Lo que paso en clases de química

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— Eloisa, ¿en qué tanto piensas?– susurro Hosmayri mientras nos dirigismo a otra clase.

Deje de pensar tanto, al escucharla, no podía evitarlo después de lo de ayer el no ver a Marina para ser burla de mi en el aula, me incomodo que todo estuviera tan tranquilo pero aun así no me fiaba.

— Lo siento amiga. Ayer no fue mi mejor día en el colegio– dije en voz baja para que los demás no escuchen.

— ¿Qué te paso ayer ?– susurro mi amiga con nostalgia. Lo poco que hablamos ella me demostró que era una chica fuerte pero sensible además de cariñosa.

— Eh– Basile. No quería hablar de ese tema y menos rodeadas por algunos de nuestros compañeros. — Amiga te cuento en otro momento pero ten cuidado con estos chicos – sólo me limite a decir mientras entrábamos aun salón frío que era el laboratorio de química.

Ella solo asintió con la cabeza y nos sentamos en dos sillas al frente de la clase. El sonido de mi móvil me sorprendió lo saque del bolsillo de mi chaqueta y era un mensaje.

Roumery: Amiga hoy no podre asistir a clases por completo, estoy en el doctor con mis padres. Escribe cuando puedas, yo te mantengo informada. te quiero.

Rápidamente conteste.

Yo: no te preocupes amiga has lo mejor que te parezca sólo quiero que estés bien. Te escribo cuando termine esta clase, bye te quiero..

Después de eso llegó una maestra bajita de cabello blanco con una bata blanca. Escuche algunas risas y me digne a mirar los alrededores al parecer aquella pequeña señora era objeto de burla para aquellos salvajes. Un rostro conocido de entre la multitud me exalto era Daniell que me miraba con picardía mientras me sonreía coqueto, mis ojos querían salirse de sus órbitas y mi corazón se aceleró. Esquive la mirada y también pude ver a la estúpida, rubia loca, charlar entretenida con la hermana de Daniell me doy vuelta en mi a ciento y me congele en ese instante al parecer tendré clases de laboratorio de química con ellos.

Si que tienes mala suerte chica...

Y de las peores estúpida conciencia.

— Buenos chicos les doy la bienvenida a otro año escolar, puedo ver rostros conocidos y otros no. Entonces me presentó mi nombre es Florencia Chardin. soy su maestra y como tal exijo respetó y buenas notas. Entendieron – dijo asiendo más énfasis en la última palabra.

Las mesas estaban divididas por grupos cada una tenia tubos de ensayos con y sin líquidos de colores y otros artefactos, en la mesa se encontraban dos cajones y las silla eran altas.

— Señorita Mónica necesito su ayuda para buscar las batas con las que trabajaremos en clase –dijo la maestra.

De inmediato la pude ver  parada con su pose de modelo de alta costura, usábamos el mismo uniforme pero el de ella aun más corto, llevaba el pelo suelto en ondas doradas con un pequeño agarré en dos flecos de cabellos sujeto en un broche ¡woo! que prenda parecía de oro. Jah reí sin gracia para mis adentros la estúpida no usaba zapatos sino zapatillas de tacón. Que se creía esta y como lo supuse se fue con la maestra sin mirar a nadie y menos a mi.

Soportando por amor Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora