Un felino extraño se prepara para acechar a los clanes, buscando aliados para destruirlos, y las profecías extrañas salen a la luz. ¿podrán los Clanes aguantar ante la deslealtad y la confusión? ¿Serán capaces los gatos de aceptar las mentiras que s...
Estrella Escarchada saltó atrapando a un ratón entre sus fauces. El animal chilló pero los colmillos de la gata acabaron rápido con su vida. Volvió al campamento con la presa colgando de su boca. Nada más entrar vio a Pequeña Zarza y a Pequeño Fuego jugando con una ardilla.
-¡Ya basta!- su madre separó la ardilla de ellos y la volvió a colocar en el montón de carne fresca, ignorando las protestas de sus hijos.- Debéis respetar las presas, no jugar con ellas.- los regañó.
-¡Yo quiero probar ya la carne de ratón!- maulló Pequeño Fuego mirando el rollizo roedor que colgaban de la boca de la líder. Con un aullido saltó hacia arriba, clavando los colmillos y uñas en una pata de la presa.
Estrella Escarchada bajó la cabeza soltando el ratón. Pequeño Fuego comenzó arrastrarlo encantado. Su hermana le dio un empunón.
-¡Cerebro de ratón! Acabas de quitarle una presa a Estrella escarchada- siseó en el oído de su hermano.
El gatito subió la mirada hacia ella y se agazapó, sus bigotes crispados y sus ojos bien abiertos.
-Lo siento...- masculló.
-no pasa nada, pero obedece a tu madre y no juegues con la comida, ¿quien se va a querer comer ahora ese ratón?- señaló con la cola, la jugosa y apetitosa presa ahora estaba aplastada y tenía arañazos por todos lados.
-perdón...- bajó la cabeza.- ¿vas a castigarme...?
-¡por supuesto que sí!- exclamó su madre agarrándolo del pescuezo y llevándolo hacia la maternidad- No saldrás hasta que yo lo diga- gruñó sin soltarlo, mientras empujaba a Pequeña Zarza con la con la cola.
La líder olisqueó el ratón desganada y lo cogió para comerlo ella.
-¡hey! Mirad lo que he cazado- todos los gatos fijaron sus miradas en Zarpa de Nube, que llevaba un águila en las fauces, de casi el doble de su tamaño.
los cachorros de Pétalo Helado salieron corriendo en cuanto su madre asomó el hocico.
-¡Hala! ¡un águila!- exclamó Pequeño mojado.
-¡¡Es enorme!!- jadeó con los ojos bien abiertos Pequeño Arce.
Su madre observó con asombro al aprendiz blanco y gris.
-¡Yo quiero que tu seas mi mentor!- gritó Pequeño Fuego.
El aprendiz soltó la presa algo azorado, y entonces el águila agitó las alas y soltó un gritó agudo, agitó las alas de nuevo, lanzando por los aires a Pequeña zarza, que se había acercado a olisquear. Después el ave se alzó volando y huyó.
-¿¡Cómo has traído eso vivo al campamento!?- espetó Pétalo helado lamiendo a su hija- podría haberse llevado a alguno- Los atrajo a todos hacia si, y ellos se acercaron erizados.
Zarpa de trigal y Acebina miraban a su hermano con los ojos bien abiertos de asombro. Nariz de Coral también parecía sorprendida. Vuelo de Cuervo se había erizado de la sorpresa.
-Oh... lo siento...- masculló agazapado Zarpa de Nube. Su mentora parecía impresionada.
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Todos los gatos lo miraban con fijeza. Poco a poco Vuelo de Cuervo se relajó.
-Es extraño... esa águila se ha dejado llevar hasta el campamento...- dijo olfateando el aire el curandero negro.
Estrella escarchada miró a Zarpa de nube.
-La próxima vez asegura que tu presa este muerta antes de traerla- maulló.
-¡Lo estaba!- Zarpa de nube miró a los presentes buscando apoyo.
-¿¡Qué lo estaba!?- bufó irguiéndose sobre él pétalo Helado- Es obvio que no.
Zarpa de nube agachó las orejas.
-lo siento- murmuró alejándose con la cola a rastras.