Totalmente rota

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Mackenzie pov
Me levanté del suelo, sin ganas, sin fuerzas, con las piernas temblorosas y un ardor en las muñecas y en el abdomen.
Me levanté completamente rota.
Volví a ponerme la sudadera para bajar a comer, aunque no comí.
-¿Cariño seguro que te encuentras bien? ¿Te ha pasado algo?
-Brandon a roto conmigo.
Lo solté a sí, sin más, como quién tiene una bomba en sus manos y la suelta lo antes posible para que no le explote en ellas.
Mi madre parecía extrañada y mi hermana preocupada.
-¿Por qué no lo dijiste antes?- Preguntó mi hermana.
Pero antes de que pudiese contentar mi madre volvió a hablar.
-¿No comes por eso? Creí que habíamos dejado atrás lo de tirar tú vida por la borda por un simple chico.
-Tú dejaste que la tuya se volviese turbia durante un buen tiempo por un bebé que ni siquiera tuviste en tus brazos.
Sabía que me había equivocado al decir eso. Sabía que estaba mal. Pero no me preocupé en reiterar me  en lo dicho, ella no sabía por lo que yo estaba pasando.
Y cuando me quise dar cuenta, sentí como una mano abofeteaba con brutal fuerza mi mejilla.
-No vuelvas a repetir eso en tú vida, ¿me entendiste?- Me dijo mi madre con los ojos medio aguados.
Los míos también empezaban a llenarse de lágrimas pero no las dejé escapar hasta que me encontraba de nuevo en mi cuarto.
No sabía lo que me estaba pasando. ¿Qué es esto que estoy sintiendo? ¿Por qué después de volver a sentirme bien, de sentirme viva, tenía que empezar a sentirme más muerta que nunca?
Maliboo se tumbó junto a mi en la cama, mientras yo lloraba  en silencio. Entonces escuché el ruido del timbre y a alguien abriendo la puerta, unos murmullos que provenían seguramente de ahí, y luego unos pasado resonando por las escaleras. Alguien llama a mi puerta. Yo no respondo. No quiero ver a nadie y no quiero que nadie me vea.
-Mackenzie por favor, necesito que hablemos. No me gustó nada como terminó nuestra conversación.
No dije nada, solo quería que se marchase.
-Por favor, te lo ruego, no soporto estar así.
Ja, ¿él era el que no lo soportaba? No era a él a quién acababan de dejar, si no que había sido él quién lo había echo.
-Como veo que no tienes ninguna intención de abrir la puerta te hablaré desde aquí. Se que me porté como un capullo contigo, pero te juro que por un momento pensé que lo nuestro iba a salir bien.- Hizo una breve pausa antes de continuar.- No se si sabes lo doloroso que puede ser no ser correspondido.- Claro que lo sabía y no me refería solo a Johnny, con él también lo había sentido, puede que no con la misma intensidad; pero lo había hecho.- Pensé que un clavo sacaría a otro clavo, pero cuando la vi aquí, sabía que lo nuestro no iba a funcionar, que no podía seguir engañándote. Te juro que lo siento.
Estaba harta de que la gente me jurase que lo sentía cuando en realidad no era así.
-¿Sigues sin querer hablarme?
No es que me quedo cayada porque se me ha olvidado como hablar.
-De veras que siento haberte echo daño, pero no quiero que dejes de comer por mi. No quiero que te pase por mi lo mismo que te pasó con Johnny.
-No es por ti.- Dije al fin, con la voz un poco crispada.
-¿Entonces qué es lo que te pasa?
-¿Estás dispuesto a escuchar los problemas de tu ex-novia?
Esperaba que su respuesta fuese no, porque no me apetecía contarle justo a él cuales eran mis problemas actuales.
-Quiero que todo vuelva a ser como antes entre tú y yo.
-Pero no quieres escuchar mis problemas. No te culpo, no le des importancia.
-No hables como si no me importaras porque no es así.
Ya eso dice todo el mundo y luego a la primera de cambio te clavan el puñal en la espalda.
-Brandon por favor no estoy de humor para hablar de esto ahora.
Nadie dijo nada, y luego escuché pasado alejándose por las escaleras. Se suponía que eso es lo que quería pero no pude evitar sentirme un poco mal. Supongo que en estos momentos ni yo me entendía.
Una vez pude volver a concentrarme en mis pensamientos, mi cabeza voló a lo sucedido hacía solo un momento. El comentario hacia mi madre había sido de lo más hiriente. Me había comportado como una persona rastrera y puede que ella no me quiera tanto como quiere a Maddie, puede que sea su segundo plato,pero jamás me podré perdonar el haberle dicho lo que le dije. Yo también había estado muy triste porque ese niño no hubiese llegado a nacer. Se me hace curioso como podemos querer tanto a alguien que ni siquiera conocemos, alguien con quién nunca vamos a poder estar, y luego odiamos a alguien que tenemos al lado. Y me volví a sentir identificada. También me sentía mal, por pensar que todo giraba entorno a mi, pero enseguida aparté ese pensamiento de mi mente. Toda mi vida se había basado en tener que ser como Maddie, pensar como Maddie y bailar como Maddie. Puede que estar sufriendo me haya dado el empujón que necesito para darme cuenta de que si quiero ser feliz todas esas cosas en mi vida tienen que cambiar. Estaba a punto de ponerme a hacer unos ejercicios que aún no había terminado cuando la puerta de mi habitación se abrió dejándome ver a Maddie.
-¿Qué quieres?
-Necesito contarte algo.- Por su cara sabía que no era nada bueno.
-Di lo ya.
-Es sobre Johnny y tú.
-¿Quieres soltar ya la bomba?
Pero entonces en ese momento escuchamos un grito de nuestra madre diciendo que bajásemos y lo cierto es que parecía alarmada.
-¿Qué pasa mamá?- Preguntó Madd.
-No encuentran a Johnny por ningún lado.

Brenzie a better ship name?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora