4. Grandes ideas pueden ser malas y erróneas.

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Taliyah

Era un domingo por la mañana, comenzaba a despertarme, habían pasado dos semanas después de aquello, sonreí al recordar lo que hacía cada mañana y tenía que hacer en esos momentos.

— Buenos días pequeño... Espero y hayas podido dormir...— Sonreí al decir aquello acariciando mi estómago.

De pronto la puerta se abrió, era Yin con una bandeja con el desayuno para mí, cuando tenía tiempo y días como estos es lo que hacía por mi.

— Buenos días a los dos, ¿Durmieron bien?— Pregunto mientras se acercaba y dejaba aquella bandeja en mis piernas para poder comer.

— Claro que dormimos bien, tal vez hasta disfrutamos de más el sueño.— Respondí dejando escapar una pequeña risa.

— Bueno, no los culpo, es cansado vivir y más respirar.— Comento en tono de broma pero yo no reí.— Sigo sin contar buenos chistes... Juro por el pequeño que debo aprender buenos chistes.— Coloco su mano en su corazón y me sonrió.

— Lo que tu digas, llevas prometiendo tener buenos chistes desde que me conociste.— Reí al recordar que no seguía mejorando con sus chistes... Eran malos pero a veces te sorprendían y te hacían reír.

— Tienes razón, pero esta vez sí tengo que cumplirlo.— Ella se sentó a lado de mi mientras yo comía aquel desayuno que era unos Hot cakes con un vaso de leche.

Gracias a la buena alimentación que me había dado Yin al principio de mi embarazo fui acostumbrandome a la comida por su sabor y olor, estaba agradecida pues no quería dejar de comer mi comida favorita o deliciosa.

— Oye Tali...— Me nombró mi hermana en un tono bajo, sabía que hablaríamos de un tema algo serio.— ¿Crees que debamos decírselo a Mamá y Papá?— Pregunto haciendo que dejara de comer.

Eso no lo había pensado mucho... Ella tenía razón, nuestros padres tenían que saber lo que estaba ocurriendo aunque sabía que sería casi un suicidio para Yin quien recibiría el dolor de todo este problema... Sería difícil de explicar a nuestros padres.

— Tenemos que decirles... Mentirles por más Tiempo solo harán que te lastimen... Y claramente este también fue un error mío... Pero no lo lamento, se lo que pasó... Pero por alguna razón... No veo de mala manera este embarazo no planeado.— Respondí tranquila, realmente... Parecía estar disfrutando de esta experiencia siendo tan joven.

— Lo se... Tú siempre ves el lado bueno de las cosas y yo el racional... Es gracioso porque se puede notar con claridad nuestras diferencias.— Comento Yin con melancolía.

Era... Un tema de hermanas, las dos nos envidiábamos una a la otra, yo envidiaba su forma de ser con muchas personas, de como actuaba... Ella envidiaba mi forma simple de querer mi vida, las dos sabíamos de aquello pero más que hacernos enojar solo nos daba un poco de tristeza... Es por eso que siempre estábamos juntas porque pensábamos que podríamos conseguir un poco de lo que envidiamos... Y funcionó.

— Tienes razón... Es solo que... Tener otra vida no suene tan mal, ¿No lo crees?— Pregunté con tranquilidad regalandole una sonrisa.

— Si, estás en lo correcto, tener que cuidar de una pequeña responsabilidad puede enseñarte muchas cosas... Cómo madurar lo cual me falta.— Dijo con un tono de vergüenza... Yo solo no pude dejar de reír, aquello había quedado a la perfección.— ¿Dije algo gracioso?— Pregunto confundida.

— Es solo...— Trataba de tomar aire.— Que sabemos que no maduraras por completo.— Respondí limpiando mis lágrimas de la risa.

A Beautiful Deception [KaynxTaliyah]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora