Durante un par de días estuve manejando hasta ella, parando en algún motel o simplemente durmiendo en las autopistas, esos días fueron eternos y mi mente no paraba de torturarme y no tenia por que quejarme me lo merecía, soy un idiota y no solo eso, en alguna de mis paradas en un pequeño restaurante tenían puestas las noticias, noticias en las que me entere de dos cosas, la primera Ángel había acusado a Carlos de secuestro, este se resistió al arresto y murió con un par de balas en el cráneo, la segunda había un video sobre Eimi, llorando desesperada en el pecho de Ángel mientras este la sacaba de la casa de Carlos, pero también me hizo pensar que no la trataba mal y ahora estaba en manos del mismísimo diablo.
Bueno, en realidad me di cuenta de tres cosas, la última era ¿Qué tenía planeado hacer cuando llegara a ella?, ¿estaba dispuesto a matar por ella?, ¿si denunciaba a Ángel, alguien me creería?, la verdad es que no estaba seguro de como sacaría a Eimi de todo aquello, tampoco podía encontrar el por qué estaba enamorado de ella, hablamos un par de veces, en realidad no tenía otro interés cuando la conocí que llevarla directo a la cama pero luego tuve esa platica con Ángel.
Algo en mi hizo click y me orille, tenía que hacerlo, pararme a pensar correctamente por un segundo, ¿De qué había hablado con Ángel? ¿Por qué perdí casi todo mi interés en Eimi cuando estábamos en juicio?, negué, no podía ser un capricho, no se lo merece, no merece a otro que solo este encaprichado con ella, recargue mi cabeza en el volante e intente recordar aquel día que conocí a Ángel.
-Seré claro, no voy a permitir que Eimi sea un capricho para ti, es mi esposa y la amo, duela lo que le duela
- ¿Estás diciendo que meterás tu amor en ella a golpes? -reí, su mirada era fría y su presencia dominante, cualquiera se encogería en su asiento si tiene una plática con él, pero yo no era cualquiera, había tratado con tipos como el antes-No eres mas que otro idiota con dinero que cree que puede comprar cualquier cosa-una pequeña sonrisa se formo en sus labios, algo le divertía y yo no sabía el que
-No eres más que un niñato, dime... ¿matarías por ella?, porque yo sí, sin importar las consecuencias, sin importar que ella me odie mientras la tenga a mi lado puedo hacer cualquier cosa
-Estas loco y para demostrártelo te la quitare-gruñí
-Inténtalo, en algún momento le harás tanto daño que me pedirá te maté-reí y negué, él se levantó de la mesa y se fue hecho una furia del lugar.
-Es un capricho-susurre, mis lagrimas cayeron, si tan solo la hubiese dejado aquel día que me menciono su pérdida de memoria, no estaría pasando por nada de esto, pero aun así tenía que arreglar todo lo que había causado mi imprudencia.
Por fin nos enteramos de que fue su conversación aquel día, ¿Que piensan ahora de esos dos que aman a Eimi tan desesperadamente?
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Cicatrices
Novela JuvenilSegunda parte de Conociendote, recomiendo la lectura de la primer parte o se dificultara el entendimiento de los acontecimientos en esta, buena lectura
