Cap. 30 "La marca" (+18)

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Estaba durmiendo, cuando alguien toco mi puerta. Hoy era la ultima noche de celo de Demián mañana por la mañana ya no estaría en celo, lo que agradecía.
Mire el reloj que estaba a mi lado eran las 12:04 de la noche, ¿quien toca a esta hora?

_Cariño... -mis ojos se abrieron cuando escuche la voz de Demian- cariño... abre por favor...

_¿Demián?... ¿que haces acá?. -me levante de la cama y me acerque a la puerta, Demián estaba del otro lado.-

_Tatiana... Por favor.

_Lo siento pero me hisiste jurar que me alejaría de ti esta semana.

_Tati, solo quiero verte... -el intento abrir un poco mas fuerte la puerta pero no lo logro, la había cerrado con llave.-

_Demián... No lo hagas mas difícil. -encerio quería abrirle pero no podia, se lo había jurado.-

_¿Mas dificil? Sabes lo que fue para mi no verte, lo único en lo que pensaba era en ti, con migo. En tu olor, en tu piel, en tus labios... Por favor abre!

_Demián... No lo hare, lo siento.

_Falta menos de una hora para que se termine Tatiana, solo abre. No puedo esperar mas.

Me quede en silencio, faltaba menos de una hora, ya hasta donde entendía el celo era una maldicion que duraba exactamente 7 días, nada mas ni nada menos...

_Tatiana porfavor -su voz sonaba increíblemente cansada y tambien impaciente. Tenia que admitir que yo también lo estaba, no había nada mas que quisiera que verlo a el, que besarlo, que sentirlo serca. Esas ideas se meterion en mi mente y no las podía sacar; así que simplemente gire la llave y abrí la puerta.

Demián, me miraba como si fuera lo mas importante del mundo.

_Estas hermosa. - yo sonrrei- no tienes idea de cuanto te extrañe - se acerca a mi y me beso. Al! Principio el beso era dulce y tierno pero en cuanto coloque mi manos en su cuello, lo empecé a besar con mas intensidad, el no se negó y continuo besandome y llevándome a la cama.

No llevaba corpiño así que solo quito la remera, y apretó mis pechos haciéndome escapar un sonoro gemido, toda esa necesidad de uno para el otro estaba acumulada dentro de nosotros y con cada roce, con cada sonido, con cada mirada mas nos consumía la necesidad del otro.

Paso sus manos por mis muslos y tiro del short que tenia hasta quitarlo. Comenzó a besar mis pechos y a morderlos levemente. Hasta que sentí uno de sus dedos pasar por la tela de mi braga una y otra vez. Mi espalda se comenzaba a curvar y el disfrutaba de verme gemir.

No tarde nada en sentir a su amigo emocionarse, intente como pude quitarle el pantalón pero finalmente el lo hizo dejando a sus amigo libre de ropas. Me beso por ultima ves y corrió una parte de mi braga para entrar en mi.

Poco a poco su hinchado miembro entro en mi quitándome un grito de placer y dolor de los labios.

Demián comenzó a moverse dentro de mi, el placer indundaba mi torrente sanguíneo y a medida que aumentaba la velocidad mi orgasmo llegaba mas rapido. Demián me tomo de los brazos sin despegarse de mi y me puso sobre el, me llevo hasta una pared cercana y me apriciono contra ella. Mis piernas estaban en su cintura y el seguía moviéndose dentro de mi.

_Sostén tus brazos sobre tu cabeza.

Dijo y eso hice el me penetraba mientras me miraba a los ojos, algo que me ecxitaba aun mas, sus manos en mi cadera la apretaban y la subían y bajaban sin detenerse y cada vez mas rapido. Mis pechos subían y bajaban al ritmo de las penetraciones de Demián.

Yo ya no podía mas, estaba temblando varios orgasmos habían ocurrido hasta ahora, estaba increíblemente sensible en todos lados y mas un cuando sentí a Demián correrse dentro mio, me estaba llenado y podía jurar que no había mejor sensación en el mundo que sentirse llena de sus jugos. Y entonces me mordió sobre el hombro derecho. Grite, ardía y sentía palpitar la zona pero dentro de mi estaba feliz por que me marcara.

Poco a poco sentí el miembro de Demián aun dentro mio hincharse, el me apollo sobre la cama con cuidado y sin salir de mi.

Sabia lo que estaba pasando su miembro se hinchaba por un tiempo para que sea mas fácil que quedase embarazada, y no nos podíamos separar ya que de intentarlo dolería como mil demonios.

Descanse sobre su pecho, terriblemente agotada, sin fuerza para nada y con el amigo de Demián dentro de mi aun y sintiendo poco a poco como se inchaba mas y mas.

Entre los labios del AlphaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora