Capítulo 10

223 32 9
                                        


Dos semanas, dos malditas semanas habían pasado desde que Todoroki tenía conocimiento de su recién descubierta paternidad.

Aun no procesaba del todo la situación.

Luego de que Izuku los sacará de su oficina a punta de guardaespaldas abandono la empresa demasiado abrumado por tantas emociones.

Sorpresa, felicidad, enojo, frustración y por último y la que más le pesaba culpa.

Porque si el sabía perfectamente que el único culpable de haberse perdido valioso tiempo con sus hijos era el mismo.

No sabía ni como había llegado a su casa. No supo en que momento llegó donde su madre para romperse a llorar.

Rei se sorprendió por aquello, no entendía que pasaba. Lo único que pudo hacer fue estrechar en sus brazos a su hijo hasta que este le dijera que pasaba. Aun confundida vio llegar a Momo.

En una muda suplica le pidió que le explicara, pero esta salió corriendo hacia su habitación llorando.

Fue ahí cuando Rei se preocupó más y no le quedó de otra que mandar a llamar a su esposo. Mientras mando a Fuyumi con Momo para tratar de averiguar que pasaba.

Pasaron varios minutos hasta que su esposo llegó. Este no cupo más en su sorpresa al ver a su hijo menor llorando a mares siendo abrazado por su madre.

Pidió una muda explicación a su esposa, pero esta negó con la cabeza.

Aun más confundido no supo que más hacer que acariciar los cabellos bicolores de su hijo mientras pedía una explicación.

Luego de varios intentos entre hipidos Shotō les contó todo.

Ambos no cabían en la sorpresa. Conformaron los hechos cuando Fuyumi regreso donde estaban afirmando lo dicho por el bicolor. Ya que Momo le había contado todo para luego caer en un profundo sueño sin dejar de llorar.

Fue entonces cuando Shotō se sintió peor aún. Les suplico a sus padres que hablaran con el pecoso para que le concediera ver a sus hijos.

— ¿Tus hijos? — Aun sin salir de la sorpresa Enji pregunto aquello confundido.

— S-son g-gemelos — Aun sin dejar el llanto el bicolor dijo aquello con una sonrisa tenue.

—¿G-gemelos? — Aquello sorprendió más a Rei que llevó sus manos a su boca más que sorprendida.

El matrimonio Todoroki se vio entre sí sintiendo la misma alegría al enterarse de aquello. Talvez no eran las mejores circunstancias, pero estaban sumamente felices. Eran abuelos de unos gemelos.

Decididos ambos le dijeron al bicolor que harían todo lo posible para convencer a Izuku.

El bicolor sonrió agradecido para luego limpiar todo rastro de lágrimas y dirigirse donde Momo. Sabía que necesitaba consuelo y el no quería fallarle a ella también.

El bicolor mordió su labio inferior recordando que luego de eso varias horas después sus padres llegaron y con suma tristeza le informaron que Izuku negó cualquier contacto para con sus hijos. Sin duda lo destrozó.

Aunque lo reconforto un poco que el pecoso accediera a ellos dejarles ver a sus hijos.

Sonrió sin poder evitarlo cuando le dijeron el nombre de sus hijos.

El conocía perfectamente esos nombres. En el pasado Izuku y el habían pensado nombres de bebés para cuando tuvieran hijos. Eso hasta que el destruyó ese futuro.

Sonriendo con amargas lagrimas cayendo de sus mejillas se maldijo una vez más.

Claro que no se dio por vencido, iba a la empresa del señor Yagi todos los días desde lo ocurrido esperando alguna oportunidad de hablar con el pecoso. Pero este siempre se negaba. Así fue hasta que el pecoso dejó de ir y se le informó que ahora trabajaría desde casa. Sin duda aquello era una clara prueba de que el peliverde no daría su brazo a torcer.

Desde aquel momento desistió de seguir rogando. Decidio darle tiempo a Izuku, pues el único culpable de toda la situación era el.

Lo único que lo reconfortaba eran las fotos que sus hermanos y sus padres le tomaban a sus hijos en cada visita a casa del pecoso.

Cada día sin falta veía cada fotografia de sus hijos enamorándose más y más de ellos.

Ahora mismo veía embobado una fotografía en particular. En esta sus bebés estaban siendo abrazados por Izuku mientras el sonreía. Claro que la fotografía fue tomada sin que el pecoso se diera cuenta.

Sus hermanos le habían dicho que Izuku no mantenía más plática de la necesaria con ellos antes de dejarlos con los bebés y retirarse a otra habitación.

Dándole un último vistazo a esa imagen regreso a la cama con su pareja.

Pareja la cual había sido comprensiva con el.

Al menos no había arruinado su relación.

Por ahora...











La situación con Kirishima era casi igual que con Todoroki.

Luego de ser hechados de la empresa. La pareja fue directo hacia su casa.

Eijiro fue directamente con su madre contandole todo hasta el más mínimo detalle.

El pelirrojo le suplico a su mamá que hablará con el pelirubio.

Su madre por supuesto no se negó.

En todo momento Bakugō lo acompaño. Había decidido apoyar a su esposo. Y esto Kirishima lo apreciaba.

Luego de unas horas la señora Kirishima llego y les informo la decisión de Denki.

Decir que no se sentía miserable sería mentir. Pero le consoló el hecho de saber que al menos su madre si podría estar cerca de su pequeño.

El decidio no dar su brazo a torcer así que inmediatamente se puso en busca de la dirección de la residencia Jiro.

Luego de una investigación intensa al fin lograron darle los datos.

Así desde el día siguiente cada día enviaba una carta a Denki suplicando ver a su retoño.

Obviamente jamás recibía respuesta. Bakugō le daba ánimos e incluso le ayudaba a escribir las cartas.

Con cada día que pasaba su esperanza se iba apagando poco a poco.

Sin embargo las fotografías que su madre le tomaba y entregaba de su hijo era motivo más que suficiente para seguir intentando.

Su blasty y el siempre observaban las fotografías de Satoshi juntos. Podía ver el brillo de anhelo en los ojos de su pareja.

Se había sentido culpable con el ojirubi, pero este le había aclarado que lo seguiría amando igual y que no lo iba a dejar ni aunque le rogara terminando aquello con un "pelo de mierda" tan cariñoso como siempre.

Eijiro se había dado cuenta que su esposa se había encariñado con su hijo. Lo supo por como veía las fotos de su hijo.

Se sintió feliz por eso. Siendo ese un nuevo motivo para no rendirse de ser parte de la vida de su pequeño.

Eso sin saber que más temprano de lo que se esperaba sus esfuerzos darían fruto...














Bye, bye💖

Consecuencias Del PasadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora