brighter than sunshine

13 3 0
                                    

En mi vida sólo había besado a Rowan una vez en la universidad por algo que ni siquiera salió bien y ambos lo dijimos. Y hoy Shane me besó y al rato después salimos tomados de la mano por un extraño numerito que me esta destruyendo un tanto el corazón.

— Saldré un rato —Dije cuando eran cerca de las once

— Te acompaño, es tarde —Dijo buscando su sweater

— No, quiero estar sola –Cierro la puerta tras de mi

Y en cuanto me siento en la tierra rompo en llanto, últimamente todo parece un tormento lejos de casa, justo cuando estaba planeando alejarme de Shane ocurre todo esto, y no había pensado en esto por el asunto con el traficante... Tengo una llamada entrante de mi hermano y no pienso contestarle en este estado, lo último que necesito es que él se preocupe por mi.

— ¿Estás bien? —Sus palabras no me hacen bien

— No, quiero estar sola —Respondo dándole la espalda

— Nunca te había visto así —Siento como se acerca de a poco

—Claro que no, por favor vete —Le hago una seña

Se aleja y la calle vuelve a quedar en silencio, no hay gente ni perros callejeros rondando por la acera, me estoy cayendo por la falta de sueño y no quiero tener los ojos hinchados mañana, será mejor que me acueste y deje de llorar pronto antes de que se note. Media hora después entre en la pequeña cabaña, me recosté en el colchón y cerré los ojos hasta el día siguiente.

Cuando despierto Shane está dormido dándome la espalda y apenas entra sol por las cortinas, mi celular a punto de apagarse muestra las ocho con cincuenta y seis, mi cuerpo se siente mucho mejor que hace unos días, pero automáticamente cuando el peso del insomnio desaparece aparece uno nuevo, la presión del cargo legal, o puede ser la vejez que se avecina mañana en mi cumpleaños. Shane se remueve en la cama y se gira hacia a mi, cuando duerme se ve realmente tranquilo, su respiración acompasada me transmite la tranquilidad que necesito en estos momentos.

Su teléfono comienza a sonar y destruyendo el ápice de paz que se había formado en los últimos minutos, se despierta apresurado y al ver la pantalla se asombra y aclara su voz antes de contestar.

— Es mi jefe de la cafetería —Suspiró preocupado y salió de la casa

Me quedé sola unos minutos y aproveche para cambiarme de ropa, tendría que ir con urgencia a la lavandería en un par de horas y supongo que Shane también.

— Como si no supiera que estoy despedido —Apagó su celular

— Era de esperarse, ¿Qué harás ahora? —Le pregunto

— Ni siquiera se si quedaré en libertad —Sonríe sarcástico

— Lo harás —Hago una mueca

Salió de la casa y me quedé sola un rato, cuando eran casi las doce comenzaba a asustarme porque Shane seguía sin volver, sin embargo cuando faltaban quince minutos para la una, apareció en la casa.

— Mejor vamos a comprar y a la lavandería, no quiero hablar más del asunto —Suspiró y tomó su bolso

Como todas las mañanas y en estos últimos días dominada por la ansiedad reviso la sección de noticias y me centro en el estado de salud de Chad, por lo visto alguien pagó en una clínica privada y hoy habrán nuevos resultados sobre su estado de salud, tengo mucho miedo, si recuerda de inmediato soltará el nombre de Shane... o peor.

heroineDonde viven las historias. Descúbrelo ahora