24.Solo una noche para resolverlo.

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Taliyah

Ya era víspera de navidad, decidí estar con Sienna un poco en la nieve, parece que a ella le gustaba mucho pero le gustaba ver mas la chimenea, mi hermana y yo le enseñamos a hacer pequeños muñecos de nieve que por alguna razón después destruye y le divierte... Parece ser que alguien es igual de destructiva que su padre.

Taliyah.— Mi hermana me había nombrado, ella estaba arreglando algo se la puerta que se había roto hace poco, era una casa casi nueva y ya se había roto eso, era algo irónico.

— ¿Más tornillos?— Pregunte acercando la caja, Sienna estaba comiendo en el sofá su comida, era muy tranquila cuando comía.

— Creo que te pido demasiado para concrentarte en mi y no en Sienna.— Se burlo mi hermana mientras tomaba un tornillo y acababa. Listo, ahora quiero ver que esta puerta le caiga encima a Kayn un día.— Comento orgullosa.

— Creo... Que tengo miedo porque es muy posible de que pase si tu lo dices... Mencione muy nerviosa.— Realmente me daba miedo cuando mi hermana decía algo referente al futuro donde alguien pudiera salir lastimado.

— Tranquila, puede ser un idiota pero no caería con algo tan fácil.— Y no me sorprende que hable de el de esta forma cuando no esta, me sorprende que lo diga tan orgullosa aun.

— No se si lo que le voy a regalar esta bien...— Mencione un poco nerviosa.

— Oh vamos Tali, el ama todo lo que le regalas, realmente parece estar... Ya sabes.— Ella hizo un corazón con las manos.

— ¿Enfermo del corazón?— Bromeé haciéndola reír, claramente entendí.

— Si, claro, enfermo un idiota — Bufo mi hermana mientras iba a la cocina por algo de beber suponía.

Me sentía mas nerviosa que emocionada por la primera navidad de Sienna, realmente ver los especiales de navidad solo pudo darme esa experiencia de estar realmente emocionada... O solo era que aun Sienna no podía pedir nada y no podría estar emocionada por su reacción.

— Oye Tali, no hay azúcar, ¿Me puedes explicar el porque?— Preguntó intentando servirse pero no salía nada.

— Bueno... Alguien ama las galletas, ya sean de mamá o de la abuela.— Comente mientras caminaba hacia Sienna quien se distrajo con el fuego de nuevo.

— Si, no puedo discutir contra ella y sus gustos por dulces, sabes, eso no dudo que es parte tuyo, amante del azúcar.— Bromeo mi hermana.

— Si, si, lo que digas... Iré a comprarte mas, porque si mi hermana mayor no tiene su azúcar como ella podrá tomar su café no tan amargo.— Decía mientras caminaba dramáticamente hacia la puerta.

— Que buena actriz hermanita, pero me alegra que al menos piensas en el azúcar.— Respondió ella riendo.

Tome mi chaqueta para el invierno, estaba acostumbrada a la nieve pero lo menos que quería hacer era enfermarme y apresurarme, las tiendas en este día cierran temprano o se agotan y es lo que menos quiero.

Al abrir la puerta, por suerte estaba Kayn delante de mi pero creo que no había tiempo. Hola Shieda, lo siento, tengo ir a comprar algo pero pasa.— Después mire detrás suyo, Rhaast estaba sacando los regalos. Más bien, pasen, no tardaré.— Comente pero el no se movía y solo me miraba fijamente.

A Beautiful Deception [KaynxTaliyah]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora