Mackenzie

345 35 12
                                        

Mackenzie pov
Eran las diez de la mañana y no podía parar de pensar en lo que habían hablado Lauren y John. ¿Qué puede ser tan importante como para que yo no pudiese saberlo? Bueno en realidad si iba a saberlo, y hoy, pero ¿cuándo? La desesperación acabaría por matarme.
Salí de la cama intentando no despertar a Lauren, pero fue misión fallida. En cuanto mis pies tocaron el suelo, ella ya se estaba desperezando.
-¿Y esas ojeras?- Me preguntó mientras se incorporaba.
-Pues es que por tú culpa y la de tu hermano no he podido negar ojo en toda la noche.- Mi voz sono con un tono mucho más enfadado de lo que en realidad se sentía.
-Oye lo siento, pero ya lo vas a saber hoy.
-Es que no entiendo por que no me lo podéis contar.
Ella bufó exasperada y se colocó la mano derecha sobre el puente de la nariz, entonces levantó la mirada y como si tuviese una lucha interna por fin se decidió a hablar.
-Mira, no es que no te lo quiera contar, es... Bueno es que es algo que a ti también te incumbe.
-¿Y no crees que por eso mismo yo debería saberlo?
-No lo entiendes, tiene que ver contigo Kenz.- Hablaba como arrastrando las palabras, como si quisiese contármelo pero le costase.
Y entonces lo comprendí.
-¿Es una sorpresa?- La emoción salía por cada poro de mi piel. Y mi voz lo reflejaba a la perfección.
Ella asintió.
-Pero si Johnny se entera de que te he contado que te tenía una sorpresa preparada, te lo aré pasar muy mal.- Arqueó una ceja en tono amenazante, y yo no pude evitar reírme.
-Te juro que él no va a saber nada. De todas formas tú no me has llegado a decir nada.
-Ahí estamos.
Las dos salimos de la habitación aún en pijama y nos dirigimos escaleras a bajo para tomar el desayuno. En cuanto entramos en la cocina, un montón de comida está repartida por toda la mesa. Miro a mi madre asombrada.
-¿Has echo todo esto tú sola?
-En realidad ha sido tú padre. Entre que eramos una más para desayunar y que estoy con los antojos dijo que necesitábamos un buen desayuno.- Me encanta ver lo atento que puede llegar a ser mi padre, porque ha pesar de tener que marcharse a trabajar, se ha molestado en hacer un gran desayuno pensando en todas.
-Esta vez se ha superado del todo.- Digo yo mientras cojo un plato con tortitas y les echo nata.
-Lo cierto es que todo tiene muy buena pinta.- Lauren aún está indecisa, pero coge un par de creps con chocolate y como yo les echa nata.
-Voy a llamar a tú hermana para que se levante. No vaya a ser que luego no quede nada.
-Si quieres voy yo mamá, y así tú descansas.
-Cariño, estoy embarazada, no lisiada.
-Está bien.
Después de desayunar Lauren y yo nos dirigimos al salón a jugar a fornite y después llega la hora de comer. Sí, nos pasamos como cuatro horas jugando, pero es lo que tiene enganchar te a un juego. Y sobre las cuatro Lauren y yo cogimos nuestro móviles ya que íbamos a descargarnos el álbum de Johnny que iba a salir ya. La verdad es que no estaba muy puesta en este álbum ya que no sabía ni su título, aunque creo que nunca lo dijo, ni una de sus canciones y por lo general desde que salí con él la primera vez, soy la primera en enterarse de todo lo que tiene que ver con su carrera musical.
En cuanto eran las cuatro justas vi como aparecía ya a la venta el disco y juro que tuve que contener la respiración cuando vi la portada.
Tenía una foto nuestra con mi nombre en la portada. El nombre del disco era él mío. No me lo podía creer. Lauren me miraba con felicidad. Dios esto es demasiado.
-Aún hay más, mira cuales son las canciones, al final de todo.
Le di la vuelta al disco y entonces la vi, vi la canción: Roses.
Casi me pongo a saltar y a llorar de la emoción.
-No me lo puedo creer.- Me llevo las manos a la boca intentando no morirme de amor.- Esto es precioso.
Enseguida cojo el móvil y lo llamo.

**llamada**

-¡JHOOOOOOOOOOOON!
-Creo que me acabo de quedar sordo.
Ambos reímos.
-Acabo de ver el disco.
-¿Qué te ha parecido?
-Que eres lo más bonito que me podría haber dado la vida.
-Es que necesitaba hacer algo ahora que no podía ir a verte y pensé que, ¿qué mejor título para un álbum lleno de canciones de amor, qué el nombre de la chica que me gusta?
-Pero no solo ha sido eso. Has puesto como una de las canciones, la que me compusiste a mi.
-Como no iba a hacerlo, si inspirarme en ti ha hecho que componga uno de mis mejores temas.
-Dios eres un sol.
-No me hables como si fuera mi madre. - Dice mientras suelta una carcajada.
-Ok, Ok, lo que tú digas. Pero enserio que esto que has echo es precioso.
-Me habría encantado haber estado contigo.
-Oye, tienes cosas que hacer, se que no puedes, no es que no quieras.
-Me alegra que lo comprendas.
-¿Cómo no lo voy a comprender? Tienes una carrera música que cuidar, acabas de lanzar tú disco y tendrás que preparar las firmas. Además después de esto que has hecho, ¿cómo podría desconfiar de ti?
-Tú si que eres un sol.
Nos reímos un buen rato y seguimos hablando largo y tendido.
-Bueno, creo que voy a tener que dejarte porque tú hermana se está empezando a impacientar.
-Siempre tiene que estar ella para fastidiarlo todo.
-No digas eso. De todas formas hay Mackenzie para ambos.
-No suficiente. Pero bueno supongo que tendré que resignarme.
-Mañana hablamos.
-Adiós bebé.
-Adiós, cariño.

**fin de la llamada**

Me sentía tan bien después de hablar con John, creo que esta noche voy a poder dormir demasiado bien.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jul 11, 2018 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Brenzie a better ship name?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora