Lo sabe

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Maddie pov
Me sentí la peor persona del mundo, no sabía que era lo que tenía que hacer para arreglarlo, sabía que si ni siquiera me dejaba hablar con ella, no le podría decir que Johnny lo sabía todo y que estaba dispuesto a hacer de todo para volver a salir con ella.
Me sentía perdida. Por primera vez en mi vida no sabía como arreglar las cosas con Kenzie. Siempre nos peleábamos, aunque no fuese tan a menudo últimamente; pero siempre acabábamos bien, pero esto... Esto era algo muy diferente, había jugado con sus sentimientos, por mi culpa lo pasó verdaderamente mal.
Cansada de dar vueltas por todo el salón sin encontrar ninguna respuesta me fui a dormir.
Me desperté y vi la hora.
Las diez y media.
Me levanté con pocas ganas de la cama y bajé a desayunar. Mi madre estaba con Maliboo, tomando una taza de café.
-¿Kenzie aún no bajó?- Sabía cual era la respuesta, pero tenía la esperanza de que estuviese mejor y se fuese a casa de los Orlando, quizá a hablar con Johnny.
-No. Pero necesito que me cuentes que pasó a noche entre las dos.
Estaba claro que ella sabía que yo era la culpable, y no me importaba porque se me notaba de lejos que así era.
-Mamá no estoy segura de querer contarte que fue lo que pasó.
-Bueno pero yo si que quiero que me lo cuentes.
-Pero necesito que me prometas que no te enfadarás. O al menos no demasiado.
-Vamos mal si la cosa empieza así. Esto es más grave que de costumbre, ¿no?
Asentí con la cabeza gacha. Estaba avergonzada por tener que contárselo, pero sabía que ella no me dejaría salir si no se lo contaba, así que con un tazón de cereales ya en la mano, empecé a contarle a mi madre todo lo que había sucedido. Desde el maléfico plan de Sophia hasta como me las había ingeniado para que mi hermana y Johnny no pudiesen estar juntos.
Mi madre me miró entre decepcionada y asombrada. Pero lo primero que dijo fue:
-No me puedo creer que tú hermana cediera al chantaje de Sophia. Puede que no quiera hacerlo publico, pero solo porque no me gusta recordarlo, pero no pasaría nada si así fuera
No me puedo creer que entrase al trapo. Pero lo peor de todo vino después.- Dijo mirándome a los ojos con esa mirada que solo saben darte las madre, esa que te dice "puede que te quiera mucho, pero ahora mismo estoy más que decepcionada contigo, esto no me lo esperaba".
-Mamá soy consciente de que hice mal, por eso confesé, pero... Jamás pensé que saldría tan mal.
-¿Por qué no subes a despertarla que ya van siendo horas, e intentas hablar con ella?
Y aunque no creía que ella estuviese dispuesta a hablar conmigo decidí arriesgar, y cuidadosamente abrí la puerta de su cuarto, entré sin hacer el más mínimo ruido y cuando me acerqué del todo a ella pude ver que sus muñecas estaban llenas de cortes. Los ojos enseguida se me llenaron de lágrimas, y con cuidado de que no se despertara la destapé del todo, le subí la camiseta y pude ver muchos otros cortes en su abdomen y pude apreciar que también había en su espalda, por lo que le di ligeramente la vuelta. Me tapé la boca con las manos ahogando un grito. Esto no podía ser verdad, no podía estar pasando. Esa chica que Estaña durmiendo de forma angelical, y la chica que estaba llena de cortes no podían ser la misma persona. Y entonces las lágrimas bajaron con más presión, recordando que ayer cuando fui a hablar con ella estaba encerrada en el baño. Sentí como las piernas comenzaban a temblar me y tuve que apoyarme en su mesita de noche para no caerme al suelo. Yo había sido una hipócrita y pensar que algunos de los cortes que se había echo los había causado yo me hacía sentir la peor persona del mundo. Yo debería ser la que está en su lugar, yo debí haberme cortado como castigo por herir a una persona que quiero tanto, pero no ella que ya estaba sufriendo. Me sentí sucia y de repente empecé a sentir asco de mi misma. ¿Como pude hacerle esto a mi propia hermana?
Salí de ahí y bajé las escaleras más rápido que nunca, y en seguid llegué sa casa de los Orlando, toqué barias veces en timbre hasta que por fin Johnny me abrió la puerta.
En cuanto me vio llorar sus cejas se arrugaron. Se que estaba totalmente desconcertado.
-¿Maddie qué pasa? ¿Estás bien?
-Lo sabe.- Dije entre sollozo y sollozo.
-¿Qué es lo que sabe?- Y antes de que pudiera responder ya se había dado cuenta.
Frotó su cara entre aliviado y preocupado.
-¿Cuando se lo contaste?
-Ayer después de que saliera, corriendo de su habitación, en cuanto entró se lo dije.
-¿Y qué fue lo que pasó?- Se notaba que estaba impaciente por saberlo todo, pero estaba segura de que ya no tendría tantas ganas cuando le contase lo que pasó después.
-Se enfadó mucho conmigo y cuando subí a su cuarto para intentar aclarar las cosas, estaba encerrada en su baño. Ahora, antes de venir aquí subí a despertarla y vi que tenía numerosos cortes en su muñeca.- Él pareció dolido, pero no sorprendido y eso me sorprendió a mi.- Pero lo peor vino cuando destapé su abdomen y también estaba lleno de cortes, y su espalda también, y creo que ayer en el baño también se cortó, porque los de la espalda no tenían tanta costra como los demás.
Ya no pude más y volví a romper en llanto y cuando pensé que el me intentaría animar, salió corriendo hacia mi casa.
Y yo me quedé parada, sin entender lo que había pasado.

Johnny pov
En cuanto Maddie barajó la posibilidad de que los cortes de la espalda de Kenzie fuesen de después de que hablásemos ayer por última vez, salí corriendo. Tenía que hablar con ella, porque necesitaba que me dijese que era mentira, que había cumplido su promesa.
Llegué a su casa toqué en la puerta y en cuanto Melissa me abrió eché a correr hasta el cuarto de Mackenzie. Entré bruscamente y me acerqué a ella.
-Mackenzie despierta.
Pero no lo hizo, y eso disparó mis alarmas. Así que comencé a zarandearla cuando Melissa llegó a mi lado y como no la quería preocupar antes de saber con certeza si estaba bien o no, decidí mentirle.
-No se preocupe Melissa, solo queremos gastarle una broma a Maddie por hacer sentir mal a Kenzie, de verdad que no tiene nada de que preocuparse.
Y aunque no parecía demasiado convencida nos dejó solos. Y entonces Mackenzie comenzó s despertarse.
-¿Johnny?- Dijo con voz débil- ¿Qué haces aquí?
-Necesito que me digas si los cortes de tú espalda te los hiciste después de ma charla que mantuvimos ayer.
Ella pareció reaccionar de golpe.
-¿Como sabes que...?
No dejé que acabara.
-Si o no.- Dije tajante.
-Si.- Contestó sin mirarme.
-Joder Mackenzie, ¿por qué te haces esto?
-Porque me dolió mucho lo que me contaron.
-A mi también me dolió mucho cuando me enteré.
-¿Lo sabes?
-Si.
-Yo no quería que lo nuestro terminase así.- Me dijo con los ojos cristalizados.
-Yo no quería que lo nuestro terminase.- Le dije sin poder apartar la mirada de ella.

Brenzie a better ship name?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora