un viaje al pasado.

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Después de la muerte de su hermano pequeño, Matthew fue aun más precionado por su padre, ahora el se habia recuperado podria tomar el poder de las empresas de su padre cuando cumpliera la mayoria de edad.

Matthew aceptó todo lo que sus padres le imponían por el simple echo de que ahora, el era el unico hijo y tenia que hacerlos sentir orgullosos, pero en el fondo de su mente el tenia otros planes. El queria dedicarse completamente a la música, el escribia canciones y la mayoria eran de sus experiencias, tanto del pasado como el presente,  pero habia una que era para una chica cuyo color es celeste.

Después de que su hermano muriera, esa chica ya no aparecía en su mansión (obvio el riquillo y guapo, solo le hace falta cagar perlas al wey :v), así que solo pensaba en que había sido de ella.

No sabía de que familia era, así que, no tenia mucho en que buscar, hasta que un día su padre le hizo saber sobre una boda arreglada, Matthew al inicio no estuvo de acuerdo pero al ver la foto de la chica que seria su esposa, el acepto de inmediato.

En cuanto la conoció, supo que seria dificil acercarce a ella, pero no se rendiría con algo como eso.

••••

—mira, hemos llegado al café — entraron al café y eligieron una mesa que estaba cerca de una gran ventana.

—oh, pero, me hubieras dicho que vendrias —se escucho una voz algo aguda y animada.

—hola Aquamarine.

La chica sonrio y matth no dejaba de ver a esta chica. Parecia menor de edad por su peculiar tamaño, tenia su color azul celeste y un poco corto, tenia un hermoso lunar bajo su ojo Izquierdo, su tez blanca la hacia ver mas llamativa con sus pequeños labios rosados, largas pestañas celeste que hacian resaltan sus ojos azules.

—¿amatista no vino a trabajar? —pregunto peridot mientras era abrazada por Aquamarine.

—ella dijo que no se sentia muy bien y por eso no vendria —aquamarine dirigía la mirada a matth, que se encontraba en frente de ellas —pero dime, ¿quién es el? —la chica penetro con la mirada a Matth.

—yo solo pedí indicaciones —matth se sintio presionado por la mirada de aquamarine.

—bueno, ya que amatista no esta trabajando, me voy —la pequeña rubia se levanto de su asiento —nos vemos luego matth —se dirigio a la puerta de salida y como si nada, salió de ese café.

—te advierto que ella esta saliendo con alguien más —dijo aquamarine antes de regresar a trabajar.

—no es como si quisiera algo más —dijo para si mismo —volteo a su ventana y lápis iba caminando afuera. Matthew salio corriendo para alcanzarla —lápis —la tomo del hombro —te fuiste sin mi,¿ al menos podriamos intentar ser amigos?.

Lápis no dijo nada, pero sabía que estaba siendo muy dura con el.

—está bien, pero igual debes darme mi espacio y dejarme sola cuando yo quiera —aclaro la chica.

—tampoco creas que soy una persona posesiva —Matthew sonreía ligeramente.

—bien —giro un poco —vayamos a tomar algo —señalo la cafeteria de donde había salido Matthew hace un momento.

—es gracioso, hace un momento yo estaba ahí y además, es uno de los lugares donde te queria traer — dió una pequeña risa.

—curioso, pensé que serias una persona alsada —abrio la puerta y se dirigio a una mesa.

~bueno... Eso es lo que la mayoria pensaría~

Matthew era un chico amable al que le gustaba sonreír, aun que frente a su padre el era más sério y tenia que parentar ser mas superior que los demás, eso no le gustaba paraforma, pero eso ya lo sabia la gente que lo rodeaba en el trabajo ya que despues de que se retiraba su padre de la empresa, el siempre se disculpaba por actuar de esa forma.

Matthew se sento frente a ella, ambos ojos azules se encontraron pero los de lápis se desviaron sin mostrar un poco de importancia.

•••

(así me imagino al pobre matth en ese momento)

•••

—supongo que eras más feliz antes —dijo Matthew para si mismo. Cuando se dio cuenta, lápis lo veía muy fijamente.

—¿por qué lo dices? —al menos, lápis había dicho algo, siempre se quedaba callada.

—em... E-este, no nada nada —Matthew se habia puesto nervioso.

—disculpen la demora, ¿que desean pedir? —aquamarine había aparecido para acabar con tal atmosfera.

—¿cuanto me cobra por atropellarlo? —dijo lápis a la chica a su lado.

—no se preocupe por eso señorita, con gusto lo hago por cortesia de la casa—dijo aquamarine sonriendo muy dulce a lapis.

Matthew ni sabía si salir corriendo o resignarse a la dura vida que le esperaba junto a la chica celeste, pero no pudo evitar reir un poco. Una risa un poco reservada pero divertida, con un intento de disimulo en ella, pero dulce. Al darse cuenta que se le había escapado un poco la risa, cubrio su boca y trato de evitar las dos miradas que tenia ensima de el.

Aquamarine se había sonrojado un poco al escuchar tan atractiva risa, pero alejo esos pensamientos —¿ahora si quiere pedir? —lapis estaba viendo atónita por la actitud de Matthew, al pareces, había recordado al pequeño amigo que tenia en su infancia (no sabé que son hermanos) —cof cof —carraspeo un poco la garganta aquamarine para que lapis pudiera notar aun su presencia —¿puedo tomar su orden?.

—ah, disculpa —al fin había reaccionado —podría traerme un café y un paí de mora.

—¿y tú? —se dirigio a Matthew.

—ummm... Un café de almendra con chocolate y... Un pastel de durazno —sonrió un poco.

Ambas chicas no podían creer que el chico que lucia tan varonil y maduro, pareciera un niño por dentro, pero esto hizo ver a lapis que el no era una mala persona, solo que ella estaba cerrando las puertas a todos por sus miedos.

—jaja —río un poco lapis —eres bastante extraño.

Ella ah reído... Esto es algo bastante bueno. Espero conocer cosas sobre ella.

••••

Otro más! Al fin fuera de estres y pude publicar otro más, hasta la proxima y no se olviden en dejarme su votó, mientras mas votos mas ganas me dan de actualizar más de seguido!

Chica Celeste Pt2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora