenzaba a apoderarse de mi - iré a buscarla, no debe estar lejos - no podía seguir ahí sin hacer nada, fue así como termine en las calles de la ciudad, buscando por cada rincon... había llegado a un parque, en el que solíamos llevar a Steven de pequeño, había una posibilidad de que estuviera aquí, pero el lugar estaba vacío - ¿dónde te metiste?
pov perla
- ¡perla! ¡perla! - me había quedado dormida y ni cuenta me di - ¡despierta! - cuando abrí los ojos, lo primero que vi fue aquella chica, parecía estar preocupada - ¿estás bien?
- ¿qué sucede? - dije con los ojos entrecerrados.
- me preocupaste... - se sentó a lado mío - había una luz saliendo de tu frente, parecía un holograma, en él se podían ver unas explosiones y personas peleando entre sí, al principio pensé en lo genial que se veía, pero después comenzaste a gritar con desesperación, solo repetías "rose" "rose" no tuve más opción que despertarte - después de eso me miro.
- lo siento, yo... solo soñaba.
- no te disculpes, no sabía que podías hacer eso, si me lo hubieras dicho, hubiera preparado algunas palomitas o algo - me sonrió.
- eres muy amable - le regrese la sonrisa - pero tengo que irme - al mirar por la ventana me di cuenta de que ya había amanecido, tenía que volver al templo, aunque no quisiera...
- me intrigas... - dijo dejando caer su mano en la mía - ¿no puedes quedarte un poco más?
- yo... debo volver, podría estar preocupada por mi...
- ¿quien? - dijo con una ceja levantada.
eso me hizo pensar, ¿quién podrías estar preocupado por mí? - nadie... - dije.
- ¿qué hay de esa rose?
- ella ya no está aquí... - dije dejando caer mi cabeza en la almohada.
- entiendo... ¿te parece si vamos por algo de comida? - una vez más con aquella sonrisa.
pov garnet
llevo toda la noche caminando por las calles de la ciudad, perla no está aquí, estaba ya cansada de no tener ni idea de donde este, quizás ya regreso a templo, me había sentado en una calle, enfrente de unos edificios, para mi gran sorpresa, de unos de ellos vi a perla tomada del brazo de una humana - ¿pero que...? - no pude evitarlo, sin pensarlo camine hacia ella, algo era claro, no estaba pensando con coherencia, en todo caso no debía ni decir algo, pero tenía que, me sentí desesperada apenas la vi con ella - ¡perla! - le grite.
ESTÁS LEYENDO
La apuesta (pearlnet) ~
FanfictionFanfic de steven universe (Pearlnet) [Terminada] Perla harta de las bromas de amatista acepta de una manera compulsiva una apuesta que amatista le menciona, sin saber que eso cambiará la forma en la que ella ve a garnet...
