Conversaciones y la calva de Verdecito
Plasmadas las almas están, atrapadas e incesantes gritan, porque dentro de sí, se desata el infierno, la pasión y el hielo.
DERIAN.
Recordar ese día, fue como tocar toda la noche el piano hasta que la madrugada me avisase cuán lejos había llegado mi inspiración ese día... donde ni los susurros del viento habían logrado atraparme en un sueño abrigador.
Se convirtió en mi noche, en mi momento favorito.
Porque fue la primera vez que la vi sonreír.
Esa. Jodida. Sonrisa. Antiguos, esa rubia sería mi perdición.
En cuanto la tomé de la mano, salimos rápido del lugar. Me mordí el labio una vez más, sabiendo lo que estaba haciendo, y al tiempo no. Había demasiados reflejos y humanos alrededor, fascinados con los esklave bañados en oro y plata que bailaban en el centro, en tanto era entregado ese famoso licor que había creado Cid gracias a las gemas que pertenecían a nuestras minas.
Él era el único humano que sabía dónde estaban.
Su particular aroma y el placer que viajaba por todo el lugar dejaba en claro lo que producía en todo ser, en cómo terminarías actuando si sobrepasabas la copa. Las alucinaciones creando un parque de diversiones imaginario para ver qué cuerpo soportaba más.
Cid era desagradable en todo aspecto. Pero, lo peor de todo y que sin duda había mencionado más de una vez con Izye, era su parecido a Lorax.
Debía dejarse el bigote por más tiempo, pero...
Alejé cada pensamiento, sonriendo como un humano sentimental al sentir su mano entrelazada a la mía, su calor amenazando el frío que se enfrascaba en su interior. Era obvio, y lo sabía con solo suspirar. No había ni una sola tiniebla que quisiera salir en su presencia, solo un alma en pena que solo se movía y respiraba. Provocaba más un árbol que ella. Respondía, sí, pero no había ni una sola emoción ocupando sus palabras.
Pero eso... eso solo me animó más, toda la vibra de su ser despertando en mí una curiosidad ajena a mi naturaleza o persona. Sin duda no pude evitar pensar en mi madre.
Ayla forcejeó un poco, demostrando que era fuerte, y si quería podía irse en cualquier momento de quererlo. Me giré hacia ella, notando ese bonito ceño fruncido.
—Nos van a ver.
Sus ojos miel deslumbraron ante las luces cálidas que fuimos dejando atrás. No teníamos tiempo que perder, el lugar estaba infestado de seres sobrenaturales y guardias de Cid. Pero conocía un camino y las tinieblas... siempre ayudaban.
—Te has escabullido muchas veces con destreza, no hay por qué preocuparse.
Ella resopló.
— ¿A dónde piensas llevarme?
Giré el rostro para mostrarle mi sonrisa, pasando los seres por alto, de todas formas, en su mayoría ya estaban demasiado drogados por las gemas y el licor, y los reflejos no perderían la oportunidad de consumir cualquier sentimiento alcanzable y fácil. Nos dirigimos hacia una de las puertas, donde guardaespaldas de la familia me esperaban.
—El auto está listo, señor.
Hice un ademán restándole importancia y caminamos hacia la puerta, cubiertos. Y puede que parte de mi trabajo me hubiera llevado a la fiesta con tal de vigilar de cerca a Cid. El humano seguía insistiendo, queriendo suavizar las cosas con nosotros por medio de regalos pero, sinceramente, había decidido quedarme un poco más solo por... por Ayla.
ESTÁS LEYENDO
REFLEX [✔#2]
ParanormalSEGUNDO LIBRO DE LA SAGA #2 Seguramente ya te han consumido, pero ahora... ahora te harán sentir. #2 Suspense 20/01/21 Protegida por Derechos de Autor Co, 2020. © No copiar, no adaptar ni tomar nada de la historia.
![REFLEX [✔#2]](https://img.wattpad.com/cover/142300682-64-k366820.jpg)