Capítulo 19 ♥

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Flor y Alex se encuentran en mi casa, están peleando en el sillón de la sala y, en mi vano intento de detenerlos, me choqué el tobillo contra uno de los muebles que se encontraba a mi derecha. De igual manera, no han parado en todo lo que llevamos de tarde, y esto ya me tiene un poco cansada. Al principio fue algo divertido, pero ahora es el extremo de lo ordinario. Mi mamá llega a casa, deja su bolso encima de la mesa y se va a su habitación. Miro a Flor y a Alex y todavía están pelando, ahora con golpes incluidos. Miro como Flor le muerde el brazo a Alex, el cual contiene la respiración para no gritar, y luego le da una cachetada justo en la boca para que lo suelte. Hago una mueca de desagrado que ellos no se molestan en ver, me doy la vuelta hacia la cocina y me quedo recargada un poco en la mesada, para bajar las ganas  de matarlos que tengo. Por mi patio veo pasar a un perro saltarín que traspasa al cerco, eso si es raro de ver. Muevo un poco la cabeza para despejar a ese extraño perro de mi mente y pensar en cosas más importantes, como por ejemplo, Sonic. Esa chica que me culpó, también me arrastró a ésto, y ahora Sonic va a tratar de que nadie salga "herido" otra vez por mi. Y claro, si esa persona era una novia, como no se iba a enojar, y yo que estaba tan ciegamente enamorada de él. Quizás fue eso, quizás yo si tuve la culpa de todo de una forma indirecta, pero ser la causa del suicidio de alguien no es algo que estaba en mis planes. Green Hills se enteró, fue por eso que decidimos mudarnos a Mobius y alejarnos de todo ese caos que generó esa nota. Pero, también me da un poco de gracia, una sola nota para culpar a alguien y todos creen en ella más que en su compañera... Hasta mis "mejores amigas". Suspiro y tomo un poco de agua; Ya no vale la pena pensar en ello, a pesar de que no le encuentro la vuelta.  La única respuesta que necesitaba estaba enterrada a tres metros de profundidad, y sólo había dejado una insinuante nota en mi contra.
Cuando me doy la vuelta me encuentro con una Flor y un Alex mirándome de manera intensa. Inmediatamente doy un salto todo lo que puedo hacia atrás, luego, ellos hablan.

-Yo la veo bien, pero parece perdida.

-Florencia, no seas ridícula, ella es increíble, nunca se preocuparía por idioteces.- Cerró sus ojos con enojo. Su comentario me hizo sentir que no era el momento de pensar en la ex novia de Sonic. 

-Ella puede estar preocupada que no nos lo dirá, lo sé bien.- Le golpea la cabeza de manera suave, pero aún así se había escuchado el sonido del rebote de su mano.

-Chicos,chicos,- Intervine de manera preventiva a futuros moretones.- estoy bien, sólo me había quedado pensando en algo sin mucha importancia. 

-Pues, para mi se ve que tenía mucha importancia, sino no habrías puesto esa cara rara.

-¿Qué cara rara?- Pregunté al momento en que me tocaba las mejillas para saber si seguía ahí ese gesto del que hablaban.- Les aseguro que no estaba pensando en nada demasiado importante, de verdad, simplemente me imaginé algo que nunca podría pasar.

-¿Segura?- Alex se acerca a la vez que dice eso, como si tratara de intimidarme, cosa que no logra. 

-Totalmente segura.- Afirmo mientras corro su cara con mi mano. Flor se ríe por ello. 

A pesar de que me duelen los recuerdos, la discriminación que pasé por ese momento  y las acusaciones que sufrí por culpa de la maldita carta, me doy cuenta al ver a estas dos personas que quizás ahora no estoy sola, pero también me da... Miedo contarles porqué de mi vida, de mi, a veces, mal humor y los constantes cambios que tengo en el día. Contarles sobre Sonic, del Shadow de aquel tiempo, de las personas que me traicionaron porque todo daba indicios a mi, por seguir al líder como una manada. 
Suena el timbre y me aparto de ellos para ir hasta la entrada principal. El cartero me sonríe con amabilidad y me entrega la carta que hay en sus manos, me hace firmar unas cosas  y se va. La carta iba dirigida a mi, no tenía nombre de emisor o una dirección, simplemente mis datos. Veo que Flor y Alex están de nuevo discutiendo en la sala, así que los dejo seguir peleando como niños. Rompo el sobre en su extremo superior derecho y sacó su contenido para ver lo que dice, pero veo la caligrafía extrañamente familiar que hay en la carta doblada y un escalofrío recorre mi espalda. Termino por abrirla por completo porque tanto misterio no me sirve para mierda, no tiene renglones y pareciera que la hubieran mojado antes de guardarla; Lágrimas. Comencé a leerla, tenía fecha, un de hace muchos años que me traía malos recuerdos. 

Amancay. (Shadamy)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora