Sabana Williams una chica hermosa, egocéntrica, manipuladora, prepotente y testaruda.
Una abogada con una vida vacía, dueña de su propio imperio.
A sus 26 años, una mujer decidida, segura de sí misma, pero algo falta en su monótona vida.
Jack Miller...
No sabía por que se sentía de esa manera, hace una semana no sabía nada de Jack y eso la estaba frustrando.
Miró los papeles que tenía en su escritorio con su nuevo caso y suspiró, su cabeza no estaba en ese momento, sino en aquella noche en que la pasión ganó a su mente.
Suspiró frustrada, estresada necesitaba quitarse esa imagen de su cabeza, pero la muy desgraciada no quería cooperar.
Él sonrió al mirar los documentos que tenía a su poder, sabía que esa iba hacer la clave de su venganza. Esa niñata se enamoraría de él eso estaba seguro y luego la humillaría, como tantas veces ella lo humilló y después le rompería el corazón como ella una vez se lo rompió. La haría pagar su condena.
Sonrió con malicia y salió de su oficina, pero una chica que reconoció sonrió al verlo. -ya regresé de mi viaje, no te alegra verme- dijo sonriente y él frunzo el ceño no esperaba que regresará tan pronto eso podía ser peligroso para su venganza. -¿qué haces aquí Ashley?- preguntó regañadientes. -no estrañaste a tu novia- dijo haciendo un puchero exagerado. -tu no eres mi novia, sola mente eres una gata con la que me revuelco- dijo él y ella lo miró dolida. -como sea, ante los demás soy tu novia- contestó la castaña y él rodó los ojos. -¿qué quieres? ¿A qué viniste?- preguntó frustrado y ella sonrió con malicia. -como me conoces mi amor- dijo ella como la arpía que era. -que quiero a mi hombre y a que vine a recuperarlo- dijo ella sonriendo y él bufo esa chica estaba loca. -sabés que mi padre quiere matrimonio- dijo ella y él la miró mal. -sabés que eso jamás pasará- dijo él y ella sonrió. -mi amor en algún momento te voy a tener entre la espada y la pared y vas a tener que aceptar mis condiciones- dijo ella y Jack la miró mal. -mira maldita bruja desaparece de mi vista- dijo tensando la mandíbula el rubio. -así me gustas aún más cielo- dijo riendo la víbora y salió del edificio.
Sabana llegó a su departamento, pero un sobre debajo de su puerta la extraño. Abrió el sobre y una carta adjunta a unos documentos aparecieron.
Se sorprendió al saber el destinario, pero sonrió al saber que lo volvería a ver y eso agarró los documentos, era más un contrato, pero lo que no entendía era para ¿qué?. Su teléfono comenzó a sonar y un número desconocido apareció en la pantalla. -hola- contestó y una risa espectacular sonó al otro lado de la linea. -hola preciosa ¿recibiste mi paquete?- preguntó esa voz que estaba empezando a ser su melodía favorita. -si, acabo de leerlo, pero no entiendo ¿para qué el contrato?- preguntó y él sonrió con malicia. -para eso es la cena preciosa- dijo con voz seductora y ella se estremeció. -ok ¿cómo conseguiste mi numero?- preguntó dudosa la pelinegra. -tengo mis contactos- dijo él y ella sonrió como una adolescente. -¿dónde nos vemos?- preguntó escondiendo un poco su emoción. -¿te parece mañana en Starbuks?- preguntó Jack y ella sonrió. -me parece bien- contestó ella. -perfecto te envío la hora por mensaje- dijo él y colgó la llamada. -¿estás seguro de esto?- preguntó Tyler levantando una ceja. -nunca había estado tan seguro- dijo sonriendo con malicia.
Ella sonrió como una niña cuando le compran un dulce y no le gustaba sentirse tan atraída por ese idiota, en su vida nunca había sentido tanta sensaciones juntas, siempre ha estado tan centrada en odiar a los demás que ahora ese sentimiento interno no le estaba agradando para nada, pero a la vez sentía tranquilidad y paz algo que es sus 26 años no había sentido.
¿QuéteesperaráSabana?
AshleyClarford: EizaGonzalez
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