"Ya hemos llegado."
SeHun se detuvo. Estaban delante de un edificio de tres plantas. Por lo menos parecía más un edificio que las ruinas del hotel pero, como también se estaba derrumbando, no se diferenciaban en mucho.
La entrada arqueada y las paredes de ladrillo rojo probablemente habían sido pomposas hacía tiempo, pero ahora estaban llenas de enredaderas, derrumbadas en algunas partes, e irradiando un aura de dilapidación. SeHun movió la cara hacia arriba.
"Hay alguien en casa."
Había luz en la ventana del centro de la tercera planta. A juzgar por lo que brillaba, era de una lámpara eléctrica. Eso quería decir que en aquel edificio tenía suministro eléctrico.
Empujaron la puerta de madera y entraron. No había señales de gente ni en la primera ni en la segunda planta. La escaleras, también de madera, crujían a cada paso que daban.
Si lo que había dicho Tao era verdad, en ese edificio vivía un antiguo reportero del Latch Bill.
Subieron a la tercera planta. Salía luz al pasillo, cubierto por una gruesa capa de polvo, por una rendija de la puerta. Gracias a la luz podían verse unas cuantas botellas de cristal vacías. Era fácil decir qué habían contenido aquellas botellas. LuHan ni siquiera tuvo que levantar una para comprobarlo, el olor a alcohol en el aire era muy evidente. En un rincón oscuro del pasillo habían unas cuantas pilas de papeles y bastantes latas vacías tiradas por el suelo. Aunque era muy vieja, la puerta de la que salía la luz era la única que no estaba rota o sucia. LuHan levantó la mano para llamar, pero SeHun le detuvo.
"¿Qué pasa?"
"Nada, es que - el aire es raro."
"¿El aire? ¿Qué quiere--?"
Antes de que LuHan pudiese terminar la frase se escuchó un grito que provenía de la habitación. Pertenecía a un hombre. Se escuchó el sonido de un mueble cayendo. Una voz aguda gritando cabreada. Podía escuchar el sonido del cristal rompiéndose.
"Parece serio. ¿Y ahora qué, LuHan?"
"¿Qué quieres decir con que ahora que?"
"Parece que están ocupados. ¿Deberíamos irnos y volver otro día?"
"Ni de broma."
"Lo que pensaba."
Se escuchó otro ruido. La voz de un hombre gritando, pidiendo ayuda. LuHan intentó entrar corriendo en la habitación, pero SeHun se lo impidió y abrió la puerta.
La habitación estaba bien iluminada por una gran lámpara. Era la luz más brillante que había visto LuHan desde que había llegao al Bloque Oeste. La luz iluminaba por completo todos los rincones de la habitación. Cerca de la ventana había un gran escritorio, y contra la pared había un sofá que no impresionaba mucho. El suelo también estaba cubierto por papeles y libros, apilados sin ningún tipo de orden. Pero eso eran cosas de las que se había dado cuenta más tarde, cuando había echado un vistazo a la habitación. Lo que LuHan vio inmediatamente por encima del hombro de SeHun eran dos personas enredadas entre sí. Eran un hombre y una mujer. El hombre llevaba puestos los pantalones, pero no llevaba camisa. La mujer iba toda de negro. Su pelo, cortado a la altura de los hombros, también era negro. Estaba sentada a horcajadas encima del hombre. El borde de su minifalda se había subido hasta revelar su muslo. Tenía un cuerpo bien dotado, con curvas. Tenía una cara redondeada, una nariz redondeada y unos ojos redondeados. Su expresión era tensa.
La mujer levantó la mano derecha.
"¡Ayuda!" gritó el hombre. LuHan se dio cuenta de que la mujer tenía un cuchillo en la mano. SeHun chascó la lengua brevemente.
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HACIA LAS ESTRELLAS⭐ [HunHan]
Fanfiction[Retomando su publicación. 12/04/18] "Han transcurrido cuatro años y muchas cosas han cambiado en la cuidad de «No.6». Sucesos extraños han empezado a ocurrir en aquella cuidad ideal, en los cuales LuHan se ve involucrado. En todos estos años, LuHan...