Oda Sakunosuke regresaba del trabajo cansado, las ojeras bajo sus ojos eran notorias, ese día había tenido que entregar el manuscrito del quinto libro que publicaba, más de una noche habia tenido que limitar su actividad favorita de dormir abrazado al cuerpo de su esposo, pero era ahora cuando valia completamente la pena, incluso desde el camino que lo llevaba a su hogar, ya podía sentir que el respirar se volvía más fácil.
La casa en la que vivía no era grande, una sencilla edificación de un piso, paredes de madera blancas, tejado rojizo y un jardín donde un par de arboles frutales decoraban la entrada, podían pensar incluso que estaba un poco vieja, pero para él, era un lugar perfecto, un porche para sentarse a leer, para mirar a los dos amores de su vida jugando en el jardín para una familia de tres, simplemente se sentía...ideal.
Tras atravesar la puerta, instintivamente los ojos y oidos del pelirrojo buscaron a su pequeña o a su esposo, ninguno de los dos daba señales, aunque no era de sorprenderse, el toque de queda para dormir había sido hace dos horas y seguramente estaban ya en el quinto sueño, se deshizo del saco, la corbata y su maletín unos metros más allá de la puerta.
El decorado del interior era sencillo, varias fotografías familiares colgaban en las paredes, el premio del primer manuscrito de odazaku y algunas otras fotografias de Osamu con sus compañeros de la agencia, ademas, de que a nivel del suelo algunos espacios tenían dibujos de colores, toque especial puesto por Shizune un día que se había cansado de ver el color crema de las paredes.
Caminaba con paso lento hasta la habitación principal que compartía con su esposo y pudo ver la luz de la lámpara filtrandose por la rendija de la puerta abierta.
— Pense que los niños con toque de queda ya estarían durmiendo, pero parece que alguien está siendo rebelde —murmuro el hombre mientras miraba a su pareja sentado en posición de loto sobre el colchón.
— ¡Oh! Odasaku, no escuche cuando llegaste —Los ojos de Osamu brillaron en el instante en los que la voz de Oda lllegó a él.
— Lo imaginaba o hubieras corrido a saltarme enci... —el ceño de Sakunosuke demostró su estado de animo al escuchar ese apodo que llevaba un par de años sin escuchar —. ¿Odasaku?, ¿desde cuando deje de ser Sakunosuke o amor mio?
— Lo siento, lo siento; simplemente me dio nostalgia, por cierto —exclamó Osamu extendiendole algo que tenía en las manos — ¡Mira!
Sakunosuke posó su mirada en la libreta que tenía Osamu en el regazo y se sentó en el borde de la cama.
— ¿Decidiste hacer un diario?
— Claro que no, recuerdas que el cumpleaños de Shizune se acerca, ¿verdad? —Oda podía ser muy olvidadizo, pero a lo que se refería su familia, eso nunca había sucedido y esperaban que no fuera el momento de iniciar.
— Claro que lo recuerdo, después de todo lleva insistiendo unos dos meses en que quiere un cachorro de regalo, pero le dijimos que no eres el mejor amigo de los perros
La mejillas de Osamu en ese instante se habían inflado en un berrinche, no era necesario especificar ese asunto.
— Ya, bueno, pues le estoy haciendo un regalo.
— ¿Le vas a regalar una libreta?
— Algunas veces me pregunto si estas bromeando o en verdad eres tan despistado Odasaku. Estoy escribiéndo un libro.
De todas las ocurrencias que había tenido Osamu esta fue la que mas sorprendió al escritor, su pareja siempre se quejaba de lo pesado que parecia hacer un libro, y ahora resultaba que también quería ser escritor, uno de un solo éxito, pero funcionaba igual.
— Esta bien, digamos que no me ofende que me quieras quitar el puesto de papá genial —bromeo con suavidad odasaku —, ¿de que trata tu libro?
— Es la historia de como dos personas se conocieron, se enamoraron y vivieron felices para siempre.
— ¿Tú puedes pensar en algo así?, No quiero ser pesimista cariño, pensé que a lo mucho sería de gatos o algunas situaciones cuestionables.
— No necesito pensar la historia por que la conozco. Hoy Shizune encontró la foto que nos tomamos, tú, yo y Ango, me preguntó el cómo nos conocimos y pensé: oh, sería un gran regalo el escribirle la historia mas romántica que conozco.
— Entonces escribiste cuando nos encontramos en la enfermería, espero que hayas censurado tu vocabualrio florido.
— Me ofende que dudes de mi, además, estuve escribiendo toda la tarde intentando hacerlo lo mejor posible, quería que pudiera sentir la felicidad que tú me hiciste sentir desde el primer momento, pero creo que si escribiera todo no acabaría nunca, así que lo titule "La primera vez", y escribí todas las primeras veces que tuve contigo.
Oda por un momento se atraganto al pensar en el contenido avanzado del libro, su esposo podía ser un sin vergüenza total y la verdad aun no quería adelantar "la platica" con su hija.
— No sé si contarle tu primera vez sea lo mas... correcto.
— Eres un tonto Odasaku... pero así te amo, al decir primera vez no me refiero a eso.
La mirada que le dedicó el mayor era tan desconfiada que Osamu hizo un claro puchero
— Venga, si no me crees, deja que te cuente la historia para antes de dortmir, ¿te parece?— era una solución razonable, sería como el editor de ese cuento.
— Bueno... Acompañame a cenar y seré todo oídos para ti cariño.
Ambos se tomaron de la mano y caminaron en un cuidado silencio hasta la barra de la cocina. Sakunosuke tomo algunos de los topers que ya tenia listo y lo metio al microondas. Osamu no cocinaba, por el bien de los tres, él se mantenía al margen.
Mientras Sakunosuke calentaba el estofado, Osamu fue a abrir la puerta corrediza que daba al jardín, el calor del verano en la zona le daba la opción de recurrir a esas medidas y era una de las cosas que más amaba de su casa, tomó asiento en el largo sofá negro y poso sus curiosos ojos en su esposo. Quien sea que los viera, no podía negar el amor que transmitía.
Minutos después Sakunosuke lo alcanzó en el mueble, se sentÓ a su lado después de besarle la coronilla y acercó la mesita de centro, lentamente dejo ahí el plato y permitió a su esposo el acurrucarse en su regazo como un gato.
— ¿Estas listo para escuchar la historia?
— Adelante, lo estoy esperando con ansias.
— Bueno, comenzamos, el primer capítulo se llama: "El primer encuentro y las primeras palabras"
— Vaya título mas largo...
— Tú calla y deja que lo cuente...Continuará...
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Buenos días a todos, espero les vaya a gustar esta propuesta, les prometo que les hará reír, llorar, gozar y sentir diabetes, nos leemos el próximo miércoles... Con el capítulo dos, en la tardé subiré lo que sigue 😳
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La primera vez
FanfictionOsamu Dazai tiene todo lo que alguna vez jamás pensó disfrutar. Está felizmente casado con Oda Sakunosuke, tienen una bella niña llamada Shizune y su casa se encuentra en la costa lejos del territorio de la mafia. Su pequeña está por cumplir 5 añito...
