CAPITULO 10

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Sábado. Las doce. Me han despertado una voces súper escandalosas que viene del salón ¿que pasa? Me levante de la cama. Que frío madre mía, pero no me puedo meter otra vez, los gritos son cada vez mayores. Baje las escaleras a toda prisa y cuando llegue al ultimo escalón asome solo la cabeza. Mierda, están en la cocina. Me dirigí a la cocina y entre como si nada cogí mi desayuno y me senté en la mesa como si nada.

-esque mama no tienes cuidado de nada -grito mi hermano descompuesto

-no ha sido mi culpa Ángel -dijo mas tranquila ella

-¿¡que?! ¿¡como que no ha sido tu culpa?! ¡Tu lo has roto!

Mi hermano ya estaba descompasado, estaba lleno de furia como si le hubierse poseido el demonio estaba muy colorado. A veces me da miedo cuando grita, tiene a voz muy grabe y eso impone mucho, hay que tener en cuenta que es 2 años mas grande que yo.

-Ángel tranquilizate, no es para tanto -mi madre intento tranquilizarlo

-¿que os ha pasado? -pregunte con mucha naturalidad

-¡que mama es tonta y me ha roto la mierda de móvil que tenia! Y ahora tampoco me quiere comprar otro

-te comprare otro cuando papa encuentre trabajo, no estamos en la mejor etapa de la vida ahora.

-¿quieres que te de el mio? -mi ultima opción para que a mi hermano se le bajen los humos y se calle de una vez

-no quiero el móvil de nadie, quiero el mio o otro nuevo -dijo bajando el tono un poco y saliendo de la cocina

-mama, ¿que ha pasado?

-que se va dejando el móvil por todos lado y yo estaba haciendo el desayuno y sin querer lo he tirado al suelo, mira -me dijo enseñándome el móvil con la pantalla rota por todos los lados

-pero si solo es la pantalla, ¿funciona?

-claro que funciona pero es un caprichoso y no se entera que con mi sueldo tenemos que estirar mucho para llegar a fin de mes

le di la razón y me hice el cola-cao mientras mi madre cogía el abrigo y se iba a trabajar, la casa se quedo vacía sin ruido, solo se escuchaba el tic tac del reloj de la cocina. Recogí mis cosas y me dirigí al salón. La semana que viene empiezan las vacaciones de navidad y no tengo que hacer tarea ni nada. Suspiro. No me gusta ver la tele, nunca hay nada. Escuche pasos que se acercaban...

-¿se ha ido ya mama? Pregunta una voz por la escaleras

-si

-¿mi móvil funciona?

-si

entro a la cocina y salio con el móvil en la mano, tampoco tenia tanto para que se pusiera así, parece que se ha caído de esquina y se ha roto por ese sitio pero la mitad de la pantalla esta bien.

-bueno, por lo menos funciona

-si, pero no te tendrias que a ver puesto así

-que te lo hicieran a ti a ver

un nuevo suspiro. Este chico no se puede manejar.

-seguro que te has echado novia y por eso estas todo el dia con el movil

-¿que dices?

-que si que si

un silencio. Pero no un silencio cualquiera, si no uno de estos que no dices nada y a la vez lo dices todo

-te gusta alguien -lo rompí

-¡que no!

-cuéntamelo anda, ¿es alguna de mis amigas?

-que no me gusta nadie gracia

-¿María? no... ¡tania! ¡Es tania! ¿no? Pues.... ¡indira! -cuando dije ese ultimo nombre a mi hermano se le subieron los colores muy rápido, toda la familia somos de pial blanca pero el salio mas blanco que los demás. -. ¡es indira! ¡Mira mira te pareces a heidi de lo colorado que te has puesto!

-¡que no me gusta nadie! ¡Estoy colorado porque me estas enfadando!

-que mentiroso, ¡reconocerlo! ¿y donde has conseguido su wa? ¿no me habrás mirado el móvil?!

Mi hermano ya se estaba hartando de mi juego y no dijo nada mas, no me lo puedo creer, a mi hermano le gusta una de mis mejores amigas. En ese momento mi móvil sonó. 'tia que coño le pasa a tu portero ¡abre! Me dirigí a la puerta y Indira entro gritando y muy nerviosa 'que fuerte me parece' decía mientras pasaba la puerta. 'no me puedo creer lo que he visto' 'ai mi madre' 'ai mi madre' repetía una y otra vez, mi hermano miraba exhausto a la chica que andaba muy rápido de un lado a otro del salón

-¿que a pasado tia? -le pregunte muy intrigada

la chica miro a mi hermano y luego me miro a mi, entendí rápidamente lo que me quería decir.

-¿Ángel te puedes ir arriba?

El chico me miro con una cara no muy agradable y se fue sin decir nada. Me senté en el sitio que antes estaba ocupado por mi hermano y invité a Indira a que se sentara a mi lado

-¿ya?

-tia -dijo en un tono triste -. nos han traicionado, a ti, a mi, y a toda la pandi

-¿quien?

-Alvaro se ha liado con la macarra esa que ayer se peleo con María

-¿que dices? Estas segura?

-lo he visto con mis propios ojos... -dijo agachando la cabeza -. a mi...

-a ti te gusta Alvaro, ¿verdad?

-¿como lo sabes?

-soy mujer y al igual que tu se cuando a alguien le gusta alguien, como tu ayer -afirme con mucha confianza

-¿y porque no me lo has dicho?

-porque yo no soy tan lanzada como tu – le dije acariciandole la cara y abrazándola -. que haga lo que le de la gana, cuando se de cuenta del error que ha cometido nos pidirá consejo a nosotras

y Indira sonrió, la primera vez que lo hace desde que entro a mi casa. Un nuevo abrazo y un gracias por parte de ella. 'Ángeeeeeeel, ya puedes bajaaaaaar' grité

Las una y media. Le pregunte a Indira que si se quedaba a comer y ,ya averiguaba si era Indira la que la gustaba a mi hermano, me dijo que se lo diría a su madre pero que seguramente si, me fui a la cocina abrí la nevera, hay una tortilla entera, ala aparcado. Le contare a Indira la mitad para ella fría y lo demás para nosotros caliente ya que a ella no le gusta la tortilla caliente.

Extraña maldiciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora