Arrogante

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Me quedé paralizado. No esperaba volver a probar los labios de Oliver, y menos así, en un baño, para después dejarme tirado.

Pero si lo hizo es porqué de verdad le importo.

O siemplemente porqué las consecuencias le importan una mierda, quién sabe.

Me dispuse a pensar antes de empezar a andar para salir del baño.

Ir a su clase y escuchar su materia como si no hubiera pasado nada.

O saltarme su clase e esperar a ver si realmente me expulsa, o me aprecia demasiado para realizarlo.

Pero la verdad es que me importa demasiado aprobar este último año y si Oliver hace algo para impedirlo, yo no me lo perdonaría. Joder.

Salí corriendo sabiendo que Oliver me había dado sólo 5 minutos para llegar a clase y joder, había tardado más de ese tiempo para saber qué hacer.

Corrí y corrí pero nada.

Abrí la clase y todos se quedaron mirándome, incluso Oliver, pero en sus ojos no había nada de esa mirada anterior, de lujuria, que me dio en el baño, sino una mirada de querer matarme y enterrarme por ahí y que nadie pudiera encontrarme.

Genial. Creo que ahora sí tenía miedo de verdad.

- Y-yo... me encontraba mal. - dije mirando mis manos mientras notaba unos pasos acercándose a mí.

- Después de clase te quiero aquí, y esta vez no te escapes. - dijo Oliver en mi oído ante la ansiosa mirada de toda la clase. - Ahora sientese y no hagas nada malo.

Sonreí ante lo último mientras empezaba a andar hasta mi sitio.

- ¿Qué coño te dijo, Elio? - dijo Alessio mirándome con los ojos más que abiertos.

Yo simplemente tenía una sonrisa burlona mirando atentamente a mi profesor. A mi Elio.

Él no tardó en verla y me dedicó otra mirada asesina que no logró borrar la sonrisa de mi cara.

Mis pensamientos no eran otros que los labios de Oliver, esos carnosos, grandes y apetitosos labios, pero también pensaba en la manera para que él cayera en mis pies y hacer lo que tanto llevo esperando.

Terminó la clase y todos salieron.

Alessio soltó un bufido mientras rodaba los ojos y salía de mi vista.

¿Por qué mi amigo me conocía tanto hasta el punto que sabía lo que yo quería hacer en ese momento a solas con Oliver?

- Dime, ¿Qué quiere, profesor? - dije sentado y mirándolo fijamente.

- Sabes perfectamente que el primer día de clases os prohibí llamarme profesor. Así que no vuelvas a hacerlo. - dijo cruzandose de brazos mientras me miraba enfadado.

- Arrogante. - susurré un poco alto para mi gusto con la mirada baja.

-¿Cómo? - dijo acercándose a mi.

- Nada. - dije con el mismo tono de voz.

- Me has insultado, Elio. - dijo delante de mis narices.

- Ya, y tú me has besado, que no sé qué es peor de las dos. - dije encarandole.

- Vete. Ya. - dijo Oliver señalandome la puerta.

- ¿No querías expulsarme por llegar 5 minutitos tarde? - dije recostandome en la silla como si fuera la silla más cómoda del mundo.

- Elio, vete. - dijo esta vez con el tono de voz más alto.

Me levanté y me puse delante suyo, mientras él tenia la cabeza a un lado, sin mirarme.

- Quiero mi castigo, Oliver... - dije juntando nuestros cuerpos mientras mi mano se dirigía encima de su miembro cubierto por su pantalón.

Giró su rostro para ver el mío y agarrar mi brazo para quitarlo de su sitio "íntimo".

- Elio, vete ya, joder. - dijo él agarrandome la muñeca con fuerza.

- Me haces daño... - dije con mueca de dolor.

- Y a mi tú con tu presencia. - dijo con una voz quebrada.

- ¿Eso es bueno o malo? - dije mirándole aunque la mueca de dolor no desaparecía.

- Malo. Vete. - subió el tono de voz para quitar el agarre con mi muñeca y dirigirse a abrir la puerta.

Me dirigí a donde me manaba ir y me volvió a agarrar la muñeca para decirme:

- No vuelvas a llamarme profesor, sabes que no está permitido por mí. - dijo con su aliento tocando mi oreja y una parte de la mandíbula y dejando un tiempo para continuar - Y mucho menos tocarme la polla, no soy de esos que por un adolescente mandarían todo a la mierda para hacer un buen polvo. Así que ni lo intentes.

Despúes de eso me empujó fuera de su clase para cerrar la puerta después.

No sé qué me sorprendió más:

Que no puedas llamar profesor a quien realmente ES tu profesor,

La manera en la que dijo la palabra "polla" contra mi oído,

O que me acababa de llamar adolescente cuando tengo 21 putos años.

Elio tenía un sólo objetivo: realizar todo lo que Oliver le ha prohibido hacer.

Por tardar tanto en actualizar voy a escribir una segunda parte hoy mismo.

Gracias por esperar tan pacientemente enserio, he estado con unos meses de estrés por los examenes pero ahora estoy un poco más liberada.

Quería agradecer también las 800 lecturas, si esque sois un amor.

Hasta ahora ♡.

El Reencuentro - Elio y Oliver Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora