Lilia pov
Desde que supe lo de Kenzie había ido un par de veces a ver al hospital, aunque he decir que fueron menos de las que me gustaría, porque si dependiese de no me separaría de ella ni un sólo segundo. Hoy volvería a verla, ya que ayer Maddie me llamó ansiosa por teléfono contándome que van a hacerle por fin un trasplante de médula; y aunque eso para todos significó un alivio me dejó claro que para Kenz no lo fue, que ella Estaña segura de que no saldría bien, y que si era así eso acabaría por sentenciar su muerte.
Muerte.
Que horrible ¿no? Una persona tan buena y joven como Kenzie teniendo que luchar contra la muerte, siendo fuerte por ella y por quienes la rodean, sin duda es una auténtica luchadora. Una pena que ella no lo vea así.
En cuanto llegué al hospital me despedí de mi madre, que tenía que irse a trabajar, y entré. He de decir que nunca me gustaron los hospitales, tan deprimentes y llenos de tristeza, de vidas pérdidas, paralizadas no solo por el echo de tener que estar en este lugar siempre si no que también están paralizadas por el miedo. Pero claro, es imposible no sentir miedo, porque aún que sea poco, tan solo un ápice, cuando nos encontramos en lugares como un hospital, el miedo se instala en nosotros como si siempre hubiese formado parte de nuestro cuerpo.
Llegué a su habitación y pasé decidida.
En cuanto entré, se me heló la sangre. Su cara pálida y delgada sus minúsculos brazos, sus ojeras marcadas, sus ojos rojos e hinchados, su cabello despeinado. Cualquiera diría que se trataba de un fantasma.
Me apresuré en llegar a su lado y sostuve con cuidado su mano libre, ya que la otra se la sujetaba Johnny, el pobre a pesar de no estar enfermo no presentaba un mejor aspecto.
-Hola, Kenzie boo.- Le dije forzando una sonrisa que a decir verdad no salió tan mal como pensaba.
Ella me miró sin ninguna emoción brotando de sus ojos.
-Sabes como estoy.- Me dijo en un hilo de voz.
-Es cierto...- Hice una breve pausa- Pero vamos, ahora con lo del trasplante deberías estar rebosante de alegría, puedes acabar con este infierno.
-Es cierto, puedo acabar con este infierno.
Pero entonces comprendí que no se refería a lo mismo que yo. Yo hablaba fe superación de vencer a la enfermedad, mientras ella hablaba de morirse.
-¿Johnny nos puedes dejar un momento a solas?
El dudo durante lo que a mi me parecieron siglos hasta que asintió con la cabeza y se marchó, no sin antes darle un beso en la frente, a Mackenzie.
-Si es alada decirme que soy una luchadora y que yo puedo con todo pierdes el tiempo.
-No te voy a decir nada de eso. O sí.
Ella giró su cabeza para no tener que mirarme a los ojos.
-Mackenzie mirarme por favor.- Se lo estaba suplicando, necesitaba que entendiese lo que le iba a decir, aunque para ella no resultase algo nuevo.
-Se que te cuesta asimilar esta situación, y es normal, a cualquier persona en el mundo le costaría, pero tampoco estaría de más que creyeses un poquito más en ti misma.
-Un trasplante no significa que todo se arregle.
-O si.
-¿De verdad creed que todo va a ser tan fácil, que no va a haber complicaciones?
-Que existan las complicaciones no significa que no vaya a salir bien.
-O si.
Genial había utilizado mis propias palabras para contradecir me.
-Antes no eras así, tú antes creías y veías el mundo de una manera distinta, es más, conseguías que el resto de las personas que te rodeaban lo viesen de una manera distinta. No entiendo como pudiste cambiar tan deprisa.
-Las circunstancias que me brindó la vida me ayudaron bastante.
-Pero si te has vuelto amiga de Nadia y vuelves a salir con Johnny, con el amor de tú vida. ¿Qué es lo que va tan mal como para que no te quieras quedar?
Las lágrimas empezaban a acumularse en mis ojos. No comprendía porque ese afán de acabar con su vida lo antes posible.
-En ningún momento he dicho que no me quiera quedar, claro que quiero. El simple echo de pensar que puedo estar sin vosotros me parte el alma.
-¿Por qué ser tan negativa entonces? Dios que te cerró una puerta cuando dejó que padecieses esta enfermedad te está abriendo ahora una ventana, con el trasplante.
Pude percibir cono algo en su mente hacía clic, como conseguía procesar de forma positiva lo que le había dicho.
-Puede... Puede que tengas razón, pero es que estoy muy asustada. Como tú dijiste ahora soy amiga de Nadia y salgo de nuevo con Johnny, tengo miedo de que todo eso haya sido en vano, de que ya no pueda volver a verlos ni a ellos ni al resto, ni a ti...- La voz se le quebró estaba verdaderamente disgustada.
-Te puedo asegurar que todos tenemos miedo, mucho miedo. Esto no es fácil para nadie, pero el estar todos juntos y el saber que eres fuerte y que no te vas a rendir es un buen flotador, es nuestro salvavidas.
Ella me sonrió de una manera honesta y me sentí tan bien, tan reconfortada por dentro.
-Ahora que ya te dije lo que quería le diré a John que puede pasar ya, estoy segura de que si le hacemos esperar un poco más enloquecerá.- Ella volvió a sonreír y juro que por un momento sentí ese calor tan característico suyo, ese calor que te envuelve como si una sonrisa te abrazase. Es un calor por el que muchos matarían por sentir, y que Kenzie acababa de regalarme.
Supongo que al fin y al cabo lo que empezó siendo una charla improvisada, acabó calando hondo en ella. Y juro que en ese momento me sentí la mejor persona del mundo y a la vez la más afortunada, había conseguido que aunque fuese en pequeña medida, Kenzie saliese de ese pozo de desesperación en el que se había sumido.
ESTÁS LEYENDO
Brenzie a better ship name?
FanfictionDespués de la función de Navidad, regresé a L.A con las cosas claras, Johnny ya no me quería. No pensaba malgastar mi tiempo en una persona que ya no me quería, y gracias a Brandon conseguí olvidarme por completo de él, o eso creía. Ahora brenzie es...
