_ Damián, no hui, Unos hombres... Mejor dicho unos centauros me secuestraron. - sus ojos no cambiaron de color, y a mi parecer el enojo subió un poco más que antes-
_ Daisy dijo que te vio corriendo hacia el bosque y pensó que estabas jugando - esa zorra -
_ Ella los ayudo, me arrastro por la escalera de la habitación continua a la mía y me llevo con ellos en una camioneta... - no me había dado cuenta de que estaba llorando hasta que una lágrima callo en mi boca y sentir el sabor salado. Damián me estrello contra su pecho.
_ Por la diosa, ¿te hicieron algo? - no me atrevía a decirle lo que me hicieron, esperaba que todas las marcas se fueran, y por suerte cuando me bajo el cierre no noto ninguna herida, no quería que se preocupara más de lo que estaba, y me daba vergüenza todo lo que había pasado ahí adentro. -
_No, solo me mantuvieron sin comida, ni agua, - Damián estaba tenso, todos sus músculos lo estaban -, hasta que llego un hombre y me ayudo a escapar -al recordar a dicho hombre, la imagen de la carta vino a mi mente, entonces la saque del bolsillo derecho de la campera y le pregunte que decía el sobre a Demian ya que parecía estar en ruso, el tomo la carta y me dijo-
_ Es para mi - abrió el sobre y comenzó a leer, pero sin decir nada, sus ojos pasaban de un extremo del papel a otro.
No me había dado cuenta del frío que tenía hasta que deje de ver a Damián y mis ojos se centraron en el helado paisaje a mis pies, la nieve tenía huellas marcadas y los árboles estaban decorados con ella, comencé a temblar, Damián elevo la vista a mí y me abrazo hundiendo su cabeza en cuello. -
_ Seguro tienes hambre... Te llevaré a casa y le avisare a tu familia que estas a salvo.
_ ¿Ellos saben de esto? - mi voz sonaba calmada igual que la de el-
_ Si, están muy preocupados, tu madre no paro de llorar y tu padre y hermano de buscarte, cuando llegues a la mansión, los podrás ver.
_ De acuerdo. ¿Vamos? - Demian algo molesto quito su rostro de mi cuello, dejando de olerlo. Se sacó el abrigo enorme que traía quedando en camiseta y me lo puso a mi, no me queje, moría de frío y también tenía su olor así que no había razón para quejarse.
Caminamos un rato y luego subimos a una camioneta, ahí Demian saco su celular, cambio el teclado a letras que podía entender y escribió un mensaje que decía. "la encontré, estamos yendo". Y luego lo apago, guardo el teléfono y me rodeo con sus brazos, sus manos levantaron brevemente el abrigo y se situaron en mi cintura haciendo círculos con sus pulgares sobre mi piel desnuda, mi cabeza y la mitad de mi cuerpo estaba recostado sobre su pecho, el dejo un beso en mi cabeza, yo estaba sumergida en su atención, cuando sus manos subieron por mi espalda y se detuvieron abruptamente.
_ ¿Porque te detienes? -le pregunte, me miro entre sorprendido, enojado y asustado. -
_ Date la vuelta. - me dijo mientras me movía para que mi espalda se encontrara frente a sus ojos, entonces me acorde de las heridas. Maldición. -
_ Estoy mas cómoda así. - dije intentando persuadirlo para que no notara las heridas. -
_ Luego te acomoda como quieras, pero quiero ver tu espalda. - entre en pánico y hora que hacia-
_ ¿Porque?
_ Sentí algo extraño.
_ No es nada, seguro fue tu imaginación.
_ Puede ser, pero quiero asegurarme.
_ ¿Me quitarás la campera ahora?, enfrente de el - dije señalando con los ojos a la persona que conducía. Demian lo medito unos minutos. Y finalmente dijo. -
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Entre los labios del Alpha
Hombres LoboTatiana: una humana adoptada por una familia de licántropos, desde que tiene 2 años. Comprende las costumbres de los licántropos y ya los reconoce como familia, con 1 metro 62 cm de altura, delgada, con el cabello marrón chocolate y unos ojos marron...
