Capítulo 9 "Encuentro Cercano"

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Lamento mucho haberme tardado tanto en la publicación de éste capítulo. Sé muy bien que les dije que lo haría al día siguiente; pero estoy a veinte minutos de que se acaben las veinticuatro horas del día en la promesa, pero tuve problemas con mi enrutador.

 Sé muy bien que les dije que lo haría al día siguiente; pero estoy a veinte minutos de que se acaben las veinticuatro horas del día en la promesa, pero tuve problemas con mi enrutador

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------En seguida comenzamos------

Los movimientos de la criatura que observábamos eran impetuosos pero no eran errantes

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Los movimientos de la criatura que observábamos eran impetuosos pero no eran errantes. Y aunque se pareciese mucho en aspecto a un animal zombie, parecía no haber tenido el mismo cambio. Al menos; no atacaba impulsivamente.  

Se detuvo a observarnos minuciosamente; con acecho premeditado, estratégico, atisbado, barrunto... pero con el mismo deseo insaciable de los no vivos; de alimentarse.

Al acercarse aún más; pudimos darnos cuenta de que su velocidad también difería considerablemente del de los zombies o de cualquier otro cambiado que hubiéramos visto antes. Se detuvo; sólo instantes antes de que la distancia a la zona de alerta, se acortara. Al ver nuestras armas y la empuñadura rústica en las manos nerviosas de Rada se detuvo con asombrosa agilidad. ¡Un comportamiento nunca antes visto en ninguna criatura cambiada!

Para cuando empezamos a perseguirlo sin habernos dado cuenta de ello, nos había tomado una ventaja despiadada de dos kilómetros en relación a nuestro avance. Salma; nuestra integrante más rápida, nos dijo que no lo intentáramos más; porque no valía la pena hacerlo. Era muy rápido para nosotros. Antes se dedicaba a correr profesionalmente; y no era una competidora corriente. Lo que vimos, no era real; no era de éste mundo; era sobrenatural. Era el vivo reflejo de un simio monstruoso.

Terminó por ocultarse en el boscaje frondoso donde desaparecía el claro en donde cruzábamos. ¡Tan solo un minuto después se escuchó una detonación fulminante y fluorescente, proveniente del mismo lugar en donde nuestro extraño simio audaz había escapado! La detonación no era tan alarmante como para pensar que se tratase un ejército humano, pero era obvio que ese sonido tampoco era natural.

Se escuchaba el sonido de soldados marchando y acercándose al área donde nos encontrábamos, por lo que ni siquiera tuve que sugerirlo; todos estábamos ocultándonos.

No estábamos tan cerca como para entrar al bosque, pero afortunadamente, unas enormes rocas volcánicas expulsadas violentamente, que ya nadie ansiaba remover; terminaron sirviéndonos como parapeto improvisado.

¡Al verlos más de cerca; son más temibles! No es tanto su altura; sino de lo que pueden lograr sus armas.

Estaban acercándose aún más; y cada vez más lento; viendo hacia las rocas, por lo que aunque no lo dijera, todos lo pensábamos igualmente; iba a ser el fin de la misión de una forma u otra. En eso; uno de sus compañeros le dijo a quien le había disparado a la bestia, que ya no tenía que continuar derecho; porque era un área que habían barrido la semana pasada. Que cambiara la dirección porque a donde se dirigían sí era un área infectada, de donde probablemente vino la criatura. Afortunadamente para nuestra suerte, los dejamos pasar, y los pudimos ver tan de cerca como nunca antes lo habíamos estado.

Caminaban por parejas. Un equipo de exterminadores terrestres que se desplazaba cómodamente en tierra firme con su armamento y limpiando el ambiente aparentemente.

Seguramente los habían enviado para acabar con lo que quedara de la población viva que encontrasen, porque habían tenido problemas de invasión o seguridad en su base; -y los entendía muy bien; pero-, no voy a especular. Esta vez me corresponde, sólo observar.

Estaban solos y su trabajo era de campo, pues no contaban con el apoyo y cuidado de las naves ésta vez. Eran jueces y verdugos. Aproximadamente cuarenta de ellos sin disimulo.

Mientras pasaban los escuchábamos hablar entre sí, como si fueran a una excursión y bromeaban con lo sucedido en semanas pasadas. <<¡Nos buscaban!>>. Tenían idea de un grupo exitoso que se ocultaba por la zona. No sabíamos si hablaban de nosotros, pero sabíamos que teníamos muy poco tiempo para averiguarlo. Tenían las intenciones de habitar el planeta sin molestias ni nada que los perjudicara, lo más pronto posible.

Los últimos soldados pasaban de nosotros, cuando escuchamos lo que menos queríamos en esos momentos. Una nave de combate se posaba sobre todos, y aprovechaba el espacio para estacionarse... <<Tuvo que habernos visto>>.

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