Capítulo 9

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Capítulo 9: Despedida.

Sarah Johnson.

No paré de pensar en el beso durante toda la noche, sus labios eran tan suaves y cálidos. Encajaban a la perfección.

La verdad charlar con él me ayudó bastante a dormir. Bueno lo admito el beso también, pero ¿Pero por qué lo hizo?

-¡Sarah! -escucho una voz que grita mi nombre, lo que hace que me despierte.

-¿Qué? -digo aún medio dormida.

-Al fin despiertas -me giro para ver de donde proviene esa voz, Christian.

-¿Qué pasa? -digo cerrando los ojos.

-Nada, solo quería despertarte -me siento en la camilla y lo fulmino con la mirada mientras el sonríe.

-Eres un estúpido -lo observo fijamente.

-Lo sé -dice mientras sigue sonriendo.

La mañana transcurre de manera lenta, el aburrimiento nos invade a ambos

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La mañana transcurre de manera lenta, el aburrimiento nos invade a ambos.

Estoy observando por la ventana el exterior, puedo ver la gente pasar, los autos avanzando por las calles de la ciudad. Me gustaría ser como esas personas, normal, sin tener esta enfermedad dentro de mi cuerpo o también desaparecer y no ser una carga para mi madre, ella ha gastado casi todo su dinero el cual era para viajar juntas y conocer el mundo, todo el dinero que iba a ser gastado en eso, se ha gastado en quimioterapias. Y en mi opinión, no hace efecto alguno.

Unos golpes en la puerta me saca de mis pensamientos. Observo en la direccion desde donde proviene el sonido, una enfermera.

-Christian Griffin, al parecer su estado ha mejorado bastante y mañana le daremos el alta, pero tiene que venir aquí para sus sesiones con el kinesiologo -dicho esto se va.

-¿No vas a estar más aquí? -digo, tan solo pensar eso me deprime. No quiero que él se vaya, quiero que esté aquí conmigo, sacándome esas risas y carcajadas que no salían hace mucho tiempo.

-Al parecer no -puedo sentir que su voz cambió, está deprimido- pero mira el lado bueno, puedo verte cuando tenga las sesiones de kinesiología.

-Si no te molesta, te puedo acompañar -lo miro a los ojos y una sonrisa se forma en mi cara.

-Está bien -me devuelve la sonrisa.

Observo sus labios desde mi camilla, tan sólo recordar que los besé, hace que me sonroje como un tomate.

-¿Porqué sonríes? -Mierda, ¿Cuando empecé a sonreír? Ahora pensará que soy una tonta que sonríe por todo.

-Es solo que recordé un momento muy gracioso con mi prima -miento.

-Nunca en mi vida me había sentido tan aburrido como lo estoy ahora -dice- ¿Y si hacemos lo mismo de anoche?

Siento como mis mejillas se vuelven rojas.

Cáncer [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora