XVIII.

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Louis ni siquiera pudo ir a trabajar al día siguiente, estaba enfermo por lo que había pasado la velada anterior.

No se habría comportado tan mal si Harry no lo hubiera provocado, no le hubiera herido como lo hizo.

—Tengo jaqueca— le dijo a Angie por teléfono. —Si me llama alguien, dile que estaré en la oficina mañana. ¿De acuerdo?

Angie dudó. —Patty estaba aquí nada más abrir la oficina. Me dijo si sabías que Harry estaba en la cárcel.

Louis agarró con fuerza el receptor. — ¿Qué?

—Me dijo que montó un lío anoche y que le dijo a Jake que no se le ocurriera avisarte. Danny tuvo que encerrarlo. Me han dicho que batió el récord de botellas rotas y, para terminar, metió su auto de cabeza en la piscina de Jim Handel.

Louis cerró los ojos y las lágrimas se deslizaron a través de sus pestañas. Seguramente había sido por su culpa, por la forma en que le había herido.

— ¿Está todavía allí?

—No, Patty le sacó y se lo ha llevado a su casa para cuidarle. Debe de estar bastante magullado, pero ella dice que se pondrá bien. Patty pensó que a lo mejor te interesaba saberlo.

—Bueno, pues no. No quiero volver a saber nada de Harry Cox en mi vida. Hasta mañana, Angie— terminó de decirle con un sollozo.

Estaba en casa de Patty.

Estaba herido y en casa de Patty.

Ella le estaba cuidando, amándole...
Louis estalló en lágrimas.

Tenía que dejar de llorar de alguna manera, pero tenía el corazón roto. No desayunó, ni almorzó.

Aproximadamente a media tarde, oyó el ruido de un coche acercándose. Miró por la ventana y se quedó helado al ver la furgoneta de Patty aparcada delante de la puerta principal.

No quería abrir la puerta. ¡Ni siquiera iba a tener valor para hablar con esa mujer!

Patty tenía a Harry ahora, ¿qué más podría querer?

Patty llamó al timbre y Louis hizo como que no lo oía.

— ¡Lou!— gritó Patty. — ¡Sé que estás ahí!

—¡Lárgate! Me duele la cabeza y no tengo ganas de hablar contigo— le contestó Louis.

—¡Pues vas a tener que hacerlo! ¿Voy a tener que romper una ventana?

Louis decidió que otra ventana rota ya era demasiado, así que abrió la puerta de mala gana.

— ¿Qué quieres?

—He venido a verte. Angie me dijo que tenías jaqueca y pensé que a lo mejor querías que fuera a la farmacia a por algo.

—Ya tienes bastante con un paciente, ocúpate de él y déjame en paz.

Patty se le acercó, observando detenidamente a su amigo.

—Lou, ¿qué pasa?

Eso fue la gota que colmó el vaso, Louis se puso a llorar otra vez.

—Oh, Lou no llores. No puedo soportar verte así— le dijo Patty ayudándolo a sentarse. —¿Qué te pasa? Por favor

—Nada.

—Nada— dijo Patty mirando al techo. —Harry se mete con el coche en una piscina y tú te dedicas a hacer novillos en el trabajo alegando un dolor de cabeza inexistente, y no pasa nada.

—Tú ya le tienes, ¿por qué te preocupas por lo que me pase a mí? — gruñó Louis mirándola.

— ¿Qué yo lo tengo? ¿A quién? ¿A Harry?— los ojos de Patty se abrieron como platos. — ¿Tú crees que a mí Harry me interesa?

— ¿No? Tú sabes que él está haciendo todo esto por ti. Está aprendiendo a comportarse, yendo al ballet, arreglando su casa... ¡Deberías estar orgullosa de ti misma! Él creía que no era lo suficientemente bueno para ti tal y como era antes. ¡Así que me pidió que le diera lecciones de educación!

Patty abrió la boca desmesuradamente.
— ¡Harry no está enamorado de mí!

— Por supuesto que lo está. ¡Y te deseo que seas muy feliz!

— ¿Yo? ¿Y qué hay de ti? ¡Tú te fuiste a pasar el fin de semana con Jake!

Ahora le tocaba el turno a Louis de parecer desconcertado.
— Yo me fui a Phoenix... solo.

Patty se ruborizó. — Oh, pero tú estuviste todo el tiempo con él en mi fiesta.

— No, estábamos consolando mutuamente. Yo le sugerí que a lo mejor no le venía mal aprender a tocar la guitarra como Harry, y él me dijo que a mí tampoco me vendría mal ir a la facultad de veterinaria...

— ¿Jake estaba celoso? ¿Por mí?

— Muchacha, estás un poco tonta hoy –murmuró Louis. — Por supuesto que estaba celoso. Me pidió que bailara con él porque no podía soportar veras juntos a los dos. Y cuando besaste a Harry, pensé que iba a volverse loco.

— ¡No me digas!

De repente, Louis tuvo una revelación que hizo que las lágrimas se le secaran.
— Patty... ¿Es Jake, no?

— Siempre ha sido Jake — le confesó Patty. — Desde que era una jovencita. Pero nunca me ha dado oportunidad de demostrárselo. Cuando me marché, pensé que a lo mejor me había olvidado, porque nunca me llamó ni me escribió. Y cuando volví, traté de encontrar cualquier excusa para estar siempre cerca del rancho, pero él ni se dio cuenta. Lo que pasó en la fiesta ya fue demasiado para mí, Harry lo sabía y trató de ayudarme para ponerle celoso. Pero creo que nos salió el tiro por la culata, por lo que Jake ni se me acercó. Anoche, cuando fui a sacar de la cárcel a Harry y me lo llevé a casa, Jake nos acompañó hasta la puerta y luego salió corriendo. Entonces di todo por terminado, pero ahora...

— Jake te quiere— susurró Louis.

— Sí, debe de ser cierto— admitió Patty casi llorando. — Pero ¿por qué no quiere admitirlo?

— Es el capataz de Harry. No es un hombre educado y tú eres una universitaria. A lo mejor, lo que le pasa es que se siente inferior a ti.

— Pronto le quitaré esa estúpida impresión, espera y verás— le dijo Patty sonriendo. —Voy seducirle.
Louis enrojeció y Patty se echó a reír.
— Deberías hacer eso tú también. Teniendo en cuenta la forma en que Harry se deja manejar por ti, no creo que fuera capaz de pararte.

— Lo que me pasa con Harry es que me siento culpable—. El rubor aumentó y Louis bajó la cabeza tratando de disimularlo.
— Él me odia.

— Oh, seguro que sí.

—  ¡Pues sí! ¡Me gustaría morirme ahora mismo! ¡Yo le hice daño y, a consecuencia de eso, él podía haberse matado! Nunca me lo perdonaré.

— Harry es muy duro. Por lo menos, se podría decir que es muy duro con casi todo, excepto contigo.

— Pero él se lleva muy bien contigo.

— Sí, desde que éramos niños. Crecimos juntos y somos como hermanos. Yo le quiero precisamente así, y lo sabe pero él no ha sentido nunca por nadie lo que siente por ti, querido... Debes de ser la única persona en este pueblo que no sabe que Harry está enamorado de ti.

Keyframe [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora