Capítulo 14: Entrenamiento

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*Una semana después en Australia.*

Según cómo lo dije lo hice, tan pronto llegue a la base solicite entrenamiento cuerpo a cuerpo. Fue una semana difícil y dura, sin descansos y sin salidas de la base, era; comer, ejercitarme, entrenar, ejercitarme, tomar algo de beber, entrenar, ejercitarme, descanso de media hora, entrenar, ejercitarme, entrenar, dormir una hora, ejercitarme, entrenar, y el comienzo del otro día. Así sucesivamente. Pero desde hoy la rutina cambiaba. Pedí horas por que había conseguido un "trabajo" adicional, cuando simplemente era para ir a la Universidad, si les decía que era para eso no me iban a dar las horas, ya que mi madre, mi padre, e tío les habían notificado de que no querían que estudiara.

-Lo siento, estaba sumida en mis pensamientos- dije mientras recogía las cosas que cayeron al suelo.

Genial, primer día en la Universidad e ya empiezo mal.

La persona que choque, se agacha y me ayuda a recoger las cosas. Levanto la mirada para observarlo y algo en él, me es familiar.

-¿Eliot?- me observa y frunce el ceño.

-¿La chica que me golpeó en el avión?- le sonrió.

-La misma, y por lo visto una costumbre- me echo a reír y él también.

-Eres buena para memorizar...- se queda esperando que le diga mi nombre.

-...Elli...- le tiendo la mano.

-Ya te sabes mi nombre, pero mucho gusto Elli- recibe mi mano, no me saluda, hace todo lo contrario, me ayuda a levantarme del suelo.

-Y sí, soy buena para memorizar. Pueden pasar años y podría reconocer te. Aunque solo te allá visto de reojo.- me encojo de hombros. -¿También eres nuevo aquí?-

-No- su respuesta fue seca. -Yo soy de aquí...-

-Pero... estabas en el avión-

-¿Y eso qué?- su voz temblaba al hablar, y se notaba que estaba ocultando algo.- Solo fui de visita y regrese, eso es todo.- pensé que se iba a ir por la forma en que evito mi mirada y se veía apresurado. Pero se que no se va a mover cuando gira otra vez hacía mi Y mueve los labios. -¿Que esperas?, ¿Piensas llegar tarde a clases el primer día?-

-No es algo que me cuestione. Es algo que siempre hago-

De repente su actitud misteriosa paso a ser la misma actitud del avión.

-La acompaño en su travesía lindura.- pone su mano en forma de taza y me invita a que cuelgue la mía en la de él.

-No creo que se buena idea- rechazo su oferta y doy dos pasos hacía atrás.

-De todos modos ya estamos tarde- mira su reloj, Luego me mira por el rabillo del ojo. -Todavía la oferta sigue en pie. ¿Acepta?- sonríe.

-Echo. Maldito imbécil.-acepto su oferta.

-¿Y por que el insulto?-frunce el ceño.

-No seria Yo, si no lo hago.-le guiño.

Caminamos al salón. Cuando me siento en la única silla vacía, que resulta ser la última de atrás, me doy de cuenta de la materia de la clase.

¿Historia?, ¿Enserio?. El mundo conspira siempre en contra mía, ya ni lo dudo.

-Bueno alumnos, ¿Quien se acuerda del tema que tocamos ayer?- preguntó el profesor.

Elli La SamuraiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora