Capítulo 23

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Capítulo 23: Amistad.

Sarah Johnson.

Ese momento fue sin duda hermoso.

De verdad olvidé todo en ese momento, todos los problemas desaparecieron e incluso olvidé lo que estuve a punto de hacer.

He cambiado de opinión respecto al tener una vida normal como la de los demás. Porque si tuviera una vida diferente, no hubiese conocido ni a Christian, ni a James.

Siento un peso en mi cintura, y mi manos están entrelazada con otra mano que no es mía, mientras que algo acaricia mi nuca.

Abro lentamente los ojos, aún no estoy completamente despierta.
La luz del sol hace que cierre por unos cuantos segundos los ojos. Con mi mano libre acerco mi mano a mi cara.

Me giro y doy un salto al ver a Christian observándome con cierta ternura en sus ojos.

-Buenos días -dice con la voz ronca mientras sonríe.

-Hola, Christian -digo devolviéndole la sonrisa.

-¿Sabes lo hermosa que te ves mientras duermes? -cuestiona mientras acerca su mano a mi mejilla y la acaricia. Al mismo tiempo observa el café de mis ojos.

-Nunca me he visto dormir -respondo.

-Estoy tratando de ser romántico y tú respondes eso -dice antes de soltar una risa.

-Okay, repitamos la escena -digo antes de reír.

Me giro dándole la espalda a Christian. Abro los ojos y posteriormente me giro.

-Buenos días, Sarah -repite Christian.

-Hola, Christian -repito.

-¿Sabes lo hermosa que te ves mientras duermes? -después de que dice eso suelto una risa.

-Y tú te ves tierno cuando duermes -menciono mientras una sonrisa se forma en mis labios.

-Ahora está mejor -sonríe y vuelve a acariciar mi mejilla.

La puerta de la habitación se abre de golpe, haciendo que ambos saltemos del susto.

-Necesitamos hablar -Dice Emily, su mano está en el pomo de la puerta- A solas.

Sé que quiere que Christian salga de la habitación.

-Yo no tengo nada que hablar contigo, así que sal de mi casa -digo mientras me levanto de la cama y apunto la puerta.

-Si te interesa nuestra amistad deberías hablar -contesta.

-¿Por qué te interesa recuperar nuestra "amistad"? -hago las comillas con mis dedos- Después de todo siempre me haz tenido lástima. Si no querías ser mi amiga, deberías haberlo dicho desde el principio.

Ella guarda silencio. Y ese mismo se forma en la habitación.

-Entonces era cierto -murmuro- Me tuviste lástima y por eso fuiste mi amiga. No entiendo como pude ser tan ciega.

-Sarah, yo...

-¡Callate! No digas nada -levanto la voz- Yo confié en tí, te apoyé, ¿Y así me pagas?

-No sabes cuanto lo siento -se acerca a mí y toma mi mano.

-¡No me toques! -digo sacudiendo mi mano para que la suelte y así lo hace- Tú ya no eres mi amiga, nunca lo fuiste. ¡Vete! ¡No quiero verte nunca más en mi vida!

-Sary -dice con un hilo de voz.

-¡Vete! -Me acerco a ella y la empujo fuera de la habitación y cierro la puerta de esta. Me giro.

Mis lágrimas empiezan a aparecer.

-Sarah, no llores. Ven acá -dice Christian dando palmaditas a un lado de él en la cama.

Me acerco a él y una vez que estoy lo suficientemente cerca me abraza por la cintura y vuelve lentamente a la posición que estaba antes, sólo que esta vez está abrazandome.

-Tranquila -dice mientras acaricia mi nuca.

-No puedo confiar en nadie -suspiro mientras de mis ojos aún salen lágrimas.

-Hey, yo siempre estaré ahí para ti, lo prometí, ¿recuerdas? -besa mi mejilla.

-Soy tan estúpida.

-Sarah, tu no eres estúpida. Eres una chica bastante inteligente, no dejes que las malas personas arruinen tu vida.

Siento mariposas en el estómago cuando dice eso. ¿Qué me está pasando?

Los latidos de su corazón hacen que me calme, es un sonido relajante. Puedo notar que su corazón se acelera un poco.
Sus brazos rodeando mi cintura hacen que me sienta protegida.

Esto es el amor. Aquella persona que vale la pena y te apoya. Si te sientes mal, la persona que de verdad te ama, es capaz de mandar todo a la mierda para poder estar contigo y apoyarte.

Este chico hizo que yo descubriera que es el amor. El ha mandado todo a la mierda para estar conmigo, y aquí está, otra vez. Apoyándome en este momento.

Me gustaría que este momento fuese eterno. Y así sólo seriamos él y yo.

-¿Estás mejor? -dice antes de besar mi mejilla.

Asiento con la cabeza y me abraza un poco mas fuerte y después me suelta poco a poco.

Y aquí estamos de nuevo, estoy sentada a horcajadas sobre Christian. Cualquiera que hubiese entrado a la habitación, hubiera malinterpretado esto.

Me separo un poco de él, pero aún sigo sentada sobre Christian.
Acerco mi mano a mis mejillas y seco las lágrimas que quedan ahí.

-No sé porqué me pasa esto a mí -digo con la voz quebrada.

-Hey, vamos Sarah -toma mi cara entre sus manos- Estarás bien, ¿Okay? No llores, todo va a estar bien. ¿Quieres helado?

Niego con la cabeza.

-¿Qué quieres? Puedo hacer lo que sea para que estés bien -limpia una lágrima que bajaba por una de mis mejillas.

-Quiero estar contigo -respondo con un hilo de voz.

Ambos quedamos en silencio. El silencio que tanto nos cuesta encontrar actualmente.
¿He dicho algo malo?

Una sonrisa se forma en sus labios.

-Me estás volviendo loco -menciona- Pero este loco, lo daría todo por ti.

No alcanzo a responder ya que me besa.

Me gustaría haber respondido a lo que dijo.

Christian, aquel chico que ha cambiado mi vida, no nos conocimos en un lugar bonito, pero aún así hemos creado una historia, nuestra historia.

No soy la mejor chica de todas, no soy bella y tampoco soy perfecta. Pero aún así este chico se preocupa por mí y hace todo lo posible para verme con una sonrisa en el rostro.

Christian, ambos nos estamos volviendo locos. Nos estamos volviendo locos por ambos. Tú ya estás completamente loco por mí, y yo, me estoy volviendo loca por ti.

Cáncer [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora