Grial

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Blaise Zabini, ese muchacho alto, moreno y fornido, era extraño para muchos, inclusive para sus amigos; durante su estancia en Hogwarts era conocido por ser, en términos amables, un provocador, el aura repleta de sensualidad que desprendía se complementaba con su alta autoestima, la elegancia con la que portaba algo tan insulso como lo era el uniforme escolar y por supuesto su habilidad verbal, lo hacían uno de los especímenes masculinos más codiciados en el colegio; no era de extrañarse que la fila de personas babeantes por el moreno estuviera conformada por más de la mitad del cuerpo estudiantil femenil y también varios del masculino.

Teniendo tantos candidatos, es lógico suponer que el italiano tenía una chica diferente cada semana o hasta dos, pero lamento decepcionarlos, el tema de las relaciones amorosas era algo muy delicado para Blaise, y ¿Cómo no iba a ser así? Después de haber visto desfilar a siete maridos, 10 amantes y un sinnúmero de "novios" de su madre por las puertas de la mansión Zabini, el moreno había decidido que él no trataría las relaciones como un juguete, nunca había podido llamar padre a alguien o había tenido una referencia masculina dentro de su casa, si tenía hijos no quería que sintieran esa misma sensación de vacío. Lo tenía firmemente decidido, cuando él se quedara con una persona, sería porque en verdad la amaba, se aseguraría de ello, y sobre todo, se aseguraría de que no fuera una psicópata que le colara a escondidas veneno en las galletas para el té para quedarse con su fortuna.

Cuando conoció a Anny, no estaba seguro de que era lo había pasado, solo supo que su cerebro había entrado a un estado permanente de repetición, un estado en el que la sonrisa y los ojos de la chica se repetían en un bucle infinito y era algo que disfrutaba. Sin darse cuenta Blaise se encontraba orbitando alrededor de ella, le parecía divertida, inteligente, sencilla, caritativa... en fin, todo lo contrario a lo que era su madre; no, no lo mal interpreten, Blaise amaba a su madre a pesar de todo, es la clase de amor que viene en la categoría de incondicional cuando se firma el contrato padre/hijo, pero una cosa es el amor que le tenía a Chiara Zabini y otra, muy diferente, que él quisiera lo que tenía ella para su vida.

Y vaya que Anny era diferente, no solo en la actitud, no. También era muggle.

Su madre no la aprobaría ni muerta.

Y Blaise se reía y encogía de hombros cada vez que pensaba en ello, si él nunca puso peros ante el desfile de hombres, ella no tenía que decir absolutamente nada ante la mujer que él había escogido, y no es que Chiara pudiera decir mucho desde su celda en Azkaban.

Tampoco es que Blaise y Anny ya fueran lo que se denomina "novio/novia" pero habían salido juntos a varios lados, con ella había ido por primera vez al cine, lo cual fue toda una aventura por sí misma, una que merece ser contada, él temía haber asustado a la chica, pero su alma de niño no había podido estarse quieta con todo lo que la experiencia implicaba, desde ir a la dulcería, hasta ver la enorme pantalla rodeado de un grandioso sonido, por suerte para él, Anny no dio señales de haberse asustado. Era un alivio, pues no quería dejar de ser auténtico, todo era algo nuevo y le gustaba explorar todo a su lado, esa mujer le estaba abriendo la vida a nuevas experiencias, las cuales no solo se quedaban en su mente, sino que también dejaban huella en su alma. Y aunque no lo supiera, el día que estaba por vivir, dejaría una grande.

El domingo en la mañana, Blaise Zabini salía presuroso del cuarto que compartía con los otros dos chicos, se le estaba haciendo tarde, y él nunca, NUNCA, llegaba tarde, mientras se dirigía a toda velocidad a la biblioteca se iba limpiando el sudor de las manos en los costados del pantalón de vestir

—Vamos Blaise— murmuró —No es una cita, necesitas relajarte

"No sabes ni a lo que vas" ahí estaba de nuevo, esa vocecita que sonaba a su madre en el interior de su cabeza "Te dejas llevar demasiado por alguien a quien acabas de conocer"

Conocimiento MuggleHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora