Cap.12 [Editando]

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-¿y como esta tu madre? -pregunto mi amiga-

-Esta bien, ¿supiste lo que le pasó a papa verdad? -ella asintió, paso un brazo por mi hombros-

-Lo ciento mucho

-Descuida, el no hubiera querido que sufriera. -entramos al Departamento, teníamos que preparar comida para esta noche-

-¡Hoy es noche de chicas!, así que nada de tristeza

-¡Esa es mi amiga! -grito Gisela, rei por su actitud.

Habían pasado tres meses desde que había llegado a L.A, me estaba quedando en un hotel algo caro, en la mañana que salí para comprar la despensa me las tope en la misma tienda.
Salimos a comer, compramos algunas cosas, platicamos sobre este tiempo que no nos vimos.

Ella me ofreció o más bien me ordenó a quedarme con ella, tenía un departamento que su padres le habían comprado, tenía un terraza con una hermosa y buena vista, pues era el último piso.
Ahora me quedo con ella, disfrutando de las salidas en la noche, por la mañana y tarde trabajaba en un bar, tenía una buena paga.

Esta noche era noche de chicas como cada mes solíamos hacerlo, siempre disfrutariamos en la terraza de una buena fiesta, alcohol y mucha comida.

Emma, Lucía, Ana, Maribel, Gisela y yo éramos las mismas de siempre, me vendría bien una noche con mis amigas, cuando nos juntamos de nuevo me preguntaron el por que del tatuaje en mi brazo, les dije que mi hermanos y yo nos hicimos unos iguales, que representaba la familia.
No dijeron más, pues les mostré fotos donde estabamos Leah y yo con una blusa de tirantes y jean cortado asta la rodilla y Seth sin camisa, solo con unos jean recortados.

Sorpresa me lleve cuando Ana dijo que mi hermano era lindo, los dos eran de la misma edad, creo que se llevarían bien los dos.
Nose como pero los juntare, puede que alfin mi hermano consiga una impronta más pronto.

Gisela preparaba la comida, yo subí a la terraza dejando en una mesa hecha de cemento lizo las botellas de vino y algunas cervezas, acomode los cojines que Gisela me dio.

Los puse en el suelo, coloque unas luces como las que ponen en los árboles de navidad, pero estas eran esferas de color blancas y amarillas.

Limpie la mesita del centro donde prenderiamos fuego, todo estaba listo, baje a la habitación que ahora era mía, busque un pequeño vestido de pijama blanco, ropa interior y tome una ducha.

-¿Y estas lista Beth? -pregunto Emma entrando a la habitación-

-Más que lista, vamos. -corrimos escaleras arriba, abrimos la pequeña puerta dejando ver un espectáculo.

Gisela y Lucía bailaban raramente mientras Maribel las grababa con la Cámara que había comprado hace una semana atrás para tener recuerdos de todo, Ana solo observaba gritando que sigieran, Emma y yo decidimos acompañarlas en su ridículo.

Sujete una botella en mi mano dándole un largo trago, lo mismo hicieron las chicas, la música sonaba a todo volumen, con ellas siempre la vida era mejor y divertida.

-¿Verdad o reto? -pregunto Maribel-

-Verdad -Dije, no me arriesgaría a que me pusieran un reto, se como son y de lo que son capas, están completamente locas, chifladas, pero aún así me gusta pasarla con ellas-

-¿Lo has hecho? -nege, mis amigas jadearon y gritaron sorprendidas-

-¡No puedo creerlo!, ¿de verdad nunca en tu vida has tenido sexo con alguien?

-Nop, nunca nunca. -dije de lo más tranquila, era un tema que siempre tocaban- Virgen asta el matrimonio.

-Vaya, ahora me siento una puta a tu lado Beth -dijo Gisela haciéndonos reír a todas, se que lo decía para cambiar de tema y no incomodarme mas-

-Siempre lo has sido, no es nada nuevo para nosotras amiga mía -dijo Maribel, Gisela hizo una cara de ofendida, aun que no duro mucho, se soltó riendo desatándose ella misma-

-Si, soy una perra -dijo, nege con la cabeza mientras mantenia mi sonrisa, le di vuelta a la botella siguiendo con el juego-

-¿Verdad o Reto? -pregunto Gisela a Emma-

-Reto -dijo lo más tranquila, aun que note que dudaba un poco-

-Llama al chico de esta mañana y invitalo al cine mañana -Emma asintió, tomó su móvil y se alejo de nosotras, al parecer si había cogido el chico la llamada-

-¿Creen que acepte? -pregunte-

-No lose, Emma no es fea, yo digo que si aceptara. -Contestó Ana viendo como nuestra amiga sonreia-

-Además, ¿Quien no saldría con ella?, tan solo mirenla, la maldita es sexy.

-Si ajá, como tu digas -dije-

-¡Acepto! -llegó Emma asta nosotras emocionada-

-Eso es genial -dije con una sonrisa-

-Si, pero hay un pequeñisimo problema con el -Frunci mi ceño-

-Su hermano esta en casa, por lo que también ira, le he dicho que te llevaría a ti Beth. -abri mis ojos sorprendida quitando mi sonrisa-

-¿Por que a mi?, pudiste decirle que iría Gisela, Ana, o Maribel.

-El chico es de tu misma edad, no seas mala amiga, por una ves en tu vida ayudame Beth.

-Ana también es de mi misma edad por si lo olvidaste.

-¡Hay por Dios!, ¿Ana?, no creo que quiera, ella quedó más que encantada con tu hermano, creo que tendrás cuñada muy pronto.

-¡Oye! -se quejó Ana cubriendo su rostro por la vergüenza-

-Pues no, No, es mi última palabra y se acabó la conversación -Emma cruzó sus brazos molesta, Gisela dio vuelta a la botella, esta me tocó a mi y a Maribel-

-¿Verdad o Reto? -pregunto, llevaba mucho escogiendo verdad-

-Reto -solté, Maribel dio un sonrisa malvada, okey esto ya no me esta gustando-

-Te reto a que vayas con ese chico -abri mi boca sorprendida y traicionada por mi propia amiga-

-¡Mierda! -me queje-

-Un reto es un reto querida, no te queda de otra más que aceptar.

-Las odio -Emma celebro dando un baile típico de ella, seguimos jugando un rato más asta que nos aburrimos.

Subimos el volumen a la música asta el tope, bailamos, bebimos sin parar, suerte que a mi el alcohol no me pega tanto como a mis amigas.
Maribel y Ana estaban tiradas en el suelo llorando por no se que mientras se abrazaban tratando de consolarse ellas mismas, Gisela bailando encima de un cojín con una botella de vino pegada a su mejilla derecha, la grabé un poco con mi móvil.

Lucía se encontraba dormida en el suelo recargada en en sillón abrazando un cojin, Emma estaba dormida en el sillón con su mano derecha en la cabeza de Lucía.

Tome entre mis manos la Cámara y le tome unas cuantas fotos, me servirían de algo después, me aserque asta el final del balcón, apoye mis brazos en la pequeña pared mirando hacia el cielo.
La Luna no brillaba como solía hacerlo en la Reserva, el dolor en mi pecho volvió a aparecer más fuerte que antes robándome el aliento, no me moví de mi lugar, solo me sujete de la pared con fuerza y deje que mis lágrimas salieran como cada noche suelo hacerlo.

Sam me había contado en las tantas salidas que dimos para cuidar el bosque, que no es muy conveniente que un lobo o la impronta se separen, si lo hacen, un dolor inexplicable aparece en el pecho de los dos, eso puede causar la muerte a uno de los dos.
La única manera para que el maldito dolor desaparezca es volverlos a juntar, solo rezo para que Paul este bien y sea fuerte para cuando regrese.
No digo que todo volverá a ser como antes de irme, pero al menos estaremos de nuevo juntos en la manada, solo nueve largos meses para volver.

¿Por que tuve que ser yo, Paul,?

Malditos genes lobunos, maldita imprimación, aun que no todo es malo, en el poco tiempo que lleve conociendolo me di cuenta que el amor existe, aun que logra dañarte horriblemente el corazón.

Beth Clearwater [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora