X

10.2K 312 51
                                        

Ahora era ella la que tenía el control.

Disfrutando cada momento.

Muy despacio.

Sin prisa.

Camila estaba posicionada encima de la Pelinegra, besándola, acariciando delicadamente su suave cuerpo, por fin era suya, inevitablemente suya.

Ambas únicamente en ropa interior.

Compartiendo intensas miradas, muy cerca. Camila se dispone a besarle el cuello, dando placenteros lametones y excitantes mordiscos que hacían estremecer a Lauren. Notó como la Pelinegra agarraba suavemente su cabeza, acariciándole el cabello y emitiendo pequeños gemidos, gemidos que hacía excitar aún más a Camila y le hacían saber que Lauren quería más, necesitaba más.

Poco a poco, complaciendo a la Pelinegra, Camila empezó a bajar sus besos por el pecho derecho de Lauren, aún con el sujetador puesto. Tímidamente llevó su mano hasta la espalda de Lauren, desabrochando el sujetador mientras la miraba intensamente a los ojos. Sin dejar de mirarla le quitó el sujetador para después tirarlo en algún lugar no identifica de la habitación y volvió a besarla lentamente, excitando a Lauren con cada movimiento de sus labios. Y nuevamente, la castaña bajó sus besos por el cuerpo de Lauren, haciendo lo mismo que antes pero esta vez llegando hasta sus pechos. La miró con una sonrisa como pidiéndole permiso y Lauren le contestó con otra sonrisa, así que Camila bajó por primera vez su mirada fija a los pechos de la Pelinegra. Eran redondos, rellenitos, bronceados al igual que todas las partes de su cuarto, en resumen: perfectos. Después de observarlos por un momento empezó a besarlos, lamerlos y succionarlos. Lauren, con cada contacto de los labios de Camila con su cuerpo se estremecía hasta más no poder; estaba realmente excitada, nunca se había sentido igual. Una pequeña mordida de Camila hizo que Lauren emitiera un tímido gemido. Poco a poco Camila continuo bajando a la parte clave, bajó lentamente su mano y acarició el sexo de Lauren por encima de la tanga, eso hizo que la espalda de la Pelinegra se arqueara ligeramente, de tal forma que Camila lo notó; así que subió hasta encontrarse cara a cara con ella:

- ¿Estás bien? – Preguntó burlona, con una sonrisa pícara-

- Perfectamente -Respondió Lauren con otra sonrisa-

- Si quieres puedo parar, tal vez esto es demasiado excitante comparado a lo que estás acostumbrada

- -Sonrió- No, no quiero que pares y tampoco estoy acostumbrada a esto, pero me gustaría acostumbrarme -Robándole beso bastante apasionado aunque corto-

- Cariño yo estoy aquí y tenemos toda la vida por delante te puedes acostumbrar -Sonriendo tiernamente-

- ¡¿Camz!? ¡¿Hola!? ¡Camila!

Ally interrumpió el erótico sueño de Camila dándole flojos cachetones en la cara para que se despertará.

- ¿Qué? – Se despertó Camila aún dormida y mirando para todos los lados, intentando identificar si lo que había pasado era un sueño o realmente era cierto-

- ¡Llevo media hora despertándote! ¡Ya pensé que te había pasado algo!

- Ally estaba en un momento muy importante, espero que me hallas interrumpido para algo de mucha gravedad -Mirándola mal-

- ¿Momento importante? ¿Interrumpido? –Preguntó sin comprender Ally- Solo estabas durmiendo

- Soñando Ally, estaba soñando

- Ah soñando, ¿Y que soñabas? -Camila, se puso automáticamente roja- Ya me imagino lo que soñabas -Riéndose-

- -Roja como tomate- Bueno ¿Qué? ¿Qué quieres?

Un Amor InevitableDonde viven las historias. Descúbrelo ahora